Lazzeri refuerza alineación T-MEC
Como siempre ocurre con el embajador en Washington, Roberto Lazzeri será el hombre de confianza de Palacio allá. Su presencia y la del canciller Roberto Velasco cambia el tablero T-MEC, que había dominado Marcelo Ebrard.
Técnico sólido en materia de comercio, deuda y finanzas, Lazzeri forma parte del equipo presidencial económico encabezado por Luz Elena González, secretaria de Energía, y por Edgar Amador, titular de Hacienda, de quien fue su jefe de Oficina. En ese tándem juega él desde los tiempos del gobierno capitalino de Andrés Manuel López Obrador (2000-2005), en particular bajo el secretario de Finanzas Arturo Herrera, con quien manejó la deuda de la administración capitalina. A ello ha sumado una larga trayectoria en entidades públicas. Tuvo un rol crítico desde Hacienda en el manejo de la crisis de Vector-CiBanco-Intercam.
Alistan “premio” para Moctezuma
El discreto e institucional desempeño de Esteban Moctezuma en Washington será reconocido por el gobierno Sheinbaum, que le ofreció mudarse a otra importante posición diplomática, sea en Bruselas o en Ginebra.
Fuentes cercanas a Moctezuma, que en breve dejará el elegante edificio de la avenida Pensilvania, muy cerca de la Casa Blanca, describen como “satisfecho” al también exsecretario de Educación. Le tocó un ingreso empedrado tras la salida de Martha Bárcena en 2021 y la transición hacia el mercurial segundo gobierno Trump. No cobró mayor protagonismo, pero tampoco generó estropicios. En varias ocasiones pidió regresar a México, pero aguantó a petición expresa. En la capital de Bélgica tendría también la representación ante los órganos de la Unión Europea, mientras que en Ginebra haría lo propio con los organismos multilaterales de la ONU asentados ahí, entre ellos los de derechos humanos, salud y trabajo.
INE: El mal sabor de boca
El balance sobre la llegada de nuevos consejeros del INE luce amargo incluso para observadores cercano al oficialismo, que hablan de un ciclo similar a una serpiente mordiéndose la cola.
En el espectro de opiniones incluye a Mauricio Merino -sólido politólogo y consejero en la etapa más luminosa del árbitro electoral- lo mismo que a Carlos A. Pérez Ricart, el agudo analista al que se le atribuye identificación con la presidenta Claudia Sheinbaum. A ambos el episodio les recordó lo vivido en el entonces IFE en 2003, cuando el frente PRD-PT que lideraba Andrés Manuel López Obrador fue marginado y Pablo Gómez descartado como consejero. Esa etapa del instituto acabó muriendo falta de oxígeno, y entramos a la ruta de la polarización que nos sigue dominando.
Llegó de malas el embajador
El episodio de la participación de agentes de la CIA en un operativo en Chihuahua fue sellado sin estridencias en la reunión Sheinbaum-Campos, pero el embajador Ronald Johnson decidió asumir una posición distinta.
El diplomático norteamericano seguramente recibió instrucciones del Departamento de Estado para mostrarse incómodo ante un hecho con implicaciones humanas muy sensibles por la muerte de dos oficiales y un funcionario estatal, pero que de nuevo, como ha ocurrido cíclicamente por décadas, volvió rasposa la presencia de agencias de seguridad estadunidenses en México. Johnson habló de condiciones tajantes para alentar para inversión. Lo hizo en un evento en Sinaloa en el que fue echado a andar el llamado Proyecto de Pacífico Mexinol, impulsado por una empresa de la Unión Americana para producir metanol “ecológico” a gran escala.
