VERACRUZ, VER. – La Dirección General de Tránsito y Seguridad Vial, en coordinación con Transporte Público, desplegó desde la tarde de este jueves 29 de enero un operativo masivo para asegurar unidades de la ruta Ulúa en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río.
La medida responde directamente al desacato de los concesionarios, quienes de forma arbitraria elevaron el costo del pasaje a los 18 pesos, que para este servicio se estableció en 15 pesos, generando un clima de inestabilidad y rechazo generalizado entre los usuarios que dependen diariamente de este servicio.
De acuerdo con lo relatado por testigos, los oficiales interceptan los autobuses en circulación para informar a los choferes sobre la infracción. Posteriormente, un agente aborda la unidad y escolta el vehículo hasta el estacionamiento del Auditorio Benito Juárez, sitio que ha sido habilitado como centro de resguardo temporal para los camiones retirados.
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Este movimiento busca frenar de tajo el cobro indebido que ha escalado hasta los 18 pesos en algunas rutas, una cifra muy alejada de la tarifa oficial autorizada.
La intervención estatal ocurre después de que la población veracruzana manifestó su indignación ante el incremento escalonado de tarifas que estaba establecida en 9 pesos, para dejarla en 12, 15 y 18 pesos, lo que representa un golpe severo a la economía familiar.
Además, se presenta cuando la mayoría de las rutas detuvieron operaciones tras los operativos implementaros desde esta mañana de jueves 29 de enero, para sancionar a las unidades que incrementaron el pasaje sin autorización.
Ciudadanos reportaron que, pese a las quejas constantes, los transportistas mantuvieron la postura de incrementar el precio sin previo aviso ni sustento legal, obligando a la autoridad a ejecutar estas retenciones para restablecer el orden.
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Mientras las unidades permanecen bajo resguardo en el Benito Juárez, los usuarios esperan una resolución definitiva que garantice tarifas justas y un servicio digno. La Dirección de Transporte ha advertido que las inspecciones continuarán en puntos estratégicos de la ciudad para asegurar que ningún concesionario abuse del bolsillo de los jarochos bajo el pretexto de costos operativos.
lm
