RUSIA VS. UCRANIA

Rusia vs. Ucrania, un conflicto que aún no es guerra

El conflicto entre Ucrania y Rusia no llega a guerra declarada y eso permite el cumplimiento de contratos que permiten el paso del gas ruso a través de Ucrania. | Jorge Faljo

Escrito en OPINIÓN el

El lunes 17 de julio terminó, por decisión rusa, el corredor marítimo por el que Ucrania podía exportar trigo, maíz, aceite comestible y fertilizantes. Tal acuerdo permitió que, a pesar de la continuidad del violento conflicto que se libraba a pocos cientos de kilómetros, desde tres puertos ucranianos pudieran salir alrededor de 33 millones de toneladas de alimentos. La suspensión del acuerdo se tradujo de inmediato en el inicio de una escalada de precios que, no obstante, son todavía muy inferiores a los alcanzados al inicio del conflicto

Turquía, que fue el mediador clave para que se lograra el corredor marítimo, ha dicho en todo momento que es posible restablecerlo. Interpreta que la intención rusa era y posiblemente sigue siendo, renegociar el acuerdo. Desde esta perspectiva es fundamental entender las quejas de Rusia relativas a un incumplimiento del acuerdo original. 

Por una parte, las garantías de seguridad otorgadas por Rusia permitieron el tránsito de centenares, o miles, de barcos cargados de exportaciones ucranianas. Sin embargo, desde la perspectiva rusa la contraparte del acuerdo, que no habría obstáculos occidentales a las exportaciones rusas, no se ha cumplido. Se trata en este caso de eliminar obstáculos de muy diferente tipo. 

Rusia demanda que los barcos que cargan sus exportaciones puedan adquirir seguros contra accidentes de empresas occidentales; solo de esa manera podrán entrar a un mayor número de puertos. También pide que uno de sus bancos, el dedicado al sector agropecuario que recibe los pagos por las exportaciones de alimentos, deje de estar sancionado por occidente. Lo que implica desbloquear sus cuentas en el exterior y reconectarse al sistema de pagos internacional para poder recibir los pagos de los países que le compran alimentos y fertilizantes. También pide que se eliminen las sanciones que le impiden comprar equipos e insumos para cultivar la tierra. Y, por último, reclama volver a utilizar la tubería que le permitía exportar amoniaco hacia el puerto ucraniano de Odessa y, desde ahí, al exterior. 

Para quienes piensan que Ucrania y Rusia están en guerra, algunos de estos asuntos son verdaderamente muy extraños. Añado un comentario sobre un convenio que espero ayude a entender algunas sutilezas de lo que está ocurriendo. 

Austria le compra hoy en día más gas a Rusia que antes del inicio del conflicto. Y ese gas pasa por Ucrania. Hace unos días un alto funcionario austriaco advirtió que una vez terminado el actual contrato, que obviamente incluye a Ucrania, el gas podría dejar de llegar y el país estaría en problemas. Ucrania se apresuró a asegurarle a Austria que a pesar de que el contrato termine ellos no cerrarían el paso al gas ruso por su territorio. Y es que contratos son contratos, y negocios son negocios, forman parte de un beneficio superior. El paso de gas ruso por territorio ucraniano le conviene a Austria y a Europa, le da ganancias a Ucrania y también a Rusia

Así que con todo y conflicto, Ucrania podía exportar alimentos con Rusia como garante de la seguridad de los barcos. Mientras tanto Rusia sigue exportando gas a través de Ucrania y pide exportar amoniaco desde un puerto ucraniano

No hay que olvidar que el mismo lunes en que se cerró el corredor marítimo hubo un fuerte ataque al puente que une a la península de Crimea con el sur de Rusia y en respuesta Rusia ha bombardeado instalaciones del puerto de Odessa. Lo que hace mucho más difícil restablecer el acuerdo. Sin embargo, Rusia declara que el sabotaje al puente y la suspensión del corredor marítimo son dos asuntos separados. 

A pesar de todo, tras el ataque al puente, el presidente de Turquía, Erdogan, declara que su amigo, el presidente de Rusia, Putin, está interesado en restablecer el acuerdo del corredor marítimo. Van a tener un encuentro en unas semanas y seguramente tratarán el asunto. 

Lo esencial es que el corredor marítimo convenía a todo el mundo, literalmente. A Europa, a donde se dirigía por mar la mayor parte de los alimentos ucranianos; ahora tendrán que salir por vía terrestre y eso es más caro. A los países pobres porque redujo los precios de sus importaciones. A Ucrania porque le conviene exportar. Y le convendrá a Rusia si logra lo que solicita. 

A muchos lo que ocurre les parece muy extraño. La lucha es violenta, pero se encuentra geográficamente contenida en el sur de Ucrania y, sorprendentemente, algunos contratos parecen estar a salvo del conflicto

Para entender lo que ocurre voy a dar una explicación que parece la mejor posible. Ucrania y Rusia no se han declarado la guerra; formalmente esta no existe. La enorme ayuda militar que recibe Ucrania de occidente es bajo la condición de que no ataque territorio ruso; que se defienda sin declararle la guerra a Rusia. Entretanto Rusia procura limitar su ataque al objetivo de “liberar” las provincias de habla rusa, sin atacar al resto de Ucrania, salvo que ataquen objetivos rusos

Es cierto que Rusia ha demostrado ampliamente que puede atacar todas las ciudades e instalaciones estratégicas ucranianas. Lo ha hecho, pero más bien como excepción y a manera de represalia por los ataques ucranianos que se salen de un campo de batalla que de manera informal parece limitado a las provincias pro-rusas ubicadas en el sur de Ucrania. Los recientes ataques a Odessa pudieron haberse hecho hace semanas o meses; pero solo ocurren ahora como represalia por el ataque al puente. Una represalia cuidadosamente sopesada.  

Así que cabría pensar que lo que realmente está ocurriendo es una guerra civil en la que los dos bandos reciben ayuda externa. A los hablantes de ucraniano les ayudan los países occidentales; al 27 por ciento de la población que habla ruso les ayuda Rusia para independizarse. 

Es un conflicto que no llega a guerra declarada y eso permite el cumplimiento de contratos que permiten el paso del gas ruso a través de Ucrania. De hecho este último país, en acuerdo con los países occidentales intentan por todos los medios impedir las exportaciones de energéticos rusos excepto, y es una enorme excepción, las que transcurren mediante el pago adecuado, por los gasoductos ucranianos. Se saboteó el gasoducto ruso-alemán NordStream, pero no el transporte de gas a través de Ucrania; este está protegido por todos. Igual que lo estaban las exportaciones de alimentos bajo vigilancia rusa. 

Este conflicto sería una caricatura si no fuera porque ha provocado centenares de miles de muertes de jóvenes de ambos bandos; la destrucción de Ucrania; el desplazamiento de millones de refugiados, unos hacia Europa, otros hacia Rusia; el empobrecimiento de miles de millones tanto en los países industrializados como en los más pobres donde el impacto es peor, incluso mortal. Entretanto no enfrentamos al verdadero enemigo, el cambio climático. 

Hay un riesgo gravísimo de que este conflicto civil más o menos contenido, se transforme en guerra internacional sin limitaciones. Ahí, de la manera más irresponsable, se pone en juego la supervivencia de la humanidad.