DÍA DE ACCIÓN GLOBAL POR EL ACCESO AL ABORTO LEGAL Y SEGURO

28S: abortos felices

Este jueves 28 de septiembre saldremos a exigir el derecho para todas las mujeres y personas gestantes a servicios y atención legal, libre y segura para la interrupción del embarazo. | Graciela Rock

Escrito en OPINIÓN el

“Y, como de costumbre, era imposible determinar si el aborto estaba prohibido porque estaba mal, o si estaba mal porque estaba prohibido”: –Annie Ernaux

En 2017, unas semanas después de que un palito de plástico me confirmara mi segundo embarazo, llegué a emergencias del hospital. El doctor de guardia me revisó y confirmó lo que temíamos, me dijo “ahí ya no hay nada”, refiriéndose a mi útero; al verme llorar, me miró sorprendido, “¿Por qué lloras?, no eran más que unas células”.  

Hace algunos meses, me vi con una amiga para ponernos al día de nuestras vidas, lo primero que me dijo es que se sentía un poco cansada porque poco antes había interrumpido un embarazo no deseado y habían sido unos días físicamente pesados. Ella estaba tranquilísima y contenta, le compartí mi experiencia y ambas hablamos de lo difícil que hubiera sido acceder a esa atención médica algunos años antes, o los comentarios que habríamos recibido por parte del personal que lo realizaba, o el temor a que fuéramos acusadas de un delito

Este jueves 28 de septiembre, miles de mujeres en toda América Latina saldremos a la calle para conmemorar el Día de Acción Global por el acceso al Aborto Legal y Seguro, y exigir el derecho para todas las mujeres y personas gestantes a servicios y atención legal, libre y segura para la interrupción del embarazo

Porque cuando hablamos de acceso legal y seguro al aborto, normalmente pensamos en la situación de mi amiga, pero también estamos hablando de la mía. En el libro “Todas nosotras”, Elizabeth Casillas y Higinia Garay narran la historia de cuatro mujeres que salen de prisión en El Salvador tras haber cumplido condenas por interrupción del embarazo, tanto voluntario como espontáneo; las mismas Garay y Casillas nos recuerdan en su ensayo gráficoLa palabra que empieza por A” que hace apenas diez años, entre 2010 y 2014, el 13% de las muertes maternas a nivel mundial se debieron a abortos inseguros, y que éstos alcanzaban al menos el 45 por ciento de los abortos realizados en ese periodo. Cuando hablamos de acceso al aborto legal y seguro estamos hablando de evitar que existan mujeres encarceladas por abortos –espontáneos o no– y mujeres muertas por realizarse abortos inseguros

La fiesta del aborto

Cuando hablamos, luchamos y trabajamos por el acceso a abortos legales y seguros, estamos también rompiendo el tabú de hablar del aborto como lo que es, una decisión que puede ser dolorosa, pero también, para muchas mujeres, una decisión feliz. En el maravilloso fanzine “Abortos felices”, Elisabeth Falomir Archambault propone una conversación sobre una realidad que existe, una conversación sobre la decisión libre y sin culpa de poner fin a un embarazo no deseado, como un acto de libertad consciente y radical

Poder hablar libremente del aborto y poder abortar libremente van de la mano con el derecho de niñas, niños y adolescentes de acceder a una educación sexual. México es el país con mayor índice de embarazos adolescentes, y los datos son claros: parir antes de los 15 años multiplica por cinco el riesgo de la madre de morir durante el parto. La educación sexual evita embarazos adolescentes, el acceso al aborto legal y seguro evita la muerte de niñas y adolescentes. Decía la autora y periodista Mona Chollet, que a aquellos que buscan gobernar sobre los cuerpos y decisiones de las mujeres únicamente les apasiona la vida cuando se trata de arruinar las de ellas. 

Tomemos de nuevo las calles, por las que han puesto el cuerpo por alcanzar los derechos, y por las que vienen tras de nosotras, ninguna mujer muerta o encarcelada por abortar; ninguna mujer con culpa ni vergüenza por decidir libremente sobre su cuerpo. ¡Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir!