El comercio de bienes entre México y Estados Unidos continuó ampliándose en 2025, aunque con un incremento en el déficit comercial estadounidense. De acuerdo con datos oficiales, el déficit de bienes de Estados Unidos con México alcanzó los 196.9 mil millones de dólares, lo que representó un aumento de 14.8 % respecto a 2024, equivalente a 25.4 mil millones de dólares adicionales.
Las exportaciones de bienes de Estados Unidos hacia México sumaron 338 mil millones de dólares en 2025, un crecimiento de 1.2 % frente al año previo. En contraste, las importaciones estadounidenses provenientes de México llegaron a 534.9 mil millones de dólares, con un aumento de 5.8 % en el mismo periodo.
En conjunto, el comercio bilateral de bienes alcanzó aproximadamente 872.8 mil millones de dólares, consolidando a México como el principal mercado de exportación de productos estadounidenses.
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En el sector servicios, el balance favoreció a Estados Unidos. El país registró un superávit comercial de 8.4 mil millones de dólares con México en 2025, lo que significó un incremento de 58.6 % respecto al año anterior.
Las exportaciones de servicios estadounidenses hacia México sumaron 52.4 mil millones de dólares, mientras que las importaciones desde México se ubicaron en 44 mil millones, lo que llevó el comercio total de servicios entre ambos países a 96.4 mil millones de dólares.
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El intercambio económico entre ambos países se desarrolla bajo el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), vigente desde el 1 de julio de 2020, que sustituyó al antiguo TLCAN. El acuerdo contempla reglas de origen más estrictas, disposiciones laborales y ambientales exigibles, así como medidas para apoyar a pequeñas y medianas empresas.
Además, establece que el tratado tendrá una duración inicial de 16 años, con una revisión conjunta programada para julio de 2026, cuando los tres países evaluarán su funcionamiento y decidirán si se extiende por otro periodo similar.
Sin embargo, el informe también señala diversas barreras regulatorias y comerciales que afectan el intercambio bilateral. Entre ellas se encuentran cambios recientes en la legislación aduanera mexicana que imponen mayores requisitos de información y responsabilidades a los agentes aduanales, así como la posibilidad ampliada de retener o incautar envíos.
También se reporta la suspensión de numerosos agentes aduanales en el último año y la falta de apertura de nuevos procesos de certificación desde 2023.
Empresas estadounidenses han señalado además retrasos significativos en procesos regulatorios, particularmente en el registro sanitario de dispositivos médicos, productos farmacéuticos y pesticidas ante la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), donde los tiempos de aprobación pueden extenderse entre 18 y 24 meses.
Estas demoras, junto con otras barreras técnicas y sanitarias, continúan representando obstáculos para el acceso al mercado mexicano.
El informe también advierte preocupaciones en otros ámbitos, como la protección de la propiedad intelectual, la persistencia de mercados de productos falsificados, restricciones en algunos servicios financieros y el fortalecimiento del papel de empresas estatales en sectores estratégicos como el energético y el minero, lo que podría limitar la participación de inversionistas extranjeros.
djh
