#CONSULTORÍAPOLÍTICA

¿Quedar bien con todos?

En política, es imposible quedar bien con todos. | José Antonio Sosa Plata

Escrito en OPINIÓN el

Con el método aprobado por la oposición el lunes pasado se abre la posibilidad de una contienda presidencial más equitativa. Sin embargo, las dudas que ha despertado el procedimiento pusieron al descubierto nuevas divisiones. El hecho no es preocupante. Todo lo contrario. Ocupar un espacio central en la agenda pública podría beneficiar a la coalición.

Al menos por unos días, las noticias en torno al proceso le han quitado el monopolio informativo al presidente Andrés Manuel López Obrador y a la y los aspirantes de su partido a sucederlo. A pesar de los cuestionamientos que se han hecho a muchas de las reglas anunciadas, la discusión pública será benéfica para quienes han decidido participar.

Los partidos de Va por México llegan tarde. Pero si gestionan bien el conflicto, estarían abriendo el potencial para generar un punto de inflexión en la cómoda inercia por la que transita Morena. En otras palabras, si se resuelven los problemas que surgieron con este arranque, los de adelante dejarán de correr mucho y los de atrás los podrían emparejar. 

Por si no lo leíste: Va por México, tarde y con ruta similar a Morena, critican expertos.

El modelo híbrido (partidista y ciudadano) que finalmente se presentó no está exento de riesgos. Por un lado, porque sigue la ruta que tomó el partido oficial. Por el otro, porque se adelanta a los tiempos formalmente establecidos por la legislación electoral. Sin embargo, haber retrasado por más tiempo la decisión significaba aceptar desde ahora la derrota. 

Las críticas que ha recibido Va por México son fuertes: “Están simulando”, “Son unos copiones”, “Violan la ley igual que los de Morena”, “El método es un laberinto”, “No quisieron abrirse a la sociedad”, o “Estamos frente a otra forma de dedazo”. Vamos, hay quien dice que les está yendo como al cohetero por privilegiar la defensa de sus intereses y apegarse a un esquema en el que se buscó quedar bien con todos. Como si la democracia, en realidad, fuera el reino de la armonía y el consenso.

Lee más: Diferencias y coincidencias de Va por México y Morena para elegir candidato presidencial.

De hecho, la disolución del Comité Electoral Ciudadano (CEC) que organizaría una consulta abierta con la ciudadanía, confirma las fracturas con las que nació el proyecto. También el pragmatismo de los partidos al no ciudadanizar totalmente el proceso, que muchos sugirieron como la mejor opción para derrotar a Morena.

Las reacciones que hubo en estos días dejan bien claro que, ante el gran desprestigio que tienen hoy los partidos, lo más lógico hubiera sido atender en forma puntual la sugerencia de dejar en manos de la sociedad todo el proceso. Pero el problema de hacer a un lado sus intereses, muchos de estos legítimos, los orillaron a tomar la decisión pragmática.

Consulta: Generar confianza para fortalecer la democracia. Resumen con los principales hallazgos de la Encuesta sobre confianza de la OCDE 2022.

Sin duda, la disolución del CEC es una mala noticia. La buena es que existen varias opciones para corregir. El problema es que el margen de tiempo es muy reducido. La ventaja es que se abre una ventana de oportunidad para explicar en forma más convincente algo que, además de legítimo, es una contundente realidad: el acceso al poder público atraviesa necesariamente por los partidos.

La argumentación es muy sencilla, si en realidad se quiere reducir el costo de la decisión final y de las consecuencias que están generando. Primero, porque la ciudadanía no puede llevar, por sí misma, a la Presidencia de la República a ninguna persona. Tendría que ser por la ruta independiente y ésta no funcionó como se esperaba. Segundo, porque los partidos, sin un auténtico respaldo social, están condenados al fracaso o a la derrota. 

Te puede interesar: Cambio de planes del Frente Cívico disuelve Consejo Electoral Ciudadano.

Para empezar, el diálogo de los partidos con la sociedad es indispensable. Morena y sus aspirantes tienen esa ventaja encarnada en la figura del presidente de la República. En Va por México sí hay personajes cuyas voces y perfiles pueden comenzar a llenar este espacio y servir como puente entre los partidos que lo conforman y la ciudadanía. Pero desafortunadamente son muy pocos quienes pueden tener una interlocución efectiva. 

Entre los perfiles más convenientes para la contienda, destacan los de las mujeres. Su rol no sólo se ha convertido por si mismo en un hecho histórico, sino que entre ellas se encuentran quienes tienen el mayor potencial de hablar en forma clara y directa a la sociedad. Esta ventaja las hace más competitivas y, de nuevo, el pragmatismo debería llevar a los partidos a no pretender quedar bien con todos.

Lee también: Santiago Rodríguez y Jorge Galindo. "Sheinbaum lidera las encuestas de atributos: honesta, cumplidora y cercana a la gente; Ebrard gana en conocimiento del país". El País, 25 Junio 2023.

Si la decisión final del proceso de Morena y sus aliados recae en Claudia Sheinbaum, un buen escenario para el país sería que enfrentara a una rival con el arrojo y valor que se requiere en el escenario de polarización en que estamos inmersos. En el remoto caso de que fuera hombre, hay por lo menos tres aspirantes mujeres de Va por México que podrían dar la batalla con una competencia de altura. 

En cualquier circunstancia, la controversia que provocó el anuncio del método es normal. Por supuesto que éste no fue la monedita de oro que muchos esperaban y que hay demasiados puntos que se deben aclarar y corregir sobre el camino. Lo que no se puede dejar de considerar, es que si se maneja con auténtico sentido estratégico puede ser el factor decisivo para equilibrar un poco las condiciones de desventaja en que se ha mantenido hasta ahora la lucha por la sucesión presidencial.

Recomendación editorial: Javier Franzé (coordinador). Democracia: ¿consenso o conflicto? Madrid, España: Los Libros de la Catarata, 2014.