Grupos del crimen organizado en México hackearon los teléfonos celulares de soldados de Estados Unidos desplegados en la frontera y posteriormente les enviaron mensajes con amenazas, de acuerdo con un reportaje de The New York Times.
Según un funcionario del Congreso de Estados Unidos citado por el diario, los militares comenzaron a recibir mensajes con amenazadas tras la intrusión en sus dispositivos móviles.
El reporte señala que el incidente ocurrió después de la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), abatido en febrero durante un operativo en Tapalpa, Jalisco, realizado por fuerzas armadas mexicanas con apoyo de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
Te podría interesar
De acuerdo con funcionarios del Congreso citados por The New York Times, tras la muerte del líder del CJNG aumentó la actividad de los grupos criminales en la frontera, así como las amenazas dirigidas contra soldados estadounidenses.
En ese contexto, este jueves 25 de junio, el secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Markwayne Mullin, afirmó ante la Cámara de Representantes que actualmente operan nueve organizaciones criminales en la zona fronteriza.
"Los cárteles siempre están cambiando y representan una amenaza. Siempre buscan vulnerabilidades para impulsar el tráfico de personas y narcóticos a través de nuestra frontera", señaló.
Contexto: este jueves 25 de junio, Markwayne Mullin, secretario de Seguridad Nacional de los EU, indicó ante la Cámara de Representantes de Estados Unidos que hay nueve organizaciones criminales con presencia en la zona fronteriza.
"Los cárteles siempre están cambiando y son una amenaza. Hay nueva cárteles que lo controlan y tienen centros de plaza; siempre buscan vulnerabilidad para empujar tráfico de personas y narcotráfico a través de nuestra frontera".
TAMBIÉN LEE: "El Mencho”: crónica desde su última guarida y el legado de violencia en México.
Operativo en la frontera supera los 500 millones de dólares
La operación en la frontera entre México y Estados Unidos ha alcanzado un costo de 525 millones de dólares, según datos del Pentágono. El Departamento de Guerra mantiene el despliegue de 9 mil soldados que cubren 3 mil 200 kilómetros de territorio para el control de narcóticos, migrantes y contrabandistas.
Según el reporte, la presencia militar ha obligado a los grupos criminales a trasladar parte de sus operaciones hacia zonas montañosas de difícil acceso para evitar ser detectados. Los soldados también han recibido amenazas directas derivadas de estas acciones.
TAMBIÉN LEE: “El Mencho” intentó eludir al Ejército con lifting e implantes de cabello y barba
Operativo "Ardent Vanguard"
En mayo, el general de división de la Primera División Blindada del Ejército, Curtis D. Taylor, asumió el mando de la misión denominada "Ardent Vanguard'".
Aunque las tropas cuentan con sistemas de protección contra drones, Taylor reconoció que todavía carecen de parte de la tecnología necesaria para las labores de patrullaje.
La frontera se utiliza actualmente como un campo de pruebas para tecnologías como dispositivos antidrones, embarcaciones guiadas a distancia y sensores. Por su parte, el general de división David W. Gardner, comandante de la 101 División Aerotransportada, explicó que el Ejército ha procedido a la inutilización de drones de las agrupaciones delictivas para identificar rutas de contrabando.
El pasado 2 de junio, Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, afirmó, durante una audiencia este martes ante el Senado de su país, que los cárteles mexicanos podrían usar sus drones contra objetivos estadounidenses.
"Los cárteles mexicanos están utilizando drones los unos contra los otros y debemos imaginar que en algún momento incluso podrían usarlos contra nosotros, contra nuestros intereses", declaró.
El funcionario indicó que es "un problema generalizado en todo el mundo. Es un desafío global y está ocurriendo cada día en todo el mundo".
Entrenamiento y competencias territoriales
Algunos sectores del gobierno cuestionan que miembros activos del Ejército realicen patrullas fronterizas en lugar de entrenar para misiones en Europa del Este, Medio Oriente o el Indo-Pacífico.
Sin embargo, mandos militares defienden la permanencia de las tropas bajo el argumento de que ejecutan labores de campo reales. Sobre este punto, el diario indica que los soldados "utilizan muchas de sus habilidades como planificación de rutas, ensayos de misiones, patrullajes y vuelos de vigilancia en el mundo real contra bandas de contrabandistas y cárteles de la droga mexicanos, en lugar de limitarse a practicar en sus bases o en simulacros".
Detención de civiles en la frontera
El Departamento de Guerra ha establecido cinco frentes en California, Arizona, Nuevo México y Texas que operan como bases militares. En estas zonas, las facultades de las fuerzas armadas se han ampliado para la interceptación de personas.
De acuerdo con la publicación original de The New York Times "los migrantes que entren en estas franjas se consideran intrusos y pueden ser detenidos temporalmente por los soldados estadunidenses hasta que lleguen los agentes de la Patrulla Fronteriza".
Hasta la publicación del reporte, el Ejército informó la detención de 116 personas que posteriormente fueron entregadas a las autoridades migratorias.
JL
