DESPEDIDA A WILLIE COLÓN

Así despidió Rubén Blades a Willie Colón, a pesar de sus más de 20 años de enemistad

Juntos no solo grabaron discos exitosos: redefinieron la narrativa de la salsa; una demanda judicial relacionada con un concierto provocó el distanciamiento

A pesar de que nunca entendió por qué lo demandó
Rubén Blades dijo que siempre sentirá afecto por Willie.A pesar de que nunca entendió por qué lo demandóCréditos: ChatGPT
Escrito en YO SOI TU el

Rubén Blades cumplió la promesa que hizo el pasado 21 de febrero tras la muerte de su antiguo compañero musical, Willie Colón: “más adelante y con calma escribiré sobre Willie y su vital e importante legado musical”.

No fue un comunicado breve ni un homenaje protocolario. Fue, más bien, una memoria abierta y reflexiva en la que el cantautor panameño recorrió con serenidad los momentos luminosos y las fracturas que definieron su vínculo con el trombonista neoyorquino. Un texto donde el afecto y la honestidad conviven sin maquillajes.

Así despidió Rubén Blades a Willie Colón, a pesar sus más de 20 años de enemistad

Blades inicia su relato en una escena concreta: el 3 de abril de 2023, durante el velorio del bongosero Jorge “Georgie” González. Allí coincidieron después de años de distanciamiento. La imagen de ambos juntos sorprendió a muchos. Según describe, la conversación fue cordial, respetuosa, incluso cálida, pese a las diferencias que ya eran públicas. Ese instante, breve pero significativo, se convirtió en el punto de partida de una reflexión más amplia sobre una relación tan fértil como compleja.

El origen de una revolución musical

Contexto: el recuerdo viaja luego a finales de los años sesenta, cuando Blades vio a Colón tocar junto a Héctor Lavoe en Panamá, durante los carnavales. Aquella banda joven, irreverente y vibrante, le causó una impresión profunda. Años más tarde, esa admiración inicial desembocaría en una colaboración decisiva.

Juntos no solo grabaron discos exitosos: redefinieron la narrativa de la salsa. Blades sostiene que ampliaron sus márgenes temáticos, llevando el género más allá del baile y la crónica barrial para incorporar una mirada urbana con contenido social y político. Lo hicieron —subraya— sin pedir permiso y sin renunciar a la raíz popular.

Para el panameño, la inteligencia musical de Colón fue clave. Reconoce en él la capacidad de comprender el espíritu de sus composiciones y traducirlas en arreglos que trascendieron fronteras, proyectando la salsa hacia una dimensión panamericana e internacional.

El homenaje no se limita a los grandes éxitos. Blades destaca también la inquietud creativa de Colón, su disposición a asumir riesgos aun cuando no estuvieran garantizados los resultados comerciales. Cita como ejemplo El Baquiné de los Angelitos Negros, un proyecto poco conocido que funcionó como banda sonora para la televisión pública estadounidense. Aunque no fue un fenómeno de ventas, evidenció —según Blades— el interés genuino de Colón por explorar territorios distintos dentro y fuera de la salsa. Esa actitud experimental, afirma, fue siempre motivo de respeto.

Solidaridad en momentos críticos

El texto recupera además episodios de apoyo mutuo. Blades recuerda el respaldo de Colón cuando interpretó “Tiburón” en Miami, en un contexto de amenazas, y un concierto en el emblemático Studio 54, donde una intervención política suya incomodó a los organizadores. Tras las críticas, fue Colón quien salió en su defensa. Son gestos que, en palabras de Blades, revelan la profundidad de un vínculo que no puede reducirse a los desencuentros posteriores.

IG @ruben.blades.Juntos no solo grabaron discos exitosos: redefinieron la narrativa de la salsa

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El distanciamiento

Con la misma franqueza, el cantautor aborda las razones de la ruptura definitiva. Habla de una demanda judicial relacionada con un concierto, del acuerdo extrajudicial posterior y de la ausencia de disculpas, aun después de que la empresa implicada fuera obligada a devolver el dinero. Añade también diferencias políticas que se acentuaron con los años.

"Siempre sentiré afecto por Willie aún a pesar de no entender por qué decidió demandarme judicialmente, reclamándome plata que nos hurtaron de un concierto, por qué hizo luego un arreglo extrajudicial con el que se quedó con nuestro dinero y nunca se excusó conmigo, ni siquiera después que la empresa que nos perjudicó fue encontrada legalmente culpable y condenada a devolvernos el dinero hurtado", recordó Rubén Blades.

Para explicar esa tensión, Blades recurre a una metáfora doméstica: compara la separación con un divorcio. Puede persistir el afecto y el reconocimiento de lo compartido, incluso cuando el conflicto no se resuelve por completo.

"Sobre nuestras diferencias personales, diré que estas existen y existirán en todo tipo de relación. Todo ser está compuesto por una compleja mezcla de emociones. Nuestra personalidad presenta numerosas facetas, que en ocasiones se complementan y en otras se contradicen. La gente se divorcia, pero sigue queriendo a sus hijos y nunca olvida los momentos buenos compartidos. Aunque nadie es del todo bueno o del todo malo, nuestra tendencia es generalizar y demonizar, y por eso para muchos resulta imposible aceptar o comprender que se puede reconocer lo positivo de una persona y a la vez rechazar lo que consideramos negativo en su actuar".

legado que permanece

A pesar de todo, el mensaje central es claro: nada de lo ocurrido anula lo construido. Blades insiste en separar el plano personal del artístico. El legado común —dice— se expresa en canciones que promovieron la unidad, la solidaridad y una identidad latinoamericana compartida.

En el cierre, establece un puente simbólico entre el llamado a la integración latinoamericana presente al final de “Plástico”, del álbum Siembra, y gestos culturales contemporáneos que mantienen viva esa aspiración colectiva. Es una forma de afirmar continuidad, de recordar que la obra trasciende las diferencias individuales.

Más que un ajuste de cuentas, el texto de Rubén Blades es un ejercicio de memoria madura. Reconoce las luces sin ocultar las sombras. Y deja claro que, más allá de las disputas, la historia que compartió con Willie Colón forma parte indeleble del patrimonio musical de América Latina.

LCM