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Tomas ilícitas sangran a Pemex; de 2018 a 2025 se registran casi 100 mil

En materia de seguridad Pemex, enfrenta retos como acabar con conductas criminales como el robo de hidrocarburo y las tomas ilícitas que permiten la extracción ilegal y el robo de equipos. La cifra de estas últimas apenas varió durante la presidencia de AMLO, con respecto al último año de Peña Nieto

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Petróleos Mexicanos (Pemex) admitió formalmente ante autoridades financieras que la estrategia federal para combatir el mercado ilícito de hidrocarburos no ha logrado mejoras sostenidas, registrando un acumulado de 98,486 tomas clandestinas entre 2018 y 2025. En un entorno de crisis operativa agravado por la corrupción interna, derrames ambientales y accidentes mortales —como la reciente explosión en Salina Cruz que dejó un fallecido—, la paraestatal enfrenta una nueva transición en su mando tras la salida del director Víctor Rodríguez Padilla, en medio del reconocimiento oficial de que el robo, desvío y manipulación de combustibles siguen vulnerando su estabilidad financiera y seguridad nacional.

“Las medidas implementadas en conjunto con el gobierno federal para reducir el mercado ilícito de combustibles no han dado lugar a una mejora sostenida”. La frase no fue expresada por algún analista, crítico de Petróleos Mexicanos (Pemex) o algún opositor al gobierno.

Es parte del informe que Pemex debe entregar año con año a los reguladores de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos y a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, de acuerdo con la respuesta a una solicitud de información hecha por La Silla Rota.

En el documento, Pemex reconoce que sus operaciones también están expuestas a riesgos derivados de “conductas criminales, como el robo, desvío o manipulación de petróleo crudo, gas natural y productos refinados del sistema de ductos, así como el robo de equipos y materiales. Estos actos incluyen la extracción ilegal de hidrocarburos, como son las tomas clandestinas de ductos”.

En 8 años suman casi 100 mil tomas ilícitas de ductos.

En el informe, Pemex describe que la actividad delictiva en ocasiones ha derivado en incendios, explosiones, daños materiales y ambientales, lesiones y pérdida de vidas, así como en una reducción de ingresos por productos robados.

Además, el comercio ilegal de hidrocarburos, incluso a través de prácticas fraudulentas que subestiman el valor, etiquetan incorrectamente y no cuantifican los hidrocarburos importados con fines de evasión fiscal, perturba el mercado nacional de combustibles, afecta negativamente los resultados de operación y daña la reputación de Pemex.

En el informe se reconoce por parte de la paraestatal que Pemex está también expuesto a que algunos de sus empleados o funcionarios públicos participen, o se perciba que participen en el mercado ilícito de combustibles.

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En 2023 casi se alcanzan las tomas ilícitas que en el último año de Peña Nieto

De 2018 a 2025 Pemex reportó 98 mil 486 tomas ilícitas en sus ductos, de acuerdo con la respuesta a la solicitud de información hecha por La Silla Rota.

En 2018, durante el último año de la administración del entonces presidente Enrique Peña Nieto, hubo 14 mil 910 tomas ilícitas en ductos.

En 2019, el primer año del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, se registró un descenso de tomas ilícitas de ductos, con 10 mil 316 tomas ilícitas, aunque el informe de 2020 da cuenta de 13 mil 317 tomas ilegales.

En 2020 fueron 11 mil 022 tomas ilegales y el robo de combustible fue de 4 mil 800 barriles por día (BPD), que si se multiplica por 365 días del año equivale a un millón 752 mil barriles, equivalentes a casi 7 días de producción de la refinería (260 mil BPD) Antonio Dovalí, ubicada en Salina Cruz, Oaxaca.

El 2020 fue el único año que se reportó el total de pérdidas y el resto de los años no se incluyó el dato.

En 2021 subió el número de tomas ilícitas a 11 mil 037, una cifra ligeramente mayor a 2019 y 2020, pero sin llegar a los niveles de 2018.

En 2022 el número de tomas ilícitas en ductos volvió a subir a 13 mil 946, a solo 54 de las 14 mil y menos de mil de alcanzar las 14 mil 910 de 2018. La Carta Transformación no estaba reduciendo las tomas ilícitas.

En 2023 se alcanzó la cifra más alta de tomas ilícitas, con 14 mil 890, a sólo 20 de las registradas en el último año del gobierno de Peña Nieto.

En 2024, bajo los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador que concluyó su encargo el 30 de septiembre, y de Claudia Sheinbaum, que comenzó a ser presidenta el 1 de octubre, se registró un ligero descenso de las tomas ilícitas de ductos, con 11 mil 774.

En 2025, fueron 10 mil 591. Desde 2019 la cifra ya no volvió a bajar.

Además de las tomas ilícitas en ductos, hay otros factores que operan para que Pemex registre perdidas.

En 2018 en el informe enviado a la CNBV reconoció que adicionalmente, las instalaciones de Pemex están sujetas al riesgo de terrorismo, sabotaje y bloqueos.

“Por ejemplo, a principios de 2017, diversas manifestaciones, incluyendo bloqueos, resultado del incremento en los precios de las gasolinas y el diésel por parte del Gobierno Federal, impidió que Pemex ingresara a algunas de sus terminales de almacenamiento y despacho ocasionando problemas de distribución que afectaron el suministro de algunas estaciones de servicio en México”.

Estos incidentes relacionados con la producción, procesamiento y transporte de petróleo crudo y productos petrolíferos podrían resultar en daños a personas, pérdida de vidas, daños a los bienes de Pemex y daños ambientales, con los consecuentes gastos necesarios para la limpieza y reparación, daños a los equipos o las instalaciones que, a su vez, podrían afectar los negocios, los resultados de operación y la situación financiera de la Entidad.

Contexto: Este 14 de mayo la presidenta Claudia Sheinbaum anunció la salida del director de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, de la paraestatal. La justificación fue que el director pidió a la mandataria sólo estar año y medio al frente de la entidad.

La salida de Víctor Rodríguez Padilla se da a tres meses del derrame de hidrocarburos en la zona de Abkatún, Campeche, que inicialmente se atribuyó a las chapopoteras en la región y a un barco, pero que en abril el entonces director debió reconocer que se debió a una fuga de un ducto de Pemex.

También el 12 de mayo se registró una nueva explosión en la refinería de Salina Cruz, con un saldo de 5 heridos y una persona fallecida.

Rodríguez Padilla fue sustituido por Juan Carlos Carpio.