FGR y la extraña historia de Raúl Rocha
El controvertido empresario Raúl Rocha, socio del concurso “Miss Universo”, sigue siendo actor clave en una historia que vamos conociendo sólo a retazos. A él se le liga lo mismo con políticos de Tabasco que con el crimen organizado en múltiples vertientes. “Reforma” publicó ayer que enfrenta nuevas acusaciones, diferentes a las que se le enderezaron por huachicol fiscal en 2025, cuando se le declaró prófugo. Rocha es mencionado en la Fiscalía General de la República, a cargo de Ernestina Godoy, por presumiblemente haber denunciado por intento de extorsión, con grabaciones de por medio, a Ulises Lara, exfiscal a cargo de investigaciones relevantes, lo que habría influido a la caída del funcionario, el pasado 14 de julio. A Lara se le identifica con un grupo radical del oficialismo, en particular con la ministra Lenia Batres y su hermano, Martí Batres, director del ISSSTE.
De las audiencias y la transparencia
Se equivocaría cualquier medio de comunicación si en esta etapa de aguda crisis de la industria no dotara de la mayor prioridad al conocimiento y contacto con sus audiencias desde un enfoque ético y práctico -lo mismo televisión, radio, periódicos, revistas que sitios en internet. Especialmente, porque la Constitución y convenciones internacionales reconocen derechos a esas audiencias. Pero que ello ocurra bajo el dictado del gobierno genera reservas, y habría que poner bajo lupa los motivos, pues como se sabe, de buenas intenciones está empedrado el camino al infierno. La presidenta Sheinbaum Pardo ha instruido a la Secretaría de Gobernación, que encabeza Rosa Icela Rodríguez, para abrir (en realidad, retomar) conversaciones con la cámara empresarial que representa a los medios concesionados y alejar el fantasma de la censura. Es deseable que ello sea realizado bajo la luz pública y que se retire el amago de sanciones económicas contra estos medios bajo las muy ambiguas condiciones anunciadas la semana pasada por Luisa María Alcalde, consejera jurídica presidencial.
UNAM: Lomelí pone (al fin) su sello
La doble primicia ofrecida por La Silla Rota en torno a la salida de Patricia Dávila, de la Secretaría General de la UNAM, y la llegada en su relevo de Javier de la Fuente, reveló un manotazo sobre la mesa por parte del rector Leonardo Lomelí, que parecía haberse tardado en marcar su sello en la operación de la máxima casa de estudios. De la Fuente, se sabe, no es necesariamente popular entre algunos antecesores recientes de Lomelí Vanegas, pero éste fichó a un mando que le garantiza eficacia y lealtad. Ya se verá si se producen mayores movimientos en el equipo de la Rectoría en Ciudad Universitaria.
Se reactiva Canal 11
Tras dos meses y medio bajo una operación trastornada por la ocupación de sus instalaciones, Canal 11 -el medio público con mayor cobertura del país- retomó actividades sin que se conozcan detalles sobre lo ocurrido con el grupo ocupante que se presentaba como activista del Instituto Politécnico Nacional. El comunicado respectivo se alinea con el debate alentado desde Palacio sobre los derechos de las audiencias, a las que dice servir. Sería muy oportuno una mirada sobre ello, pues otras ópticas la describen como una señal de abierta propaganda, que en no pocas ocasiones estigmatiza a voces críticas al gobierno.
