El pasado 4 de abril el Instituto Nacional Electoral (INE) cumplió 12 años de vida desde que fuera creado por el Legislativo con la reforma constitucional en materia político electoral del año 2014. Desde entonces, siguiendo los pasos del otrora Instituto Federal Electoral (IFE), se ha caracterizado por ser una de las instituciones con una alta confianza de la ciudadanía.
Estos registros corresponden al elevado profesionalismo mostrado principalmente en los resultados obtenidos en los diferentes procesos electorales que se registran a lo largo y ancho de nuestra nación, en los que la ciudadanía ha depositado su confianza para el ejercicio de su derecho al voto y sabe que, independientemente de la persona candidata, partido político o coalición por la que vote, éste será respetando, dejando sólo en las manos de las y los ciudadanos la responsabilidad del rumbo del país por los próximos años.
En este contexto, las consejeras Diana Ravel Cuevas y Claudia Zavala Pérez, así como Jaime Rivera Velázquez concluyeron su encargo como consejerías integrantes del Consejo General del INE, su máximo órgano de dirección, el pasado 4 de abril. Estas figuras tienen la alta responsabilidad de conformar comisiones auxiliares del Consejo General en las que se analizan y revisan todas las temáticas relacionadas con el registro de personas electoras, organización electoral, capacitación electoral y educación cívica, fiscalización de recursos, quejas, denuncias, igualdad de género y no discriminación, seguimiento de los procesos electorales locales, voto de las y los mexicanos en el extranjero, entre otras que son parte del desarrollo de los ejercicios electivos.
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En este contexto y con el objetivo de no interrumpir los trabajos del INE, el Consejo General en una sesión extraordinaria celebrada el pasado 7 de abril, determinó aprobar la integración de comisiones de manera temporal hasta en tanto las instancias correspondientes seleccionen a las tres personas que acompañarán a las otras 8 personas consejeras y consejeros que forman parte del Consejo General.
Las vacantes de consejerías no es un tema menor, sobre todo en momentos complejos en que se pone a prueba la fortaleza de las instituciones, aunque, no es la primera vez que el INE enfrenta una situación extraordinaria como esta. El antecedente más inmediato lo encontramos en 2020 cuando el Consejo General tuvo que tomar varias decisiones importantes ante la emergencia sanitaria global derivada de la pandemia de COVID-19, que retrasó por unos meses nuestro ingreso como consejerías del INE.
Si bien ahora no estamos frente a un escenario similar, el INE enfrenta múltiples actividades como la organización de la elección extraordinaria en Tamiahua, Veracruz, o bien, en coordinación con el Organismo Público Local del estado de Coahuila, la próxima elección local en dicha entidad para la renovación de su cuerpo legislativo.
Asimismo, el INE se encuentra construyendo diversos escenarios ante la posibilidad de una reforma electoral que modificarían algunos componentes fundamentales de las reglas del juego electoral con el único objetivo de estar preparados para llevar a buen puerto los procesos electorales venideros.
En este sentido, el INE se encuentra ya con la mira puesta en la elección de 2027 en donde no sólo se renovará la Cámara de Diputaciones federal, también habrá elecciones locales para elegir a los poderes ejecutivos en 17 entidades federativas, 31 estados renovarán sus congresos locales, varias entidades tendrán elecciones para la renovación de sus autoridades municipales y en la Ciudad de México las respectivas alcaldías. Y si el Legislativo no decide otra cosa, tendremos también elecciones judiciales.
Por ello, era vital que el INE, ante las vacantes generadas, ajustara la integración de las comisiones con el objetivo de garantizar el trabajo de manera profesional y continuo con las múltiples actividades que la institución desarrolla con la finalidad de seguir construyendo y fortaleciendo nuestra democracia.
