PERSONAS DESAPARECIDAS

Más allá de Merlín

El Mundial de Futbol ha dejado en evidencia la gran disparidad de prioridades gubernamentales, entre la promoción del certamen deportivo y la atención de los problemas urgentes que millones de personas piden atender. | Ivonne Ortega

Escrito en OPINIÓN el

El Mundial de futbol es sin duda un acontecimiento de gran magnitud, que impacta a todos los sectores sociales. Hay en el mundo contadas naciones que pueden competir por ser sedes del torneo más grande y sin duda México destaca por ser el deporte que más personas practican y por la gran historia mundialista de nuestra nación.

Una revisión a la numerología de este torneo a lo largo del tiempo arroja datos positivos: el primer país en ser sede por tercera ocasión, la cantidad de espacios de futbol, canchas y escuelas, a lo largo del territorio nacional, dan muestra de la gran afición del pueblo mexicano.

Es tanta la popularidad del deporte que por unos días incluso un patito, Merlín, se volvió estrella internacional, por el hecho de ser símbolo del futbol al ser vestido por su dueña con una playera de la Selección Nacional.

Sin embargo, el Mundial de Futbol también ha dejado en evidencia la gran disparidad de prioridades gubernamentales, entre la promoción del certamen deportivo y la atención de los problemas urgentes que millones de personas piden, incluso ruegan solucionar, atender.

Por esa razón, la ceremonia inaugural tuvo que realizarse en medio de un gran operativo de seguridad, ante tantas protestas. Y en medio de ellas, una presencia que no hizo desmanes pero destacó porque su causa no solo es justa sino es urgente: las madres buscadoras.

En nuestro país, las estadísticas pasan de los fríos números a la apremiante realidad que enchina la piel: el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO) contabiliza más de 134,000 casos acumulados desde que inició el registro, en 1960.

Paralelamente, se estima que hay más de 50,000 cuerpos sin identificar desde 2006. Las morgues atestiguan una crisis de proporciones alarmantes.

En contraposición, el mismo sistema registra 268,489 personas localizadas, de las cuales 22,668 fueron halladas sin vida.

Sin duda, tenemos un grave problema social. Miles de personas no volvieron a sus hogares y dejaron a familiares preocupados, con la esperanza de que algún día volverán a ver a sus seres queridos.

Las madres buscadoras han agrupado a varios colectivos que siguen pistas y con frecuencia realizan hallazgos tristes, que arrugan el corazón porque se trata de personas queridas, no simples cifras ni datos fríos.

Por eso, entre la algarabía del Mundial de Futbol, entre tantos asuntos de interés nacional, la crisis por personas desaparecidas debe ser de los primeros en ocupar la atención del gobierno nacional.

Y no digo que no debamos festejar el certamen deportivo, tampoco que hagamos a un lado los grandes problemas nacionales, mucho menos que se le quite al pueblo mexicano uno de los pocos motivos de felicidad como es el deporte y la participación de la selección tricolor.

Vivamos el Mundial, y quienes disfrutamos el futbol, festejemos los triunfos de México, seamos testigos de este gran certamen deportivo, este gran evento social en el que las diferencias pueden desaparecer o reducirse.

Pero no olvidemos que hay pendientes sociales. Y asuntos de los que debemos ocuparnos como país de forma urgente, más allá de los festejos y de la aparición afortunada del Patito Merlín.

 

Ivonne Ortega

@IvonneOP