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Casi pierdo la vista tras un accidente, ahora debo miles de pesos: Gerardo Beltrán, maquillista de Veracruz

Gerardo Beltrán, maquillista de 28 años originario de Veracruz, tuvo que recurrir a préstamos, rifas y ventas de comida para pagar una cirugía urgente que evitó que perdiera la vista, tras una fístula carótido-cavernosa derivada de un accidente

Casi pierdo la vista tras un accidente, ahora debo miles de pesos: Gerardo Beltrán, maquillista de Veracruz
Casi pierdo la vista tras un accidente, ahora debo miles de pesos: Gerardo Beltrán, maquillista de VeracruzCréditos: Facebook: Gerardo Beltrán
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VERACRUZ, VER.- “Miren, si no consiguen el dinero le doy máximo tres fines de semana. No les doy más porque o queda ciego o tiene más complicaciones”, les dijo por llamada telefónica el oftalmólogo desde la Ciudad de México a la familia de Gerardo Beltrán, un maquillista de 28 años originario de la ciudad de Veracruz.

Él, como paciente de una fístula carótido-carvernosa que amenazaba su ojo izquierdo desde noviembre de 2025, consiguió el restante de los casi 400 mil pesos que costaba su operación en cuestión de días gracias a varios créditos. Su papá, una tía, una amiga y otra persona solicitaron en sus trabajos préstamos que, en total, Gerardo calcula que ascienden hasta los 230 mil pesos.

“Ya quiero trabajar, tengo muchas ganas de hacerlo, pero el doctor me dijo que podría en 20 o 30 días dependiendo cómo avance mi ojo. Lo que sea que junte, pues se va a ir para pagar eso, los préstamos”, dice el maquillista que se deshizo de uno de los dos vanitys que tenía en su cuarto, ocupado como un estudio de belleza

A Gerardo los especialistas le explicaron que la fístula carótido-cavernosa es una enfermedad que provoca la comunicación anormal entre la arteria carótida y el seno cavernoso, lo que comprometía la salud de su ojo izquierdo —el más afectado— y el derecho, con el que aún veía con normalidad, si es que la operación no se realizaba de manera urgente. 

De acuerdo con el artículo científico “Fístula carótida cavernosa, reporte de un caso de difícil diagnóstico”dicha condición puede ser de origen espontáneo o traumático, como sucede en el 75 por ciento de los pacientes. 

En el caso de Gerardo, la inflamación anormal de su ojo izquierdo y las venas reventadas que ocasionaron su color rojo y la pérdida momentánea del 20 a 30 por ciento de su visión, se originaron semanas después del accidente que tuvo en su cuatrimoto el 14 de septiembre de 2025.

Esa tarde-noche, un bache ubicado en la colonia Matacocuite ocasionó que perdiera el control de su cuatrimoto y saliera disparado por varios metros. Cuatro golpes en la cabeza que le ocasionaron dos “hoyos” de dos a tres centímetros de diámetro en las partes izquierda y derecha de la cabeza lo dejaron inconsciente por tres días en el hospital.

A los días, Gerardo notó su ojo izquierdo más chico y semanas después de color rojo, lo que lo llevó a buscar un oftalmólogo en Veracruz ya que no tiene seguro social debido a su profesión. Sin embargo, no fue hasta noviembre que obtuvo el diagnóstico: fístula carótido-cavernosa, una enfermedad que ocasiona dolor orbitario, cefalea, hipertensión venosa orbitaria, y otros síntomas.

Gerardo maquillando

Gerardo maquilló por última vez en noviembre, cuando le indicaron reposo absoluto y su habitación, antes convertida en su salón de belleza, se convirtió en algo más parecido a un cuarto de hospital, con toallas húmedas, medicamentos y botellas de agua.

“Yo casi lloré cuando todas mis paletas me las guardaron, mis brochas, absolutamente todo”, recuerda quien inició maquillando a sus hermanas hace ocho años, y quien, con el ojo completamente inflamado, trabajó por última vez a una novia. 

Rifas y ventas de comidas, el sustento

Gerardo fue operado en la Ciudad de México el sábado 31 de enero. La cirugía se realizó con aparatos médicos que costaron 150 mil pesos y que, sin la necesidad de abrir su cráneo, ingresaron un catéter en su pierna derecha para llegar a las venas de su cabeza. 

Una vez ahí, la cirugía de cinco horas consistió en la colocación de “cemento” —como lo describió Gerardo— que unió algunas venas y revirtió la enfermedad que además le ocasionó dificultad en el habla. 

Debido al reposo absoluto indicado por al menos un mes, Gerardo sólo puede obtener ingresos a través de rifas, venta de tamales, antojitos y de la organización de eventos deportivos en el parque de la colonia Progreso, al poniente de la ciudad de Veracruz

Con estas actividades, organizadas por amigas, amigos y conocidos que se sumaron a su causa, Gerardo solventó sus viajes a la Ciudad de México para la evaluación de sus ojos y algunos medicamentos, por lo que tendrá que recurrir nuevamente a ellas para liquidar las deudas adquiridas por sus familiares y amigos.

En caso de querer participar en alguna de estas rifas o actividades que organiza, Gerardo Beltrán dice que las personas pueden escribirle a través de redes sociales. Por ahí, agrega, ofrecerá cuando pueda sus servicios como maquillista profesional de a poco, ya que los médicos le dijeron que no podría regresar a la misma intensidad de sus actividades diarias hasta tres o cuatro meses después según se vea su avance.

Da clic a la siguiente foto para ir a las redes sociales de Gerardo Beltrán:

Maquillaje hecho por Gerardo Beltrán

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