La Cámara de Diputados aprobó elevar el Impuesto Especial a la Producción y Servicios (IEPS) a tabaco, refrescos, electrolítos, juegos y sorteos, así como instrumentar un nuevo gravamen en contra de videojuegos de "contenido violento".
Esta tarde, los legisladores avalaron en lo general, con 349 votos a favor, 129 en contra y una abstención, el dictamen de la Ley del IEPS que daría a la Federación, en 2026, de 760 mil 502 millones de pesos.
Previo a la votación, diputados de Morena y representantes de la Secretaría de Hacienda ofrecieron una conferencia conjunta con integrantes de la industria refresquera, en la que anunciaron un acuerdo para reducir la cuota del IEPS a las bebidas “light” y “cero”.
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Contexto:
Bebidas light libran todo el aumento
La propuesta inicial del Ejecutivo establecía un impuesto de 3.08 pesos por litro para todos los refrescos, pero tras las negociaciones, se determinó que las versiones sin azúcar pagarán 1.5 pesos por litro, mientras que las bebidas regulares mantendrán el incremento original.
De aumento al IEPS de refrescos y bebidas saborizadas la federación prevé recaudar 75 mil 290 millones de pesos, por bebidas energizantes 100 millones de pesos y por cervezas y bebidas alcohólicas 81,518 millones de pesos.
Cigarros y videojuegos pagarán más
La reforma también contempla un aumento del 100% en el IEPS a cigarros, puros y tabacos labrados, además de un ajuste gradual a la cuota por cada cigarro vendido. Los productos elaborados a mano tendrán una cuota diferenciada del 32%, para proteger a pequeños productores.
Por el aumento a los cigarros estiman obtener 62,097 millones de pesos, tras un aumento de 8.9% en su precio.
Asimismo, se eleva de 30% a 50% el impuesto a juegos y sorteos, y se crea un nuevo IEPS del 8% para videojuegos con contenido violento, con el argumento de desincentivar su consumo entre menores.
Finalmente el impuesto a videojuegos violentos dejará 183 millones de pesos, y los gravámenes a juegos, apuestas y sorteos en línea, dejará 5,024 millones de pesos.
Oposición acusa incongruencia y “desesperación fiscal”
Ante esta situación, el diputado José Elías Lixa (PAN) criticó el acercamiento de Morena con la industria refresquera, asegurando que el partido oficial “acordó con los mismos empresarios a los que dice combatir”.
“El PAN no se ha reunido con cabilderos, pero si quieren saber quién sí lo hizo, vean la rueda de prensa del coordinador de Morena. Es una farsa simular un acuerdo con las refresqueras”, acusó.
Desde el PRI, Arturo Yáñez calificó la reforma como “el impuesto de la desesperación fiscal de Morena”, al considerar que el gobierno usa la salud como pretexto para recaudar más recursos ante un déficit creciente.
