Esta columna se las dedico a los antitaurinos. Hermanos de causas y objetivos
Morena logró su cometido, tumbó el Dictamen para prohibir las corridas de Toros en la CDMX.
La semana pasada la Mesa Directiva del Congreso de la Ciudad de México, hizo todo lo que pudo para frenar el dictamen, y de una manera inédita, hizo lo que no ha hecho con otros, decidió que por “irregularidades” no iba a ser enviado a la Conferencia (órgano que hace el orden del día de las sesiones) y con ello evitaría su arribo a la sesión inmediata posterior, es decir, la propuesta ya votada en una Comisión tuvo que ser enviada para la sesión del martes 5 de abril pero no fue así.
Y es que ¿en qué consisten estas “irregularidades”?”Acá el resumen.
En diciembre de manera histórica logramos con cinco votos a favor la aprobación de un Dictamen que reformaba la Ley de Protección a los Animales de la CDMX e incluía la prohibición de espectáculos donde se hiciera daño a los toros y donde se causara su muerte. En esta sesión estuvimos el presidente Jesús Sesma del Verde, su servidora del PAN, mi compañero y aliado Federico Döring del PAN y dos valientes diputadas Tania Larios del PRI y Gabriela Quiroga del PRD. Juntos sacamos el dictamen a favor. Fue histórico
En esa misma sesión mi compañero Chucho nos pidió que no enviáramos el Dictamen aun para evitar la presión que los taurinos habían comenzado contra nosotros afirmando que los dejaríamos sin trabajo y así poder darles un mes para analizar una ruta con el gobierno. Al no ser nuestra obligación y al ser una Comisión de Bienestar ANIMAL y entendiendo lo histórico de la aprobación de este Dictamen, fui la única que les dijo que no, que el dictamen se enviaría ya. Pero no ocurrió así.
Después de cuatro meses de mucha presión contra el presidente de la Comisión de Bienestar Animal, que se negaba por muchas razones a enviar lo aprobado, y gracias a la presión de animalistas que sesión con sesión se manifestaron afuera del Palacio de Gobierno, así como del Recinto Legislativo, fue que hasta el 31 de marzo se envió el Dictamen. La norma marca que teníamos 90 días para enviarlo, esto fue superado. Chucho nos falló a todos.
Y así fue que la semana pasada después de tanto jaloneo, el Dictamen fue enviado a la Mesa Directiva pero fue rechazado bajo este pretexto, recurso NUNCA antes utilizado para otro Dictamen y colocando al Pdte. de la Mesa como un, lo digo con todo respeto, autoritario, super Diputado que con el poder conferido por el Pleno de manera abusiva y arbitraria detuvo el resultado de una lucha histórica por los derechos de los animales y le evitó a Morena la vergüenza pública de votarlo en público y evidenciar que por ningún manera iban a dejar que esto avanzara.
Desde el principio Morena y sus diputados y diputadas sabotearon el proceso.
Como tu Diputada animalista puedo decirte que entregué todo en la defensa de este proceso, me paré de frente, recibí amenazas, ataques por redes y hasta cuestionamientos de mi futuro político. Fui valiente, fui congruente y sobre todo fui respaldada por mi coordinador panista Christian Von para defender la postura de todos aquellos que queremos una ciudad libre de violencia y que esta incluya también a los animales.
El Dictamen venía plantado para que la industria basada en la tortura del animal, la tauromaquia, tuviera un año para transformar su modelo de negocio e industria y pudiera dedicarse a otra cosa que vivir a costa del sufrimiento del toro. No los iban a parar de inmediato. Tenían un año.
A los que peleamos por los derechos de los animales siempre nos van a juzgar por dedicarnos a esto, que si la seguridad, que si la educación, que si la energía, que si la economía, que si los niños, que si la obesidad, que si equis causa, siempre nos van a decir “que hay cosas más importantes”
Y a los taurinos. Nadie quiere dejarlos sin trabajo, nadie quiere que se pierda la “cultura”, nadie busca vulnerar sus derechos, pero sí buscamos acabar con la tortura, el que no acepten que los toros son animales y sienten y si son maltratados, humillados y posteriormente asesinados con saña y todo un protocolo de crueldad. Espero que algún día recapaciten.
Me disculpo por haber formado parte de esta puesta en escena. Yo actúe en contundencia y congruencia con los valores que me pusieron en esta diputación. Y si bien, nos tumbaron este Dictamen, no tumban nuestro compromiso ni ganas de un día tener un país libre de violencia animal, y si, eso incluye los toros, los rastros violentos, las peleas de gallos y todo aquello que el hombre hace para su beneficio abusando del dolor de los que no tienen voz.
Antitaurinos, se volvieron mis hermanos, no los soltaré.