En escuelas de nivel básico de distintas entidades de México se han registrado 17 incidentes con armas en los tres meses y medio de 2026, de acuerdo con un análisis del académico Víctor Rodríguez, especialista en seguridad pública.
De acuerdo con datos del investigador de la Universidad Autónoma de Coahuila, 65% de los 143 incidentes violencia con armas de fuego en escuelas ocurridos desde el año 2000 corresponden al periodo 2022-2026.
Advirtió que resulta preocupante para la seguridad de quienes conviven en un aula de clases sobre todo porque son primarias y secundarias las que concentran los registros.
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Si continúan esta tendencia, dijo, el incremento se convertirá en el máximo histórico.
“En estos 143 incidentes hubo más casos de los que se hubiera esperado en primarias o en secundarias. Cuando uno esperaría que hubiera más casos en universidades”, agregó el profesor e investigador.
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Sánchez Valdés precisó que de los 143 eventos hubo 13 muertes y la mayoría de ellas fueron maestros. En cuanto a heridos, la cifra llega a 30 personas entre profesores y alumnos.
El especialista apuntó que el aumento en los casos puede estar ligado a diversos factores, entre los cuales se pueden encontrar el deterioro de la salud mental, la fácil obtención de armas, la normalización de la violencia y el acoso escolar.
Problemática latente
Tras los hechos registrados en Lázaro Cárdenas, Michoacán, donde un adolescente de 15 años disparó a dos de sus maestras, Juan Martín Pérez de la asociación Tejiendo Redes Infancia recalcó que en este tipo de situaciones se deben reconocer en qué se falló dentro del sistema para poder encontrar una solución y no buscar cómo agravar los castigos de los agresores.
"No tendría que significar que ahora pensemos que hay que tratarlos como malos. Incluso hablando de estos personajes que usan el dolor de las víctimas para su promoción electoral. Tenemos al diputado Tafolla que incluso habla de pena de muerte", enfatizó.
Pérez apuntó que en este caso específico se debe contemplar que el menor de edad estaba relacionado con ‘grupos incels’, los cuales validan y difunden ideas de odio contra la mujer, por lo cual él también resulta ser víctima de la violencia normalizada en entornos físicos y digitales.
Recordó que, ante estos delitos de alto impacto, solo una mínima cantidad de jóvenes se ve involucrada y deben recibir atención especializada con la intención de poder reintegrarse a la sociedad.
“Están privados de libertad, están bajo tratamiento especializado y al salir también tienen un seguimiento”, precisó.
Subregistro en incidentes
El doctor en políticas públicas apuntó que su investigación se concentró en identificar las noticias difundidas por medios en las que existiera el ingreso o detonación de un arma de fuego, excluyendo armas blancas o amenazas no concretadas, en escuelas de los distintos niveles.
Sin embargo, el esfuerzo de identificar los casos se vio limitado, ya que en México no existe una base de datos que se concentre en esta problemática.
“No conocemos la profundidad del problema. Muchos de los casos ni siquiera llegan a los medios. Es decir, si alguien detecta un arma en la escuela, a lo mejor dan de baja al chico o lo suspenden, pero nunca se reporta a los medios. Entonces, puede haber un subregistro importante, un subregistro grande”, puntualizó.
Por su parte, Pérez hizo un llamado a comprender que los casos de incidentes con armas en entornos escolares deben analizarse con la intención de prevenir y brindar atención integral a los jóvenes que inicien desde sus hogares.
"Lo que necesitamos son familias que eduquen bajo la crianza positiva, que no usen la violencia, que los escuchen y que observen de manera amable y amorosa. En una lógica no de policía, sino de acompañantes", remarcó.
Armas ilegales pueden estar relacionadas
Si bien la problemática debe ser atendida por autoridades educativas, Sánchez Valdés mencionó la importancia de reconocer que en el país siguen circulando armas ilegales, lo que incrementa el acceso a estas.
“Lo principal es sacar las armas de los hogares. Hay programas de canje de armas y están los decomisos que se hacen en las fronteras, en los puertos y en los aeropuertos, pero la cantidad de armas que están recuperando a través de esas estrategias ha sido claramente insuficiente”, recalcó.
Apuntó que tan solo al año se estima que ingresan 300 mil armas ilícitas al país, mientras que por canje de armas el gobierno consigue un promedio de 4 mil al año y por decomiso llegan a las 100 mil.
VGB
