El exministro de Industria y Producción Nacional de Venezuela, Alex Nain Saab Morán, compareció por primera vez ante el tribunal en virtud de una acusación formal que se hizo pública en el Distrito Sur de Florida, en la que se le imputa su presunta participación en una extensa conspiración internacional de lavado de dinero que involucra la corrupción y la explotación de un programa de asistencia social venezolano destinado a proporcionar alimentos a venezolanos vulnerables.
Según consta en los registros judiciales, Alex Nain Saab Moran, de 55 años y originario de Colombia, presuntamente conspiró con otras personas para sobornar a funcionarios públicos venezolanos y así obtener lucrativos contratos del Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP) para la importación de alimentos a Venezuela.
Saab está acusado de conspirar con otros para falsear fraudulentamente la naturaleza y el origen de los suministros de alimentos, incluyendo la falsificación de la documentación de las importaciones procedentes de Colombia y México.
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Venezuela entrega a EU a Alex Saab, aliado financiero de Maduro
Contexto: El gobierno interino de Venezuela anunció este sábado la entrega del empresario colombiano Alex Saab a autoridades de Estados Unidos, donde enfrenta procesos judiciales por presunto lavado de dinero, corrupción y manejo de recursos vinculados al entorno de Nicolás Maduro.
La deportación fue confirmada por el Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (SAIME), que señaló en un comunicado que la medida se tomó debido a que Saab es investigado en territorio estadounidense por diversos delitos financieros.
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La decisión marca un nuevo giro en el caso de uno de los empresarios más cercanos al antiguo gobierno chavista. Durante años, Saab fue considerado un operador clave de las finanzas del oficialismo venezolano y señalado por autoridades estadounidenses como presunto prestanombres de Maduro, es decir, una persona utilizada para administrar bienes, empresas o recursos en beneficio de terceros.
De aliado del chavismo a acusado internacional
Alex Saab construyó su relación con el gobierno venezolano durante las administraciones de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Su nombre ganó relevancia por contratos relacionados con programas estatales de vivienda y posteriormente con el sistema de distribución de alimentos subsidiados conocido como CLAP.
Investigaciones periodísticas y judiciales en distintos países lo vincularon con operaciones millonarias presuntamente irregulares y con una red de empresas registradas en América Latina, Europa, Medio Oriente y Asia.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos sostiene que Saab habría participado en esquemas para mover cientos de millones de dólares mediante contratos públicos venezolanos y transferencias internacionales. Entre los cargos que enfrenta figuran conspiración, sobornos y lavado de dinero.
Detención, liberación y regreso al poder
El empresario colombiano fue detenido en 2020 en Cabo Verde, mientras realizaba una escala aérea rumbo a Venezuela. Dos años después fue extraditado a Estados Unidos, donde permaneció preso hasta diciembre de 2023.
Su liberación ocurrió como parte de un intercambio de prisioneros acordado durante el gobierno de Joe Biden, operación que incluyó la entrega de ciudadanos estadounidenses detenidos en Venezuela.
Al regresar a Caracas, Saab fue reincorporado al gobierno venezolano y ocupó cargos económicos de alto nivel, incluido el Ministerio de Industria y Producción Nacional.
Sin embargo, su situación cambió tras la captura de Nicolás Maduro en enero de 2026 durante una operación militar estadounidense. Semanas después, Saab desapareció de la vida pública y posteriormente fue detenido nuevamente por autoridades venezolanas.
El contacto mexicano de Alex Saab
El empresario Joaquín Leal Jiménez recurrió a Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex) para asegurar su negocio de venta de millones de toneladas de maíz a Venezuela.
El guanajuatense trazó amistad con Alex Saab, el operador financiero de Nicolás Maduro, con quien diseñó un esquema para recibir petróleo a cambio de diversos productos, como maíz, y eludir el embargo de Estados Unidos al hidrocarburo venezolano.
Leal Jiménez, originario de Irapuato, llegó a Venezuela de la mano de Saab, a quien se señala como prestanombres de Maduro y fue arrestado este miércoles en Caracas.
El mexicano tenía la reputación de especialista en distribución de electricidad, pero con el tiempo le pidieron vender pipas para transporte de agua y maíz a través de su compañía Libre abordo, que se le pagaron con petróleo de la empresa estatal PDVSA, que Venezuela no podía vender debido a las sanciones impuestas por EU al régimen de Maduro.
El petróleo salía en barcos contratos por Libre abordo, pero una vez en altamar se transferían a otros buques que lo llevaban a Asia para venderlos a un precio mejor.
Leal Jiménez recibió el encargo de conseguir 210 mil toneladas de maíz blanco para Venezuela. Ante su desconocimiento de ese negocio, recurrió a Segalmex para que le vendiera el maíz.
La empresa fue creada por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador para comprar alimentos básicos a los productores y luego venderlo a precios bajos a los consumidores.
Directivos de Segalmex, como René Gavira, quien está en la cárcel acusado de desfalcar a la empresa, le hicieron saber que era imposible venderle el maíz. Ante ese contratiempo, pidió que fueran su aval para que el gobierno de Venezuela confiara en que les entregaría el producto.
Fuentes que conocieron el proceso dijeron a La Silla Rota que los funcionarios le hicieron saber que eso también era imposible, por lo que Leal Jiménez recurrió a otra artimaña: falsificar documentos de la empresa paraestatal para “avalar” que cumpliría con el compromiso.
Bajo el argumento de un intercambio humanitario, Venezuela articuló un esquema que permitió sacar millones de barriles de petróleo del país en pleno régimen de sanciones internacionales. En el centro de esa operación apareció Libre Abordo, de Leal Jiménez una empresa mexicana que fungió como contraparte comercial, consignataria de cargamentos y operadora logística. El acuerdo se presentó como un canje de crudo por maíz blanco y otros bienes, pero en la práctica funcionó como una vía para colocar petróleo venezolano en mercados internacionales, cobrarlo fuera del sistema financiero estadounidense y mantener en movimiento la principal fuente de ingresos del Estado chavista, de acuerdo con una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) elaborado por Valeria Durán.
VGB
