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Jovito “el jarochito bailador” sobrevive de monedas en el Centro de Veracruz a sus 83 años

Desde hace ocho años, Jovito Hernández baila cumbias frente al Teatro de la Reforma para obtener ingresos extra, a sus 83 años, enfrenta el abandono familiar y la falta de una vivienda propia, pero asegura que la música y el cariño de la gente le dan motivos para seguir adelante

Jovito “el jarochito bailador” sobrevive de monedas en el Centro de Veracruz a sus 83 años
Jovito “el jarochito bailador” sobrevive de monedas en el Centro de Veracruz a sus 83 añosCréditos: Especial LSR Veracruz
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VERACRUZ, VER.- Los cláxons de los vehículos que transitan en el Centro Histórico de Veracruz difícilmente dejan escuchar las cumbias que baila Jovito Hernández Herrera afuera del Teatro de la Reforma desde hace ocho años. Sus pasos, carisma y vestuario de jarocho es lo que cautiva a cada transeúnte y automovilista que le regala una moneda para sobrevivir.

Mientras platica, la sonrisa le dura hasta que narra que no tiene casa, que sus cuatro hijas no se responsabilizan de él y que su pensión de 3 mil pesos como extrabajador de un supermercado apenas le alcanzan. Con 83 años de edad, Jovito “el jarochito bailador”, es parte de la estadística de adultos mayores en vulnerabilidad.

De acuerdo con Roberto Carlos Muñoz Joachín, director del DIF Municipal de Veracruz, la población senecta del municipio es del 55 al 60 por ciento. Y según estadísticas nacionales, 3 de cada 10 adultos mayores en México sufren de alguna vulnerabilidad. La de Jovito es la más común: el abandono familiar

Quiero mencionarte que de esos tres, uno por lo menos es abandonado socialmente por la sociedad, por su familia que no entiende la manera a lo mejor de cuidarlo, de poderlo llevar”, explica el director del DIF Municipal

A Jovito la felicidad parece nacerle de cualquier cosa. La música, por ejemplo, es la principal de sus alegrías. “Si no bailo me voy a morir. Tengo que bailar para hacer los ejercicios, porque los ejercicios son buenos. ¿Cuándo te va a doler la rodilla así? ¡Nunca!”, afirma mientras alza los brazos.

Debajo del paliacate rojo amarrado con una liga de plástico y encima de las cadenas de plata que luce, del cuello cuelga también su bocina negra de la que reproduce cumbias de 9:00 de la mañana a 4:00 de la tarde, con un par de horas de descanso para desayunar, comer y platicar con sus amigos en el Parque Zamora

Vive en el fraccionamiento Las Brisas con su hermana, una adulta de 70 años, y sus ingresos se suman entre la Pensión Bienestar, su pensión como trabajador jubilado y las donaciones de quienes siempre además de una moneda le regalan una sonrisa, suero o botella de agua para el calor típico del puerto.

El sudor cae por su rostro pero la sonrisa se mantiene. Su sombrero, anillos y pasos de baile que llevan un brinco son característicos. Lo único que le logra cambiar la cara es recordar que no tiene casa propia. Sólo eso, porque ni el sol, la lluvia o norte impiden que salga de su papel de artista.

No tengo casa, no tengo nada. ¡Mándame una casa! ¡Mándeme una casa pa’ mí!”, pide después de explicar que su vivienda se la dejó a su exesposa. “¿Ya me ha visto en el TikTok? Soy televisado por todas partes”, dice después para relajar el semblante.

Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato a la Vejez

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el maltrato como “la acción única o repetida, o la falta de la respuesta apropiada que ocurre dentro de cualquier relación donde exista una expectativa de confianza y la cual produce daño o angustia a una persona anciana”, según el sitio oficial del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).

De acuerdo al ISSSTE, la violencia hacia los adultos mayores se manifiesta con maltrato físico, psicológico, sexual o financiero, o como negligencia y abandono. Entre la población más vulnerable están los adultos mayores de 70, 80 y 90 años, quienes representan del 10 al 15 por ciento de la población de Veracruz según el doctor Roberto Carlos Muñoz Joachín.

Por esta razón, para fomentar el respeto y visibilizar los abusos y sufrimientos a los que son sometidos los adultos mayores, existe el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, conmemorado cada 15 de junio.

Jovito se siente abandonado, principalmente por aquellos que son su familia, pero también desamparado por no tener un patrimonio propio a los 83 años. Sin embargo, encuentra su alegría y motivación en la cumbia.

El baile le da vida y también dinero, del que paga sus comidas y desayunos en el centro de Veracruz. Y si bien lo disfruta, Jovito lo tiene claro: esto es un trabajo. “Yo trabajo de lunes a domingo, llego como a las 9:00 o nueve y media y me voy como a las 4:00 o 5:00”, dice.

A mí me reciben muy bien, el pueblo está contento conmigo. La gente me pregunta que cuándo me voy a morir, pero les digo que nunca, ¡nunca!”, expresa. “Yo soy de La Mixtequilla, pero como el puerto de Veracruz nada. Es muy bonito, único, no lo cambiaría por nada, y gracias a Dios aquí me la llevo”.

lm