La aportación neta de Petróleos Mexicanos (Pemex) a las finanzas públicas volvió a ser negativa durante 2025, repitiendo la tendencia observada en los dos años anteriores.
De acuerdo con un análisis de Francisco J. Barnés de Castro, exsubsecretario de Energía, de enero a septiembre, la aportación negativa asciende a 228 mil millones de pesos, cifra que confirma el papel de Pemex como receptor de recursos públicos, y no como un contribuyente.
Los datos de Pemex muestran que tan sólo en el tercer trimestre, aportó 48 mil millones de pesos al erario en impuestos y derechos, pero recibió 286 mil millones en aportaciones de capital por parte del gobierno federal, lo que resultó en un saldo neto de menos 238 mil millones de pesos.
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Contexto: El deterioro de Pemex continúa presionando las finanzas públicas del país. Pese a los apoyos constantes del gobierno federal, la empresa productiva del Estado mantiene una aportación neta negativa, marcada por la caída en su rentabilidad, la reducción de inversiones y el incremento de sus obligaciones fiscales.
Inversiones productivas en declive
Los datos recopilados por Barnés de Castro muestra que las inversiones productivas de Pemex registraron una fuerte contracción. Durante el tercer trimestre, se redujeron en 25 mil millones de pesos respecto al trimestre previo, lo que representa una baja de 50%.
En comparación con el mismo periodo de 2024, la caída acumulada es de 75 mil millones de pesos, equivalente a una reducción del 38%.
Este retroceso refleja el deterioro de la capacidad operativa y financiera de la empresa, así como las limitaciones presupuestales para mantener los niveles de exploración y producción que sustentan su rentabilidad.
Exploración y Producción pierde rentabilidad
El área de Exploración y Producción, una de las más estratégicas de Pemex, obtuvo un rendimiento neto de apenas 3 mil millones de pesos en el tercer trimestre de 2025, cifra 46 mil millones menor que la registrada en el mismo periodo del año anterior.
La caída se atribuye principalmente al incremento en los derechos pagados al Gobierno Federal, que aumentaron en 71 mil millones de pesos frente al tercer trimestre de 2024.
Presión sobre las finanzas públicas
Pese a los esfuerzos del gobierno por sanear las finanzas de la petrolera, los resultados reflejan una alta dependencia del presupuesto federal y un impacto creciente en la deuda pública.
Los apoyos de capital, como el de 286 mil millones de pesos otorgado en este trimestre, han evitado un deterioro mayor de sus operaciones, pero a costa del espacio fiscal de otras áreas del gasto público.
En conjunto, los datos confirman que Pemex continúa siendo un pasivo fiscal relevante, mientras su desempeño operativo y de inversión sigue rezagado frente a las metas de producción y eficiencia planteadas en el Plan de Negocios 2023-2027.
