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Noticias sin novedad

De la misma manera en que estaba más que cantado el triunfo de Manolo Jiménez y Miguel Riquelme en Coahuila, lo estaba el descalabro de Alejandra del Moral en el Edomex. | Guillermo Sesma

Escrito en OPINIÓN el

Esta semana nos reciben noticias electorales que a nadie sorprenden, pero significan un nuevo panorama no solo en la escena, sino en la historia política nacional. Este fin de semana asistimos, de manera remota o presencial, a la sepultura del priísmo mexiquense que por años fue considerado el más fuerte de todo el país.

Hace tan solo uno meses la alianza “Va por México” se sentía con la energía y la fuerza suficiente para encarar el proceso electoral para renovar la gubernatura en el Estado de México, hoy la realidad les muerde los talones y la entidad que por años fue su bastión más importante, cambia de color para teñirse, al igual que la gran mayoría de nuestro país, en tono tinto. 

Mucho se podría decir de la campaña de Alejandra del Moral, narrar los errores estratégicos es una charla cafetera que se antoja para matar una tarde, sin embargo, el epitome de la elección, es el gigantesco espejismo en que viven lo partidos de la alianza, que hoy hacen llamar opción y el cómo sus dirigentes habitan en un mundo distante de la realidad política y social de México contemporáneo. 

Alejandra hizo un gran esfuerzo, intentó recorrer el territorio, energizar a la militancia y convencer a los escépticos de que su “proyecto” era el más rentable y benéfico para los mexiquenses. Ella y su equipo echaron mano de la mejor creatividad que tuvieron a la mano para hacer una campaña fresca que emocionara a la ciudadanía. Hasta ahí todo iba bien, pero olvidaron un detalle importante, que es precisamente la condición que hoy los coloca fuera de la gubernatura de la entidad: se olvidaron de los sectores populares que fueron y deberían seguir siendo parte primordial del priísmo, así lo dicen sus principios fundacionales y así lo indica el sentido común. 

Esa oposición que “apadrino” a Alejandra del Moral la convenció de hacer una campaña para clases medias, que para sorpresa de absolutamente nadie, no son mayoritarias. Por otra parte, el priísmo actual demostró, una vez más, su incapacidad para hacer campañas sin la intervención directa de los gobernadores para inclinar la balanza.

El PRI nacional no sabe ganar elecciones, los contadísimos triunfos que hoy se atribuye son mayoritariamente mérito de candidatos y gobernadores que han librado la imposición que desde el centro del país les grita fuerte y pretende marcarles la ruta.

Al PRI ya no le urge aprender a hacer otro tipo de campañas y escoger mejor a sus candidatos… le es indispensable si no quiere correr la misma suerte de su hermanastro perredista que hoy está en peligro de extinción. 

Lo dicho, la semana arranca con noticias que no sorprenden a nadie, de la misma manera en que estaba más que cantado el triunfo de Manolo Jiménez y Miguel Riquelme en Coahuila, lo estaba el descalabro de Alejandra del Moral en el Edomex.  

Mis felicitaciones a las y los mexiquenses por ejercer su voto y hacer de la democracia la herramienta más eficaz, no solo para construir el bienestar que merecen, sino para demostrar que una ciudadanía participativa toma las riendas de su destino político, deseo de todo corazón que la decisión que tomaron este domingo pasado les fructifique y llene de satisfacción.