Petróleos Mexicanos rechazó que exista un derrame masivo de crudo en la zona del campo petrolero Cantarell, en el Golfo de México, como lo señaló una publicación del diario español El País. En una tarjeta informativa difundida este 30 de marzo, la empresa estatal aseguró que la información sobre una supuesta mancha de petróleo de más de 50 kilómetros cuadrados es imprecisa.
De acuerdo con Petróleos Mexicanos, la presencia de embarcaciones cerca de las plataformas del campo Cantarell responde a labores ordinarias de inspección y mantenimiento. La petrolera explicó que cuenta con una flota de 13 embarcaciones de mantenimiento y 62 de logística que operan de forma permanente para apoyar las actividades de exploración y extracción en la región.
La empresa detalló que estas embarcaciones brindan soporte a las instalaciones costa afuera y a las más de 13 mil 100 personas que trabajan en plataformas en el Golfo de México. Entre los prestadores de servicio se encuentra la embarcación “Árbol Grande”, dedicada a realizar inspecciones preventivas de plataformas y a atender eventuales emergencias relacionadas con derrames.
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Pemex también señaló que mantiene un programa especial de inspección y mantenimiento de ductos marinos, mediante el cual se realizan en promedio mil 500 actividades al año. Estas acciones, explicó la compañía, buscan detectar oportunamente anomalías, reducir riesgos operativos y garantizar el cumplimiento de estándares de seguridad y normatividad en las instalaciones petroleras.
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La petrolera sostuvo que la embarcación señalada en la publicación del diario El País forma parte de los trabajos preventivos que se realizan de manera continua en la zona, por lo que descartó que su presencia esté relacionada con la reparación de un ducto por un supuesto derrame que se extendería desde plataformas de Cantarell hasta las instalaciones de Dos Bocas.
Contexto: el derrame de petróleo en el Golfo de México se ha convertido en una de las emergencias ambientales recientes más relevantes para las costas del sureste del país, particularmente en el estado de Veracruz.
Desde finales de febrero y durante marzo de 2026, diversas comunidades costeras comenzaron a reportar la presencia de chapopote en playas, redes de pesca y embarcaciones, lo que encendió las alertas de autoridades y pescadores locales. La expansión de la mancha de hidrocarburo ha impactado zonas marinas y actividades económicas relacionadas con la pesca y el turismo en la región.
Las investigaciones sobre el origen del derrame continúan abiertas. Autoridades federales han señalado que podría tratarse de un evento asociado a múltiples fuentes, entre ellas un buque petrolero y posibles filtraciones naturales conocidas como chapopoteras, además de que se analizan diversos barcos que navegaban en la zona al momento en que se detectó la mancha. La Secretaría de Marina ha informado que al menos 13 embarcaciones han sido consideradas en las indagatorias para determinar responsabilidades.
En el ámbito político, el derrame también ha generado controversia. Dirigentes del PRI en Veracruz presentaron una denuncia formal al considerar que existieron omisiones y retrasos en la respuesta de autoridades responsables de la vigilancia ambiental y de la industria petrolera, además de cuestionar el mantenimiento de la infraestructura relacionada con la explotación de hidrocarburos en el Golfo de México.
Mientras tanto, autoridades estatales han defendido las acciones emprendidas para contener el derrame y mitigar sus efectos. Desde el gobierno de Veracruz se ha señalado que el fenómeno habría sido provocado por factores externos y no necesariamente por instalaciones locales, mientras continúan las labores de limpieza y monitoreo ambiental para evaluar los posibles daños a los ecosistemas marinos y a las comunidades pesqueras de la región.
djh
