Una propuesta de reforma a la Ley Federal del Trabajo ha encendido la conversación sobre el futuro del área de Recursos Humanos en México. Aunque algunos interpretan que podría desaparecer, la realidad es distinta: se trata de una iniciativa en etapa de análisis legislativo.
Reforma laboral: ¿qué propone realmente?
La iniciativa, promovida en el Senado, plantea modificar el artículo 3 de la Ley Federal del Trabajo para eliminar el uso de términos como “Recursos Humanos” y “Capital Humano” dentro de las empresas.
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Sin embargo, es importante subrayar que no es una medida vigente. Aún no ha sido aprobada, no ha sido publicada en el Diario Oficial de la Federación y tampoco representa una obligación para las organizaciones en este momento.
El argumento: lenguaje que deshumaniza
El eje central de la propuesta es cambiar la forma en que se concibe a las personas dentro del entorno laboral. Según el planteamiento, denominar a los trabajadores como “recursos” puede implicar una visión utilitaria que reduce su papel a un activo productivo.
La iniciativa sostiene que este lenguaje “cosifica y subordina la dignidad” de las personas al capital, por lo que busca promover una perspectiva más humanista, donde el trabajo también sea un espacio de desarrollo personal y bienestar.
¿Desaparecerá Recursos Humanos?
Pese al debate generado, la desaparición del área como tal no está sobre la mesa. Incluso si la reforma avanzara, las funciones esenciales seguirían operando con normalidad.
Procesos clave como reclutamiento, capacitación, nómina y gestión de relaciones laborales continuarían siendo indispensables para cualquier empresa, independientemente del nombre que adopte el área encargada.
Nuevos nombres y lo que sigue en el proceso
La propuesta sugiere sustituir el término por alternativas más centradas en las personas, como “Gestión de personas”, “Relaciones laborales” o “Experiencia del empleado”, en línea con tendencias internacionales que buscan humanizar el entorno organizacional.
El siguiente paso será su discusión en el Congreso, donde podría ser modificada antes de una eventual aprobación. Por ahora, no existe ningún cambio obligatorio para las empresas en México.
En este contexto, más que una transformación estructural inmediata, la iniciativa representa un intento por replantear el lenguaje laboral y la manera en que se entiende el trabajo, colocando a las personas en el centro de la conversación.
