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¿Tu perro se parece a ti? La ciencia explica el vínculo físico y emocional entre dueños y mascotas

Diversos estudios han demostrado que la similitud entre humanos y perros no es casual; responde a procesos históricos, biológicos y conductuales que se han desarrollado a lo largo de miles de años

Consideran que sus perros se parecen a ellas
Numerosos estudios han explorado por qué muchas personas.Consideran que sus perros se parecen a ellasCréditos: Dogs3
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Durante años, la idea de que los perros se parecen a sus dueños ha circulado como una broma cotidiana. Ha sido un recurso frecuente en el cine, la animación y las conversaciones informales, donde no falta quien señale el parecido entre una persona y su mascota. Sin embargo, lo que durante mucho tiempo se consideró una simple ocurrencia popular hoy encuentra sustento en la investigación científica.

Diversos estudios han demostrado que la similitud entre humanos y perros no es casual. Por el contrario, responde a procesos históricos, biológicos y conductuales que se han desarrollado a lo largo de miles de años de convivencia. Los perros, de hecho, fueron los primeros animales domesticados por el ser humano. Evidencias arqueológicas recientes sitúan este vínculo en más de 30 mil años atrás, cuando ciertos grupos de lobos comenzaron a acercarse a comunidades humanas en una relación de beneficio mutuo: protección y apoyo en la caza a cambio de alimento.

¿Tu perro se parece a ti?: la ciencia explica el vínculo físico y emocional que existe

Con el paso del tiempo, esta relación evolucionó hacia una convivencia cada vez más estrecha. La selección dirigida y la crianza controlada dieron origen a la diversidad de razas que conocemos actualmente, muchas de ellas creadas no para el trabajo, sino para la compañía. En este proceso no solo se moldearon características físicas, sino también comportamientos y disposiciones emocionales. Así comenzó a construirse una identidad compartida entre humanos y perros.

Investigaciones del Instituto Max Planck de Geoantropología han profundizado en la noción de que los perros desarrollan una “personalidad” influida por su entorno humano. Esta influencia no se transmite mediante enseñanzas conscientes ni rituales culturales formales, sino a través de algo más sutil: la manera en que pensamos, nos comunicamos y reaccionamos ante el mundo. Aunque los perros no dominan el lenguaje humano, son extraordinariamente hábiles para reconocer patrones sonoros, gestos, posturas y estados emocionales.

Gracias a esta capacidad, los perros aprenden a interpretar el ambiente a partir de sus dueños. Identifican cuándo existe una amenaza, cuándo el entorno es seguro o cuándo se espera de ellos una conducta determinada. En consecuencia, van adoptando actitudes, ritmos y temperamentos que reflejan los de la persona con la que conviven. Este fenómeno, descrito por la revista Psychology Today, responde a un mecanismo de imitación inconsciente relacionado con la supervivencia en especies sociales.

YouTube. Investigaciones han profundizado en la noción de que los perros desarrollan una “personalidad” influida por su entorno humano

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El mismo principio puede observarse en las relaciones humanas más cercanas. Los niños, por ejemplo, reproducen gestos, expresiones y hábitos de los adultos que los rodean. En ambos casos, la imitación requiere tiempo, cercanía emocional y un vínculo sostenido. Curiosamente, este proceso no ocurre en una sola dirección: los humanos también terminan incorporando conductas y rutinas de sus mascotas, como parte de una adaptación mutua al entorno compartido.

Más allá del comportamiento, existe también el tema del parecido físico. Numerosos estudios han explorado por qué muchas personas consideran que sus perros se parecen a ellas. Aquí interviene un factor psicológico adicional: la tendencia humana a sentirse atraída por lo familiar. Investigaciones publicadas en Evolutionary Psychology señalan que, de manera inconsciente, solemos preferir rasgos que nos resultan cercanos, incluso al elegir pareja. Este mismo patrón puede extenderse a la elección de una mascota.

LCM