Menu
INDUSTRIA AUTOMOTRIZ

Bosch y Toyota reacomodan inversiones; especialistas advierten riesgos para México por el TMEC

Bosch invertirá 2 mil millones de dólares en una planta de semiconductores en California como parte de un plan de 7 mil 500 mdd en Estados Unidos hasta 2031; especialistas consideran que la revisión anual del TMEC incrementa la incertidumbre para las inversiones automotrices en México

Bosch y Toyota reacomodan inversiones; especialistas advierten riesgos para México por el TMEC
Foto: Especial

El mayor proveedor de la industria automotriz en el mundo, Bosch, canalizará 2 mil millones de dólares para una planta de semiconductores en Estados Unidos.

Paul Thomas, director ejecutivo de Bosch en Norteamérica, informó a la agencia Reuters que las últimas decisiones sobre el Tratado México, Estados Unidos y Canadá (TMEC) forma parte de las razones por las cuales la empresa decidió aumentar sus inversiones en la Unión Americana.

Bosch tiene planificado invertir hasta 7 mil 500 millones de dólares en sus operaciones en los Estados Unidos hasta 2031.

Janneth Quiroz, directora de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil de Grupo Financiero Monex, aseveró que la decisión de Estados Unidos de sustituir la expectativa de una extensión de largo plazo del T-MEC por un esquema de revisiones anuales modifica la percepción de riesgo de las empresas, particularmente en una industria como la automotriz, donde las inversiones se planean con horizontes de 10, 15 o hasta 20 años.

“El principal efecto no es que las empresas abandonen inmediatamente a México, sino que aumenta la incertidumbre. Cuando una armadora o un proveedor global decide instalar una nueva planta o ampliar capacidad, necesita tener claridad sobre las reglas comerciales que prevalecerán durante toda la vida útil de esa inversión. Si cada año existe la posibilidad de que cambien las condiciones del tratado, se incrementa el costo de hacer negocios y algunas empresas optan por ser más cautelosas”, explicó a este medio de comunicación.

Para Rodolfo Ostolaza, subdirector del Departamento de Estudios Económicos de Banamex, la instrumentación de una política arancelaria de Estados Unidos ha provocado una relocalización que impacta en el sector automotriz, en donde hay modificaciones en las cadenas de valor.

“Hay una incertidumbre por el T-MEC al no seguir el tratado como iba. A los inversionistas les gusta la certidumbre… en México las inversiones en general están detenidas.

ContextoToyota anunció hace poco más de una semana el traslado de la producción de la pickup Tacoma de su planta de Tijuana a Texas, durante los próximos cuatro años.

Foto: José Manuel Arteaga

4 factores de riesgo

De acuerdo con Monex, sería un error atribuir todas las decisiones recientes únicamente al T-MEC.

Janneth Quiroz planteó que en la actualidad convergen varios factores que están favoreciendo la relocalización de inversiones hacia Estados Unidos:

        •       Los fuertes incentivos fiscales y subsidios que ofrece Estados Unidos para manufactura e inversiones estratégicas.

        •       Los aranceles y la política industrial orientada a fortalecer la producción doméstica.

        •       El deseo de muchas empresas de fabricar lo más cerca posible del consumidor estadounidense.

        •       La incertidumbre comercial derivada tanto de la revisión anual del T-MEC como de la posibilidad de nuevas medidas proteccionistas.

“En este contexto, decisiones como las de Toyota o Bosch reflejan una estrategia de diversificación y reducción de riesgos. No necesariamente significan que México haya dejado de ser competitivo, pero sí muestran que las empresas están ajustando sus planes para depender menos de un solo país de producción”, explicó Quiroz

Aranceles en la sección 232

Ostolaza dijo que, actualmente, la industria automotriz se ve impactada por los aranceles de la Sección 232 que van al acero y aluminio, por los insumos que usan el sector y en autopartes

“Esos aranceles hacen que el arancel promedio para México sea de 3.4%”, explicó el subdirector de Banamex.

Recordó que en febrero y marzo de 2025, el gobierno de Donald Trump impuso los aranceles de 25% de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) a México y Canadá que tuvieron impacto, porque 80% de las exportaciones mexicanas tienen como destino Estados Unidos. Hoy esos aranceles ya no están en vigor.

Posteriormente, en abril, llegaron los aranceles del Día de la Liberación, los cuales fueron declarados ilegales, más tarde, por el Tribunal Supremo de Estados Unidos.  

