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5 lugares del Veracruz antiguo que marcaron la infancia de niños y hoy ya no brillan

En el marco del Día del Niño y la Niña en México, en La Silla Rota te dejamos 5 lugares del puerto de Veracruz que hoy, adultos recuerdan con nostalgia; estos sitios formaron parte de la infancia de muchas personas

5 lugares del Veracruz antiguo que marcaron la infancia de niños y hoy ya no brillan
Puerto de Veracruz.5 lugares del Veracruz antiguo que marcaron la infancia de niños y hoy ya no brillanCréditos: Cine Salvatierra, Foto: Jorge Renteria Calderon / Mara Lopez Zoológico / Cri-Cri
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VERACRUZ, VER.- Las tardes donde las infancias juegan, corren, descubren e inventan transcurren en calles, parques, establecimientos y espacios al aire libre de la ciudad de Veracruz que, con los años, han cambiado, decaído o dejado de existir. 

Espacios ubicados entre árboles, al lado del mar, frente a una gran pantalla o dentro de un salón de fiestas con juegos exclusivos que permiten la convivencia infantil, permanecen en los recuerdos de cientos de veracruzanas y veracruzanos que relucen este jueves 30 de abril, el Día del Niño y la Niña en México

Como parte de la celebración, La Silla Rota enlista cinco lugares, entre parques, espacios al aire libre y establecimientos que ya no existen, donde niños y niñas vivieron su infancia con ilusión y que hoy recuerdan con nostalgia

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Parque Zoológico Miguel Ángel de Quevedo

Las vías por donde transitó “El Jarochito” por algunos años todavía permanecen en el Parque Zoológico y Botánico Miguel Ángel de Quevedo, también conocido como Viveros. La locomotora de vapor a escala fabricada en Aguascalientes en 1980, que hoy permanece frente a la jaula de los animales rescatados, guarda la ilusión de aquellos que se subían y enloquecían con su silbato. 

“Lo manejaba un señor de apellido Zárate que era ferrocarrilero. Fue una maravilla en su tiempo”, explica Ricardo Cañas Montalvo, coordinador de la difusión de la historia y la cultura de la ciudad de Veracruz. 

Con 60 años de historia y múltiples cambios, el espacio manejado por la Dirección de Medio Ambiente y Protección Animal acumula en su interior historias de niños convertidos en adultos que extrañan el acceso a la Laguna de los Cocos, las albercas o el mirador. 

“Vine cuando yo tenía 15 años, y ahora que tengo 33 sí lo veo muy cambiado. Antes había un puentecito, me subí y me tomé fotitos, ahorita me quería subir para el antes y después, pero ya no está. También había más animales”, recuerda Floribel Hernández, originaria del municipio de Chinameca

Así como ella, decenas de adultos viajan con sus familias, sobrinos e hijos desde otros municipios para visitar, a veces, por primera vez el parque zoológico que alberga animales como un tigre de bengala y el árbol más antiguo de la ciudad: el gran huanacaxtle con una edad estimada de 250 a 300 años. 

Cines viejos

Los cines antiguos y desaparecidos en la ciudad de Veracruz representan la nostalgia para quienes crecieron con la llegada del séptimo arte en el puerto. Para los niños, recuerda Ricardo Cañas, lo más divertido eran las funciones de matiné implementadas como costumbre a partir de 1922, cuando cada viernes las primarias emitían la boleta de buena conducta que permitía a los infantes disfrutar películas gratis de forma seriada, es decir, dividida en partes para motivar el buen comportamiento en los niños y niñas. 

Desde entonces, cines como Díaz Mirón, construido en 1939; Variedades, de 1949; Reforma, Buñuel, Lux, Toña La Negra y Agustín Lara asentaron la cultura de disfrutar las películas frente a una pantalla grande en el puerto jarocho. Para los niños, explica Ricardo Cañas, el Cine Colón era el especializado con sus proyecciones de Walt Disney, inaugurado en los años de 1940. 

Sin embargo, todos ellos cerraron años después debido a la llegada de las videocaseteras y a los cines de franquicia, como Cinépolis y Cinemex, ahora únicamente presentes en centros comerciales que, con el tiempo, han disminuido su oferta matiné.

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Parque Cri Cri

Frente a la terminal de autobuses ADO está el espacio que el Parque Cri Cri utiliza desde hace 54 años en la ciudad de Veracruz, en medio de árboles frondosos y juegos como columpios, resbaladillas y escalables, recientemente remodelados en 2022. En su interior, niños que esperan el autobús para regresar a su municipio, que salen de la escuela o que van a divertirse como un plan previamente elaborado, son llevados por sus padres que también se divirtieron ahí hace décadas. 

Una de ellas es Maleni, quien lleva a su hija de tres años al parque que la vio jugar cerca de los icónicos personajes de Gabilondo Soler durante muchas mañanas y tardes. “Yo venía aquí cuando tenía entre 6 y 10 años más o menos”, dice sonriente. 

“Cuando yo era chiquita me gustaba más cuando ponían el tren, y eso estaba muchísimo mejor. Mucha gente venía por eso, bueno, a mí y a mis hermanos nos traían por eso”, cuenta.

Actualmente, el parque es de acceso gratuito y permanece abierto de 9:00 de la mañana a 6:00 de la tarde todos los días excepto el lunes.

El Malecón de Veracruz y sus tardes de mimos

“Ir al Malecón también era una cuestión hermosísima; al niño siempre le han gustado de golosinas, y tú veías en el Malecón las manzanas acarameladas, las bolsitas de palomitas, los cacahuates garapiñados”, cuenta Ricardo Cañas.

Ahí, en medio de dulces y una explanada que lucía diferente hacía 40 años, los niños disfrutaban de un tranvía a escala que daba un recorrido, de dos vueltas, por un costo de 5 pesos. Una actividad que dejó marca en la infancia debido a que hoy no hay nada parecido. 

“En el 80, 81, 82, había un mimo llamado Bobby que iba a las primarias y se ponía por las noches en el Malecón, nada más que ese espectáculo a veces era un poquititito más subido de tono”, explica. 

Actualmente, el Malecón de la ciudad de Veracruz cobra vida por las noches, cuando artesanos colocan sus puestos debajo de las palmeras, vendedores ambulantes acuden para ofrecer juguetes y Sergio, un fotógrafo aficionado a la naturaleza, coloca su telescopio para observar a Júpiter y sus lunas. 

Salones Caramelo y La Manzana

En el fraccionamiento Reforma, cerca de las calles Gabriel Garzón Cossa, Calzada Costa Verde y Paseo José Martí, se encontraba el salón de eventos infantiles El Caramelo, donde hace 40 años los niños soñaban con celebrar sus cumpleaños debido a los juegos inflables que apenas se introducían en la ciudad. 

“Todos los niños queríamos que nuestra fiesta ahí porque tenía una alberca de espuma en su interior, entonces te aventabas y rebotabas”, describe. Por otra parte, el salón La Manzana estaba ubicado en el centro de Veracruz, cerca de las calles Francisco Hernández y Hernández y Juan Barragán, que se distinguía por su teatro para niños donde presentaban funciones de teatro guiñol. Sin embargo, con los años, ambos salones desaparecieron de la ciudad.

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