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“Lo hago por amor al arte”: Berenice Sánchez, maestra de la UPAV en Boca del Río que tiene 8 meses sin cobrar

Asesores solidarios de la UPAV en Veracruz llevan hasta nueve meses sin recibir pago por las materias impartidas, pese a que continúan dando clases por compromiso con sus alumnos, mientras la institución atraviesa cambios administrativos

Escrito en VERACRUZ el

BOCA DEL RÍO, VER.- “Me siento triste, no por el aspecto económico, sino por el aspecto en el que ha evolucionado UPAV”, explica Berenice Sánchez, de 48 años y asesora solidaria  en la Universidad Popular Autónoma Veracruzana (UPAV) desde hace dos años. “Doy clases por amor al arte, para demostrar que no es la escuela patito que se dice”, sostiene durante un tiempo libre en la jornada laboral de su principal fuente de ingresos.

Hace nueve meses que Berenice brinda clases en las licenciaturas de Derecho y Contaduría Pública en la sede de Boca del Río, sin percibir su salario de mil 880 pesos por materia impartida. Dice que continúa por los alumnos, a quienes les preocupa que, con los cambios presentados en la institución desde el 12 de enero, cuando se aprobó la reforma a la Ley que regula la UPAV para que ésta sea controlada por el estado, ya no continúe como maestra.

“El salario es nada más una pequeña parte de lo que ustedes se merecen”, recuerda que les dice el director de su sede, el maestro Javier Guevara, desde que el pago cuatrimestrestral se atrasó en septiembre de 2025, mes en que los 20 asesores solidarios de la sede de Boca del Río debieron recibirlo. 

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Según explica, el pago que reciben los docentes por materia impartida no es propiamente un salario, ya que no les pagan por número de horas trabajadas ni semanal o quincenalmente, sino hasta un mes después de haber concluido el cuatrimestre impartido. En su caso, la UPAV todavía le adeuda los cuatrimestres de mayo-agosto y septiembre-diciembre de 2025.

“Y yo lo veo así, es una gratificación, pero sí duele no tener lo que trabajaste. Yo no tengo carro, lloviendo yo llego, he llegado mojada, con norte, ronca, desvelada, calificando, pero con la satisfacción de que veo cumplir un método más”, sostiene la que además es orgullosamente egresada de la UPAV.

En total, a Berenice la UPAV le adeuda 18 mil 800 pesos por 10 materias impartidas en dos de los tres cuatrimestres del 2025. Estas son: sistemas jurídicos contemporáneos, garantías individuales y derechos humanos, derecho internacional privado, y argumentación jurídica en la licenciatura de Derecho; derecho administrativo y derecho mercantil, de la licenciatura en Contaduría Pública en el periodo de mayo-agosto de 2025.

En el cuatrimestre de septiembre a diciembre de 2025, Berenice impartió las asignaturas de derecho administrativo, en la carrera de Contaduría Pública; sistemas jurídicos contemporáneos, garantías individuales y derechos humanos, derecho internacional privado y argumentación jurídica en la licenciatura de Derecho.

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“Es como dice el director: ‘el tiempo perdido que ustedes no le dedican a su familia, porque son fines de semana en donde ustedes pueden estar con su familia, durmiendo una hora más, desayunar e ir a pasear, pues esto (la gratificación) es una pequeña parte de lo que ustedes merecen’”.

Una semana de trabajo y 9 horas de clases a la semana

Berenice Sánchez inicia su jornada laboral en la UPAV un mes antes de impartir la primera clase al realizar su planeación cuatrimestral. Los métodos de evaluación, las tareas y los temas de clase quedan definidos un mes antes del primer sábado de estudio, en el que a los aprendientes no se les califica la asistencia debido a que la institución se enfoca en la población adulta.

La Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV) se creó en 2012 por su primer rector, el doctor Guillermo Héctor Zúñiga Martínez, a quien Berenice recuerda haber conocido. Sin embargo, tras años de señalamientos por presuntas irregularidades en su operación y recientes manifestaciones de estudiantes y docentes que señalaron retrasos en pagos, problemas administrativos y bajas en los registros escolares, la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, decidió intervenir para promover que la institución fuera controlada por el Estado

Desde su aprobación en el Congreso Local, los ingresos de la UPAV, como las cuotas, derechos y otros pagos que realicen los estudiantes, deberán recaudarse a través de la Oficina Virtual de Hacienda (OVH), además de que el rector de la universidad deberá presentar un proyecto de presupuesto anual que deberá ser aprobado por la Junta de Gobierno de la Universidad. De esto, será la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan) la encargada de vigilar el control presupuestal.

Las clases que imparte Berenice se dividen entre el sábado y domingo, cuando enseña durante tres y seis horas respectivamente. Para llegar a su sede, la asesora solidaria debe tomar dos camiones, hacerse una hora de camino y llevar desayuno y comida hasta la sede, gastos que mantiene con su trabajo administrativo en el ayuntamiento.

En las horas libres de su trabajo formal, en el que sí le ofrecen un salario fijo, prestaciones de ley y el derecho a la antigüedad, revisa las tareas y proyectos de hasta los seis grupos, con un promedio de 8 a 20 aprendientes, que lidera durante los cuatrimestres.

Cuando el primer pago se retrasó, Berenice recuerda que el director de su sede les comentó que la UPAV atravesaba por “unos problemas” que justificaban el atraso, sin embargo, el problema se extendió hasta el siguiente cuatrimestre en diversas sedes del estado. En algunas, recuerda, el pago cae de forma normal, mientras que en otras no. 

Berenice, pensando en que el problema se resolvería, decidió continuar en la institución porque “el dinero extra” que le ofrecen no le viene mal. Ahora, próximamente, Berenice se moverá hacia la sede del Instituto Tecnológico de Veracruz para entregar diversos documentos que certifiquen su trabajo durante el 2025 en la UPAV como asesora solidaria.

“Simplemente espero que realmente UPAV cambie, que cambie para bien, que cambie para ser un servicio como era antes. Yo no lo digo por los pagos, lo digo sino sinceramente por el alumnado, que aprenda lo que uno está dando, las horas que uno va a dejar por algo tan mínimo”, señala.

lm