Guadalajara, Jal.— Familias de varias colonias del Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) gastan hasta 1,200 pesos mensuales en garrafones de agua purificada ante la mala calidad del líquido que reciben en sus hogares.
El agua llega con mal olor, coloración oscura y presuntamente contaminada, por lo que los vecinos han tenido que destinar recursos adicionales incluso para actividades básicas como bañarse, cocinar o lavarse los dientes.
Los vecinos reportan gastos de entre 960 y mil 200 pesos mensuales en la compra de garrafones de agua purificada, además de desembolsos de entre 380 y mil 500 pesos por el mantenimiento de filtros para tinacos y tarjas. Estos costos se suman al pago regular de los recibos del Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA), pese a que consideran que el servicio no cumple con condiciones adecuadas de calidad.
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Mireya Luna, vecina de la colonia Loma Dorada, en Tonalá, dijo que su familia gasta cerca de 300 pesos semanales en garrafones —entre 10 y 15— que utiliza para bañarse, lavarse los dientes, lavar la cara y cocinar.
“Sale muy caro, sí es bastante el gasto porque los utilizamos para bañarnos, lavarnos los dientes, lavar la cara, para cocinar, entonces sí sí es bastante el gasto”, manifestó.
Luna añadió que además invirtió 5 mil pesos en la instalación de filtros de carbón, con un costo adicional de mantenimiento de alrededor de 1,500 pesos mensuales.
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El SIAPA cobra, aunque el agua no sirva en Jalisco
La molestia de los ciudadanos aumenta al contrastar estos gastos con el cobro regular del recibo del SIAPA, que continúa llegando puntualmente pese a las condiciones del suministro.
“Más el recibo del SIAPA que ya por aquí lo traemos de 1,200 y la verdad es que no creo que sea justo pagarlo porque pues no está en condiciones óptimas el agua, está muy lejano, ¿sabes?”, sentenció Luna.
Gabriela Carreño, de la colonia Quinta Velarde, en Guadalajara, aseguró que el mal olor del agua persiste desde hace seis meses. Explicó que aunque ya no tiene coloración café ni amarilla, el olor a metal y a podrido continúa, por lo que dejó de usar el filtro que paga mensualmente y ahora compra garrafones adicionales: 4 a la semana, unos 240 pesos, más 380 del filtro y entre 350 y 400 del recibo del SIAPA.
“El olor sigue, huele a metal, a podrido”, señaló.
Eduardo, vecino de la colonia Universitaria, contó que su sistema doméstico cuenta con dos filtros previos al tinaco, además del filtro original del depósito, pero los considera insuficientes ante la magnitud del problema: en ellos se acumula una sustancia similar al chocolate o lodo espeso.
El vecino explicó que debe dar mantenimiento constante, lavar los filtros periódicamente y desechar grandes cantidades de agua para limpiar el fregadero, que termina cubierto de residuos oscuros.
“Tengo que estar tirando el agua, tirando, tirando”, lamentó.
Eduardo también mostró los trapos que coloca en la salida del flotador del tinaco para contener los sedimentos, los cuales cambia cada cuatro días.
Urgió a las autoridades a atender el problema y consideró que una solución de fondo depende de la voluntad del gobierno estatal.
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“Agua disque potable”: la denuncia de derechos humanos
Yolanda Delgadillo, representante de la Red Jalisciense de Derechos Humanos y vecina de Santa Cecilia, criticó la falta de potabilidad del agua y la necesidad de recurrir a alternativas costosas, sobre todo para quienes tienen enfermos en casa.
“El domingo pasado yo me lavé las manos con agua disque potable, ya no salía amarilla, pero te deja las manos apestosas, a olor de aguas negras”, relató.
María Gracia Castillo denunció la falta de sensibilidad de las autoridades ante el impacto económico de la problemática. Contó que las vecinas de la colonia Morelos compran garrafones extra para enjuagar loza y ropa, ya que el agua de las llaves sale maloliente.
“Agradecería yo mucho que vieran mínimo de sensibilidad y se pusieran el chaleco que les corresponde”, exigió.
Florencio, vecino de la zona del Parque San Rafael en Guadalajara, cuestionó quién asumirá la responsabilidad por los daños materiales y de salud derivados de la situación.
“¿Quién nos va a pagar la ropa dañada, la lavadora, la salud, la dermatitis que tenemos a veces?”, cuestionó.
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Piden declarar emergencia sanitaria por agua sucia en Jalisco
Ante la falta de respuestas del SIAPA y de las autoridades sanitarias, los ciudadanos exigen que se evalúe la declaratoria de una alerta o emergencia sanitaria ante la Secretaría de Salud Jalisco y la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de Jalisco (Coprisjal), además de que se revise el cobro de un servicio que, aseguran, está afectando tanto la salud como la economía de miles de familias en el Área Metropolitana de Guadalajara.
La inconformidad ha derivado en movilizaciones en diversos puntos de Guadalajara para denunciar la problemática. De acuerdo con información recabada por este medio, este martes ciudadanos, colectivos y activistas se reunieron con autoridades del gobierno de Jalisco en Palacio de Gobierno para abordar el tema y revisar la petición de la alerta sanitaria.
