Para muchas personas, el viernes 13 no es un día cualquiera. A lo largo de los años se ha convertido en una fecha rodeada de supersticiones que llevan a algunos a evitar decisiones importantes, viajes o incluso reuniones. Aunque para muchos se trata solo de una tradición curiosa, para otros la combinación del día y el número representa un presagio de mala suerte.
Lo cierto es que no existe una explicación única ni un origen comprobado de esta creencia. La idea de que el viernes 13 trae desgracias se ha construido a partir de mitos, interpretaciones religiosas, referencias literarias y percepciones culturales que se han transmitido de generación en generación.
¿Por qué el viernes 13 se considera de mala suerte? Origen, mitos y explicación
Una de las versiones más difundidas proviene de la tradición cristiana. Según esta interpretación, La Última Cena reunió a Jesús con sus 12 apóstoles, sumando 13 personas en la mesa. Posteriormente, Jesús de Nazaret fue crucificado un viernes, lo que para algunos creyentes terminó asociando tanto el número como el día con un símbolo negativo. En el Apocalipsis, particularmente en su capítulo 13, también se menciona la figura de la bestia y del anticristo, lo que reforzó la percepción del número como algo ominoso dentro de ciertas interpretaciones religiosas.
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Otras tradiciones también han alimentado el simbolismo. En algunos relatos vinculados con la religión judía, el número 13 aparece relacionado con espíritus malignos y con pasajes que evocan sacrificios o pruebas divinas, mientras que en la mitología nórdica el número está asociado con la traición del dios Loki, una figura conocida por su carácter caótico.
Referencias en la literatura
La cultura popular también ha contribuido a consolidar esta creencia. En la Edad Media, el escritor inglés Geoffrey Chaucer mencionó al viernes como un día vinculado con infortunios en su obra Los cuentos de Canterbury, una de las piezas más influyentes de la literatura inglesa.
Siglos después, el escritor estadounidense Thomas W. Lawson publicó la novela Friday, the Thirteenth, donde narra la historia de un corredor de bolsa que elige esa fecha para provocar el colapso del mercado bursátil como parte de una venganza. Desde entonces, algunos empresarios y comerciantes comenzaron a mirar con recelo ese día para cerrar acuerdos.
Una explicación desde la psicología
Más allá de los mitos y las tradiciones, algunos especialistas han intentado explicar el fenómeno desde la ciencia. La investigadora Jane Risen, profesora de la University of Chicago Booth School of Business, ha estudiado cómo las personas llegan a creer en estas ideas.
En un análisis publicado en la revista Psychological Review, la científica señala que repetir o escuchar constantemente que algo es negativo puede influir en la forma en que lo percibimos. Cuando las personas imaginan con facilidad que algo malo puede ocurrir, tienden a considerar que esa posibilidad es más probable, incluso si no existen pruebas reales.
De acuerdo con Risen, el caso del viernes 13 ilustra cómo un elemento cultural ampliamente conocido puede alimentar esa intuición. Aunque muchas personas reconocen que no hay evidencia que respalde la mala suerte, el simple hecho de que la idea exista en el imaginario colectivo puede hacer que se perciba como una posibilidad.
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Una superstición que sigue vigente
Con el paso del tiempo, el viernes 13 se ha consolidado más como un fenómeno cultural que como una creencia universal. Mientras algunos continúan tomando precauciones en esta fecha, otros lo ven como una curiosidad histórica o incluso como una excusa para hablar sobre supersticiones.
Al final, más allá de mitos, literatura o estudios psicológicos, el viernes 13 demuestra cómo las tradiciones y las historias pueden influir en la manera en que interpretamos el calendario. Y aunque no exista evidencia de que traiga mala suerte, su fama sigue despertando curiosidad cada vez que aparece en el calendario.
LCM
