El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, planteó profundizar la integración energética entre ambos países y vinculó esa relación con temas de seguridad, inversión y desarrollo regional. El diplomático afirmó que la seguridad energética forma parte de las prioridades estratégicas del presidente Donald Trump y destacó el peso del mercado mexicano para las exportaciones energéticas estadounidenses.
Johnson señaló que México representa el principal destino de exportación de productos petroleros de Estados Unidos y recordó que cerca del 70 por ciento del gas natural que importa el país proviene de territorio estadounidense. También sostuvo que las alianzas empresariales entre ambos países permitirán ampliar la integración energética en América del Norte.
El posicionamiento del embajador ocurrió durante un seminario organizado junto con el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), en el que participaron funcionarios gubernamentales y representantes del sector privado. El encuentro abordó temas relacionados con infraestructura, suministro energético y cooperación bilateral.
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Las declaraciones de Johnson surgieron en un contexto marcado por el interés del gobierno estadounidense en el mercado energético mexicano y por las negociaciones relacionadas con la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). En distintos reportes y posicionamientos oficiales, Washington señaló al sector energético como una de las áreas prioritarias dentro de la relación bilateral.
Energía centra tensiones bilaterales
Contexto: en abril pasado, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) sostuvo que empresas estadounidenses enfrentan restricciones regulatorias para operar en México. El informe incluyó observaciones sobre permisos, participación privada y cambios legales que fortalecieron a Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
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El documento indicó que compañías privadas enfrentan retrasos administrativos y limitaciones para importar, exportar y comercializar combustibles. También señaló que las reformas impulsadas en México otorgaron mayor participación a las empresas estatales dentro del sector energético.
Durante los últimos meses, empresarios y organizaciones estadounidenses insistieron en la necesidad de fortalecer condiciones regulatorias y mecanismos de inversión para ampliar la participación privada en proyectos energéticos en México. Larry Rubin, presidente de la American Society of Mexico, afirmó recientemente que la revisión del T-MEC incluirá temas relacionados con energía, seguridad y certidumbre jurídica.
Rubin también señaló que la integración energética entre ambos países mantiene un carácter estratégico debido a la dependencia mexicana del gas natural estadounidense. Datos difundidos por organismos empresariales indican que alrededor del 70 por ciento del consumo nacional de gas natural depende de importaciones provenientes de Estados Unidos.
Sheinbaum fija límites a diplomáticos
En medio de ese escenario, la presidenta Claudia Sheinbaum declaró que los embajadores acreditados en México deben limitar su actuación a tareas diplomáticas y evitar cualquier intervención en asuntos internos del país. La mandataria respondió a preguntas relacionadas con la gestión de Ronald Johnson como representante estadounidense.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum explicó que los diplomáticos mexicanos en el extranjero mantienen funciones relacionadas con cooperación bilateral, promoción económica y atención a connacionales, sin participar en temas políticos internos de otros países.
La presidenta sostuvo que la misma regla aplica para representantes extranjeros en México y señaló que las relaciones diplomáticas deben conducirse con respeto a la soberanía nacional. También indicó que los embajadores deben mantener una relación institucional con el gobierno mexicano.
El secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, recordó que la Convención de Viena establece límites para la actuación de representantes diplomáticos y prohíbe la participación en asuntos internos del país receptor.
Dependencia energética gana relevancia
Especialistas y organismos internacionales colocaron en los últimos meses el tema energético como uno de los puntos centrales dentro de la relación entre México y Estados Unidos. Estudios y análisis difundidos durante 2026 señalaron que la dependencia mexicana del gas natural estadounidense incrementó la integración entre ambos mercados.
Analistas del sector energético indicaron que el sistema eléctrico nacional depende en gran medida del gas importado desde Estados Unidos, utilizado para la generación de electricidad y actividades industriales. También advirtieron que esa relación otorga un peso estratégico al suministro energético dentro de las negociaciones bilaterales.
El debate sobre energía también coincide con cambios en el mercado petrolero internacional y con el interés de Washington por asegurar cadenas de suministro vinculadas con combustibles, infraestructura y minerales estratégicos en América del Norte.
En paralelo, el gobierno mexicano mantuvo la defensa del modelo energético basado en empresas estatales y promovió esquemas de contratos mixtos para desarrollar proyectos junto con firmas extranjeras en áreas de exploración y producción.
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VGB