Esa situación provocó que México pasara de 48% a 75%, en un año, en el contenido regional que debe tener para que no se le aplique arancel.

“Muchos productores y exportadores preferían pagaban arancel a pagar costos administrativos”, enfatizó Ostolaza.

Contexto: los aranceles de la Sección 232 son gravámenes impuestos por Estados Unidos bajo el argumento de proteger la seguridad nacional. Actualmente incluyen un arancel general del 50% al acero, aluminio y cobre, así como un gravamen del 25% a los camiones medianos, pesados y sus partes, además del 10% a los autobuses

La planta de Roseville

Bosch anunció un acuerdo definitivo con la Administración de Donald Trump para recibir hasta 225 millones de dólares en financiamiento directo de la Oficina del Programa CHIPS del Departamento de Comercio para respaldar 2 mil millones de dólares de inversión de Bosch en la transformación de sus instalaciones de Roseville, California, para la producción de semiconductores de carburo de silicio (SiC, por sus siglas en inglés).

La planta de Roseville cuenta con más de 40 años de experiencia en la fabricación de semiconductores, pero actualmente experimenta una profunda evolución para convertirse en una instalación que produce y prueba semiconductores SiC con procesos y equipos de última generación.

En 2026, el proveedor líder de tecnología y servicios proyecta crear sus primeros chips de producción comercial en obleas de 200 milímetros, basados en la tecnología pionera SiC de Bosch.

Fabricación local en EU

"El inicio de la producción de muestras y nuestro acuerdo con el Departamento de Comercio constituyen un hito que nos permitirá ofrecer a nuestros clientes locales lo que han solicitado: fabricación local en los Estados Unidos", afirmó Paul Thomas, presidente y director ejecutivo de Bosch en Norteamérica.

Agregó que la producción de chips de carburo de silicio en los Estados Unidos ayuda a respaldar la resiliencia de la cadena de suministro y aprovecha la experiencia de colaboradores de fabricación en el país para llevar esta tecnología al mercado estadounidense de manera oportuna.

Por su parte, el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, aseveró que la administración Trump tiene el compromiso de desarrollar una cadena de suministro segura en Estados Unidos, que permita la innovación continua y el liderazgo competitivo en industrias de importancia para la seguridad nacional y económica.

Difícil mover una planta

Para los expertos, México conserva ventajas estructurales muy importantes: costos laborales competitivos, una amplia red de proveedores, experiencia manufacturera, ubicación geográfica privilegiada y una integración productiva con Norteamérica que ha tardado décadas en construirse.

“Esas ventajas no desaparecen de un año a otro, pero sí requieren ser fortalecidas para evitar una pérdida gradual de inversiones”, dijo la directora de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil de Grupo Financiero Monex.

Ostolaza agregó que es difícil mover una planta armadora, en el Bajío el personal es demasiado especializado y hay ventajas competitivas.

No solamente incentivos fiscales

Ante casos como el de Toyota y Bosch, Janneth Quiroz, directora de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil de Grupo Financiero Monex, explica que México necesita responder con una estrategia integral y no únicamente con incentivos fiscales aislados.

Expuso que la primera prioridad debe ser reducir la incertidumbre interna, ya que, si el entorno internacional es más complejo, el país debe ofrecer certidumbre en aquello que sí controla, como la estabilidad regulatoria, respeto al Estado de derecho, seguridad para las inversiones y reglas claras para el sector privado.

En segundo lugar, comentó, es indispensable fortalecer la infraestructura.

“Muchas empresas siguen considerando a México una plataforma altamente competitiva, pero requieren disponibilidad de energía eléctrica, acceso al agua, mejores carreteras, puertos, ferrocarriles y cruces fronterizos más eficientes. Sin esa infraestructura, el fenómeno de relocalización o nearshoring pierde fuerza”, expresó.

Hizo hincapié en que es fundamental elevar el contenido nacional de la industria automotriz porque, actualmente, una parte importante de los componentes sigue siendo importada.

“Desarrollar proveedores mexicanos permitiría aumentar el valor agregado nacional, generar empleos mejor remunerados y hacer más difícil que las cadenas productivas se trasladen completamente a otro país”, dijo.

Otro elemento clave es la formación de capital humano. La transición hacia vehículos eléctricos, automatización, inteligencia artificial y manufactura avanzada exige ingenieros, técnicos especializados y personal altamente capacitado.

Temas

Buscar

Main logo