Seguramente, todos hemos tenido momentos de definición en nuestras vidas, en lo particular tengo dos momentos el primero a los cuatro años, caminando en la banqueta de la mano de mi mamá; preguntándole; ¿qué quieres que sea cuando esté grande? La respuesta; al día de hoy la recuerdo: “se lo que quieras, pero se la mejor”; a lo lejos, estaba una señora con uniforme naranja barriendo y me dijo, –la señora seguramente no pudo estudiar, por eso se dedica a barrer la calle; sino quieres estudiar, quizá termines barriendo la calle; pero si vas a ser barrendera sé la mejor y que hablen de ti, porque la calle está bonita, ordenada y limpia–. Al tiempo, con ese nivel de exigencia, y con un papá ingeniero industrial, experto en control de calidad; surgieron muchas pláticas de sobremesa y ambos me decían que la única herencia que me dejarían sería la educación basada en valores y congruencia en casa y estudios como herramienta para salir adelante. Otro momento de definición, fue experiencia de vida, conocer el centro penitenciario de Reynosa, Tamaulipas un poco antes de terminar la primaria y conocer a esa edad la cara de la injusticia; y conversar con mi mamá de regreso que no estaba dispuesta ver tantas injusticias y que yo sería abogada penalista; la respuesta volvió a ser la de cuando estaba en el kínder. Al tiempo, solo pudo decir que, siempre he buscado contribuir con un granito de arena, con altos grados de exigencia personal y que en el mundo del derecho penal; ser institucional, disciplinada y respetar la cadena de mando me han estructurado para que pueda ayudar al prójimo; también me he encontrado con todo tipo de experiencias. La más aleccionadora ha sido ser un factor de cambio, incluso poniendo la vida en peligro en operaciones de alto nivel en la federación y ayudar a las víctimas de todo tipo de violencias.
En la carrera de la seguridad y la justicia desde el servicio público, tu única medalla de todos los días es como en algún momento me lo dijo la entonces Procuradora General de la República Maestra Marisela Morales Ibáñez “ve con la satisfacción del deber cumplido” mi papá decía “hay que hacer patria todos los días” y mi mamá decía “el que no sirve, no sirve”. Esto viene a colación ya que de forma y fondo México merece que todos los mexicanos, nos asumamos como un eslabón de una gran cadena para hacer más y mejor las cosas; y esto se me vino en mente ya que los fenómenos criminales parece que se están desbordando, los adolescentes tienen tantas necesidades en el manejo de las emisiones, junto con acceso a mucha información; pero los adultos que delinquen cada vez lo hacen con mayor violencia, a la menor provocación, con armas, y von mucho desprecio por la otroriedad y la vida.
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De forma y fondo si nos asumimos como un eslabón en la cadena llamada México y todos contribuimos con un granito de arena; poco a poco todo debe de mejorar ya que los buenos somos más que los malos; estamos inmersos en una sociedad líquida; en el concepto del sociólogo Zygmunt Bauman que describe la época actual marcada por la inestabilidad, la fragilidad de los vínculos humanos, el egocentrismo, el cambio constante y la falta de estructuras sólidas. Busca la satisfacción de todo de forma fácil y rápida sin esfuerzo con inmediatez, el consumo efímero y con la necesidad de adaptarse rápido, donde las relaciones y la identidad se vuelven provisionales; por ello tanto contenido en redes sin intención o propósito; así como las clasificaciones de grupos como los “ incel” (acrónimo de “involuntary celibate” o célibes involuntarios) ya hay varios casos, recordaran el joven de la prepa en la Ciudad de México que fue detenido después de matar a una persona y dejar a otro hombre herido por detenerlo al ingresar con una navaja táctica en una preparatoria y lo último en Lázaro Cárdenas Michoacán; entre ver videojuegos y traspalarlos a la realidad, tenemos tragedias ya que le quitó la vida a dos maestras también de su preparatoria; en breve tendremos la reflexión y análisis de la edad de imputabilidad.
Nota al pie de página
Díganle a “la que se dice fiscal en un documental” de Netflix; que yo tengo otros datos …
