La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), a través del Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Reinserción Social (PRS), firmó un convenio de colaboración con IMSS-Bienestar para garantizar el acceso a servicios de salud a personas privadas de la libertad en centros federales.
El acuerdo establece que los reos podrán recibir atención médica en hospitales de segundo y tercer nivel del IMSS-Bienestar, donde se les brindarán servicios de especialidad, urgencias, cirugías, hospitalización y estudios diagnósticos.
Autoridades de ambas instituciones destacaron la importancia de la coordinación interinstitucional para fortalecer el derecho a la salud y la reinserción social, bajo principios de universalidad, accesibilidad y trato digno.
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Como parte del convenio, PRS será responsable de la identificación de casos, traslados, custodia y seguridad de los pacientes, mientras que el IMSS-Bienestar brindará la atención médica, quirúrgica y hospitalaria, así como medicamentos e insumos necesarios.
El acuerdo tendrá vigencia hasta el 30 de septiembre de 2030 y contempla la creación de espacios seguros dentro de hospitales para la atención de personas privadas de la libertad.
¿Quién da atención médica a reclusos en México?
En el caso de la Ciudad de México, la Secretaría de Salud capitalina (Sedesa) ha participado en la atención médica de internos mediante coordinación con el sistema penitenciario local, especialmente en casos que requieren servicios de mayor complejidad.
Por su parte, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) no brinda atención médica directa, pero supervisa y emite recomendaciones para garantizar el derecho a la salud de las personas privadas de la libertad en los centros penitenciarios del país.
En general, cuando los casos lo requieren, los internos son trasladados a hospitales del sistema público de salud para recibir atención especializada.
kach
