La propuesta de modificar el calendario escolar 2025-2026 desató una controversia nacional que obligó a la Secretaría de Educación Pública (SEP) a dar marcha atrás apenas cuatro días después de anunciar el adelanto del fin de clases.
En medio del rechazo de autoridades educativas estatales y sectores del magisterio, el titular de la SEP, Mario Delgado, defendió públicamente la iniciativa con una serie de argumentos que cuestionaron el modelo educativo vigente, el uso administrativo de las escuelas y hasta las dinámicas laborales de las familias mexicanas.
El pasado 7 de mayo, la SEP informó que el ciclo escolar concluiría el 5 de junio y que las clases del nuevo periodo 2026-2027 iniciarían el 31 de agosto. Con ello, estudiantes de educación básica tendrían casi tres meses de vacaciones.
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La dependencia justificó la decisión señalando que el ajuste permitiría coincidir con la inauguración del Mundial de Futbol FIFA 2026 y conservar seis semanas efectivas de descanso para docentes y alumnos.
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Sin embargo, este 11 de mayo, tras una reunión de más de cinco horas con autoridades educativas de los 32 estados, la SEP acordó mantener el calendario escolar original, por lo que el ciclo terminará hasta el 15 de julio.
La decisión ocurrió luego de que distintos sectores manifestaran inconformidad por la modificación, entre ellos integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), quienes acusaron que el cambio había sido impuesto sin consultar directamente al magisterio.
Las frases de Mario Delgado
En defensa de la propuesta, Mario Delgado lanzó una serie de declaraciones que colocaron el debate más allá de las fechas del calendario escolar. Una de sus principales críticas fue hacia el modelo educativo basado en métricas internacionales.
El secretario sostuvo que el artículo 87 de la Ley General de Educación, que establece entre 185 y 200 días efectivos de clase, responde a una “visión tecnocrática” vinculada a estándares de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), donde la educación se mide a partir de estadísticas de permanencia y cumplimiento de indicadores homologados.
- "El artículo 87 de la Ley General de Educación exige entre 185 y 200 días efectivos de clase. Esta ley es también un residuo de la visión tecnocrática. Esa cifra responde a una visión alineada con los estándares comparados de la OCDE que redujo la educación a una estadística de permanencia y a indicadores homologados".
Delgado también aseguró que existe una realidad no reconocida dentro del sistema educativo tras la entrega de calificaciones. Según explicó, después del 15 de junio muchas escuelas entran en una dinámica de baja actividad académica y dedican gran parte del tiempo restante a tareas administrativas. Bajo esa lógica, consideró que mantener abiertas las escuelas en ese periodo termina por generar una simulación institucional más que un verdadero aprovechamiento pedagógico.
- "Debemos ser honestos, tras la entrega de calificaciones, hay una inercia en las escuelas, en todo el sistema educativo. Después del 15 de junio se cae en un periodo que en realidad se aprovecha para la descarga administrativa hasta mediados de julio".
Otra de las frases que generó polémica fue cuando afirmó que mantener a docentes y alumnos en las aulas sin actividades sustanciales “desvirtúa la dignidad docente” y convierte a las escuelas en una “estancia forzada”. Con ello, el funcionario planteó que el modelo actual obliga a las comunidades escolares a permanecer en actividades burocráticas que poco aportan al aprendizaje.
- "Se desvirtúa la dignidad docente y se convierte la escuela en una estancia forzada."
El secretario también vinculó la discusión educativa con el modelo económico y laboral del país. Delgado señaló que muchas familias se ven obligadas a utilizar la escuela como un espacio de resguardo para sus hijos debido a las jornadas laborales y la falta de flexibilidad en los empleos. Afirmó que resulta injusto trasladar al sistema educativo la responsabilidad de resolver problemas derivados de las condiciones laborales de las empresas.
- "El sistema económico actual es insensible, obliga a las familias a buscar dónde dejar a sus hijos para poder trabajar. Es injusto que las empresas pretendan que el aula resuelva su falta de flexibilidad laboral".
Por la mañana, la presidenta Claudia Sheinbaum respaldó a Mario Delgado y aseguró que la modificación del calendario no había sido una decisión improvisada, sino una propuesta avalada por unanimidad por los secretarios de Educación estatales. La mandataria explicó que el objetivo central era mantener las seis semanas de vacaciones y construir acuerdos con autoridades educativas y padres de familia.
Pese al respaldo presidencial, la presión de autoridades locales y del magisterio terminó por revertir la medida.
djh
