XALAPA, VER.- Todos los días Gaudencia Flores Salas, mejor conocida como “La Chacha Linda”, llega al centro de Xalapa con una bocina, su celular, un micrófono y un repertorio de canciones “viejitas” para ganar dinero. A sus 70 años encontró en el canto una forma de obtener ingresos extra y mantenerse activa.
En un buen día puede reunir hasta 300 pesos tras cantar durante dos horas en distintos puntos del centro de la ciudad. Su escenario no es fijo, algunos días canta en el Parque Juárez, en El Árbol, la calle Enríquez, afuera del banco Santander o sobre la calle Lucio, cerca del Chedraui.
Madre de familia y vecina de El Terrero, una congregación de Emiliano Zapata, asegura que no sabía que tenía talento para cantar y nunca imaginó que esa habilidad terminaría convirtiéndose en una actividad cotidiana que además le dejaría ingresos.
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Hace año y medio comenzó a presentarse en las calles, impulsada por su maestro de coro, quien le sugirió aprovechar su voz para ganar un dinero extra. Desde entonces, el centro de Xalapa se convirtió en el espacio para realizar una actividad que la hace feliz.
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Además de cantar, Gaudencia también imparte clases de folklor a personas adultas mayores en La Quinta de las Rosas, actividad que combina con sus presentaciones musicales; sin embargo, reconoce que es más rentable interpretar música, porque en un día puede ganar lo que recibe por enseñar a bailar durante una semana.
Entre canciones románticas y de despecho como “Y qué hiciste del amor que me juraste” o “Urge”, recibe aplausos ocasionales y monedas de quienes se detienen a escucharla. “La Chacha Linda” asegura que cantar en las calles no sólo le ayuda económicamente, sino que también le permite convivir con la gente y mantenerse animada.
“Yo sabía que sabía cantar”, dice entre risas mientras apaga su bocina para poder platicar, pues la pila de su equipo sólo dura dos horas, tiempo en el que intenta cantar y ganarse un dinero extra.
Datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI correspondientes al primer trimestre de 2026 reportan que en Veracruz habitan 1 millón 573 mil 829 personas mayores de 60 años, cifra superior a la registrada en el mismo periodo de 2025, cuando se contabilizaron 1 millón 571 mil 853 adultos mayores.
Del total de personas mayores de 60 años en la entidad, 498 mil 331 se encontraban ocupadas realizando alguna actividad económica, mientras que mil 688 estaban desocupadas, es decir, en búsqueda activa de empleo.
Sus amigos la impulsaron a cantar y llegó al Parque Juárez
Hace poco más de tres años acudió a una fiesta de una amiga, donde coincidió con su actual profesor de canto, quien al escucharla entonar una canción la motivó a integrarse al coro de La Quinta de las Rosas.
Con algunos meses de práctica y mejorando su entonación, su maestro la impulsó a ir al centro de Xalapa a interpretar canciones, un gusto que ahora es una rutina que la hace mantenerse activa y coincidir con excompañeros de trabajo.
“Apenas tengo un año y meses, yo no sabía que sabía cantar. Yo estoy en un coro y el maestro todos los días me decía: ‘Gau, váyase a cantar al centro, usted canta bonito’”, recuerda.
Dice que la primera vez que llegó al Parque Juárez tenía mucha pena, pues nunca había cantado en público; sin embargo, atendió una segunda recomendación de su maestro, quien le dijo que la vergüenza la dejara debajo de su cama.
“Yo empecé en el Parque Juárez y estaba yo sentada, veía de un lado para otro y me decía: ‘a eso vine’, y empecé. Los primeros dos días me llevé poquito, pero el tercer día dije: ‘No, de aquí soy’”.
“A mucha gente le gustan las canciones que canto y cómo las canto, y sí me dan, pero luego ven tantos artistas urbanos que no le dan a ninguno”, comenta.
Reconoce que sus viajes al centro de Xalapa le permiten obtener ingresos para el día a día, pues, aunque recibe la pensión para adultos mayores, el pago bimestral se le va en manutención y servicios de su casa, por lo que debe buscar dinero extra.
Cuenta que uno de sus hijos, quien aún vive con ella, enfermó debido a una bacteria que afectó uno de sus pulmones y además tiene problemas en el intestino, por lo que no puede trabajar de manera constante; sin embargo, consigue contratos trimestrales como promotor.
La Chacha Linda debe llegar temprano para encontrar lugar
La mujer relata que todos los días debe trasladarse durante al menos una hora para llegar al primer cuadro de Xalapa. Reconoce que en la calle Enríquez cada vez hay más competencia, pues de Primo Verdad a Leandro Valle hay al menos cuatro artistas urbanos que ocupan espacios para cantar, bailar o tocar algún instrumento.
“En noviembre hizo un año, tengo un año y meses, y no me quejo. Primero sí me vine por necesidad, tengo un hijo enfermo; él no puede trabajar, pero ya se fue a trabajar. Sólo tengo la del Bienestar”.
Antes de encontrar en el arte un oficio, trabajaba limpiando oficinas. Su último empleo fue en el Instituto Veracruzano de las Mujeres (IVM), donde, asegura, la trataban con dignidad y ahora quienes pasan por Enríquez le apoyan con alguna cooperación.
“Por políticas me quitaron el trabajo y dije: ‘¿ahora qué hago?’. Primero mi hijo, el que está enfermo, me mantenía, pero resulta que se enfermó; le atacaron dos bacterias en el pulmón y sólo funciona uno”.
Para llegar al centro toma un camión desde El Terrero, baja en la Colchonera, en Avila Camacho, y de ahí aborda una combi rumbo al centro de Xalapa. Siempre lleva consigo una pequeña bocina negra, su cartera y un sombrero donde las personas dejan monedas en agradecimiento por escucharla cantar.
Pese a las lluvias, asegura que le ha ido bien. “Yo me voy cuando se me acaba la pila de la bocina. Un licenciado que trabaja en Palacio pasó y me dijo que cómo me apoyaba; le dije que con una bocina que me durara más, pero se hizo el loco”.
“La pila dura entre hora y media y dos horas; en ese tiempo, lo que caiga de dinero. A veces cae más, a veces menos, pero gracias a Dios nunca me voy con las manos vacías”, relata.
Dice que en ocasiones acude por la tarde a cantar, pero su viaje al centro de Xalapa le garantiza llevar dinero a casa y regresar satisfecha de haber interpretado sus melodías favoritas. “El año pasado nos fue mejor, ahorita me estoy llevando 300 pesos al día, me va bien”.
lm
