DETENCIÓN DE JUEZA

Tengo miedo, personas poderosas atentan contra mi vida: jueza narra detención

La jueza habría sido detenida por elementos de Operaciones Especiales de la SSP; en el Cuartel San José asegura que le fabricaron pruebas, esto narra

Escrito en VERACRUZ el

XALAPA, VER.- Angélica Sánchez evita salir de su casa pues teme volver a ser detenida sorpresivamente. Tras su liberación, la jueza de Veracruz asegura tener miedo pues acusa que su detención “arbitraria, errónea y absurda” estuvo plagada de inconsistencias y con uso excesivo de la fuerza.

“Todavía bastante temerosa, oculta por obvias razones. Yo sé que lo que estoy enfrentando no es nada fácil, que personas muy poderosas pudieran atentar contra mi vida, pero gracias a dios estoy bien", dijo Sánchez Hernández en entrevista con López Dóriga este jueves 8 de junio.

Angélica Sánchez asegura que continúa con su puesto como jueza de control, pues no ha sido notificada de lo contrario. El único aviso que llegó a la puerta de su casa fue una notificación para citarla a un procedimiento administrativo sancionador, al cual, por miedo a que sea una trampa para volver a ser detenida, no respondió.

“Después de la detención entonces ya me citan para el procedimiento sancionador y dejaron (notificación) para que yo acudiera hoy al Tribunal Superior de Justicia a esa cita, lo cual evidentemente no fui, porque no confío en ellos”

La togada asegura que de la misma manera fue citada el domingo 9 de junio por el secretario del Consejo, Juan Víctor Pliego López para presentarse en su oficina. Le fue requerida el lunes a las 10 de la mañana, sin embargo, en el camino fue detenida.

¿Cómo fue detenida?

“Fue una detención tan arbitraria, errónea, absurda” asevera Sánchez. Describe que salió de su casa en Xalapa para atender el citatorio. Policías le habrían marcado el alto en la zona de Lomas Verdes por presuntamente manejar a exceso de velocidad y en sentido contrario.

A la jueza, sin que se presentara como tal ante los oficiales, le sorprendió el señalamiento, pues narra que iba a en una calle de doble sentido, atrás de un camión urbano y a punto de desembocar en una calle de alto tráfico vehicular, “soy una mujer de 57 años, es absurdo”, dice.

Con groserías y a gritos, las y los oficiales abrirían por la fuerza su auto aprovechando que estaba abajo la ventana. Angélica Sánchez narra que fue despojada de sus pertenencias, incluidas memorias USB y documentos con información, para después ponerle una capucha en la cabeza y meterla a la camioneta de uso oficial.

“Me echaron una capucha a la cabeza y me treparon a los empujones a una camioneta patrulla”, narra, y asegura que uno de los oficiales manejó su auto hasta que llegaron al Cuartel de San José, alrededor de las 8:20 de la mañana.

La jueza asevera que fue obligada a disparar un arma a un costal de arena, además de que le tomaron huellas dactilares a la fuerza mientras su cabeza estaba cubierta para impedirle reconocer las caras de los policías. Dice que fue amenazada para firmar papeles en blanco.

“Esto lo vas a firmar porque lo vas a firmar, déjate de mamadas” y “agacha la cabeza, perra”, asegura Angélica Sánchez que fueron algunas de las amenazas que recibió mientras estaba esposada. La firma la habría hecho con la aclaración de “BP”, Bajo Protesta.

“El señor gobernador tan ignorante del derecho piensa que la tortura nadamás son golpes, está muy equivocado, porque la tortura también puede ser psicológica, moral, las amenazas”, dijo la jueza tras las declaraciones del gobernador Cuitláhuac García Jiménez, quien aseguró que no hubo tortura en la detención de Angélica Sánchez.

Para la togada es absurdo, que en el supuesto de haber manejado a exceso de velocidad, se le detuviera de tal manera. Asegura que reconoció por las conversaciones de los policías que el sector de Operaciones Especiales de la Secretaría de Seguridad Pública fue el encargado de su detención, “como si hubiera sido la hermana del Chapo”, declaró.

mb