Yomar Ygnacio, un joven de 29 años, denunció haber sido víctima de una estafa al intentar rentar un departamento en Parques Polanco, en la alcaldía Miguel Hidalgo, en la Ciudad de México. Según su testimonio, pagó más de 23 mil pesos, firmó un contrato, recibió las llaves del departamento 803 de la torre Central del complejo y se mudó. Incluso pasó una noche ahí. Sin embargo, un día después, la administración del edificio le informó que había sido víctima de fraude y que tenía que sacar sus cosas de inmediato.
Su caso forma parte de un esquema en el que presuntos estafadores rentan departamentos amueblados por uno o dos días en plataformas como Airbnb y Booking, para ofrecerlos después en grupos de Facebook. Con las llaves en su poder, firman contratos y solicitan transferencias bancarias a sus víctimas.
Yomar confiesa ser víctima de este modus operandi por parte de Berenice Martínez y su esposo, Omar Medina; además de una persona identificada como Aidée Martínez, a cuya cuenta realizó los depósitos. Asimismo, el joven sostiene que sus defraudadores no pudieron actuar sin la complicidad de los elementos de seguridad del complejo, quienes incluso saludaban a los presuntos estafadores.
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Delincuentes buscan a sus víctimas en grupos de Facebook
Hace unas semanas, Yomar comenzó a buscar un nuevo departamento en grupos de Facebook. Un lunes fue contactado por una mujer que se hizo llamar Sandy, quien le ofreció un inmueble en la zona de Azcapotzalco. Le envió videos, fotografías y requisitos. No obstante, horas después le informó que ya había rentado.
Dos días más tarde, recibió un nuevo mensaje. La misma mujer le ofreció un departamento en Parques Polanco. “Es un Airbnb, pero ya lo voy a rentar mejor como departamento”, le escribió.
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Emocionado, Yomar aceptó visitar el departamento.
En entrevista con La Silla Rota, el joven afirma que los defraudadores le dijeron que necesitaban rentar el departamento porque tenían adeudos con la administración y que usarían la renta para ponerse al corriente. Le ofrecieron un descuento inicial para cubrir los supuestos atrasos de mantenimiento.
“Era una historia brutal. Decían que les urgía rentar porque llevaban meses atrasados”, relata.
El 20 de febrero, Yomar acudió a la cita.
Estafadores tenían llaves y saludaban a los vigilantes
Para ingresar a los condominios en Parque Polanco es necesario atravesar un centro comercial y subir unas escaleras hasta una cabina con torniquetes que se abren con tarjeta de acceso.
La Silla Rota realizó un recorrido por el complejo y constató que para acceder a la zona habitacional se debe pasar por torniquetes custodiados por un vigilante. Además de que cada torre tiene personal en el lobby.
Los presuntos estafadores cruzaron esos filtros sin problema.
“Ellos ya contaban con la tarjeta de los torniquetes cuando me recibieron. Tenían la llave del departamento, la sacaron de su bolsa. Entramos normal. Incluso, los guardias la saludaban”, afirma.
Subieron a la Torre Central, al departamento 803. Afuera había una cámara de seguridad. Dentro, le mostraron el espacio “como si lo conocieran con la palma de su mano”. Cuando pidió documentación, la mujer bajó y regresó con recibos de luz, agua y mantenimiento de 2025 y 2026.
“Regresó con todos los del 2025 y con todos los del 2026. Eso te da confianza”.
Firmaron un contrato. Él transfirió 17 mil pesos por depósito y renta a una cuenta a nombre de Aidée Martínez. “Me abrazaron y me dijeron que les daba gusto que el lugar se quedara en buenas manos, eso es lo que más me molesta”.
Esa noche regresó con su computadora, equipo de trabajo y ropa. Se instaló y pasó su primera y única noche en el lujoso departamento.
La trampa económica
A la mañana siguiente, Yomar recibió una llamada de “Sandy”. Le preguntó sobre cómo había pasado la noche y le dijo que tenía que pagar otros 3 mil pesos para pagar una “póliza jurídica”. Con un poco de desconfianza, el joven los depositó a la misma cuenta.
Minutos después, asegura, los estafadores volvieron a comunicarse con él para decirle que necesitaban otro mes de renta, ya que “la deuda con la administración era mayor de lo que pensaban y necesitaban cubrir la deuda”.
Cuando Yomar les dijo que no podía transferir más dinero, le respondieron que entonces tendría que desalojar.
“Pensé: si ya tengo un lugar bonito y si por otros ocho mil pesos me puedo quedar, mejor los pago”. Transfirió otros 3 mil 500 pesos, les mandó el comprobante; sin embargo, los presuntos propietarios dejaron de contestar llamadas y mensajes.
“Te estafaron, chavo, no puedes estar aquí”
Ante el silencio, bajó a la administración para registrarse como inquilino del 803. No obstante, le informaron que el departamento se rentaba a través de Airbnb y llamaron al propietario, quien en “cinco minutos” llegó acompañado de familiares y un socio.
El dueño subió al departamento y tras revisar el lugar le dijo a Yomar: “Te estafaron, chavo, pero no puedes estar aquí. Saca tus cosas y vete”.
Yomar se negó y llamó a la policía. Sin embargo, relata que durante cuatro horas fue presionado por el propietario y personal de seguridad para que abandonara el inmueble.
“Incluso bajaron las pastillas del departamento para que yo no pudiera cargar mi celular”.
Finalmente, aceptó retirarse y sus pertenencias fueron dejadas en una bodega, “que resultó ser el cuarto de basura inorgánica”.
“De pendejo no me bajaron”
Desconcertado, sin sus pertenencias y sin nadie que lo apoyara, Yomar acudió al Ministerio Público a levantar una denuncia ante la Fiscalía de Investigación Territorial en Miguel Hidalgo.
Esperó cerca de dos horas antes de poder declarar e iniciar un proceso que describe como “tortura psicológica”.
“De verdad, es de lo peor que me ha pasado en la vida. El licenciado me interrumpía y me gritaba”, afirma. “Después de horas, me entregaron un documento que decía que había rechazado un asesor jurídico, ni siquiera me preguntaron si quería uno”.
“Prácticamente de pendejo no me bajaban. Decían que tienen cosas importantes que hacer, que nunca pasa nada con estas demandas”, afirma.
A pesar de ello y después de varias horas en las que se sintió “humillado”, pudo ingresar su denuncia la cual quedó registrada bajo el número: CI-FIMH/UAT-MH-1/UI-1S/D/00296/82-2026.
Estafadores amenazan a Yomar
Después de levantar la denuncia, Yomar acudió a Parques Polanco a recoger sus pertenencias. Según su testimonio, elementos de seguridad le pidieron las llaves y la tarjeta de acceso para entregarle sus cosas. “El guardia me dice que le dé las llaves y la tarjeta si quiero mis cosas. Se las doy, me dan mis cosas y me voy”, relató.
Ante la frustración, Yomar compartió su caso en redes sociales, lo que llevó a los estafadores a volver a comunicarse con él, pero ahora para amenazarlo.
“Me dice que no esté tan confiado, que nos veremos pronto”, señaló.
Yomar sostiene además que otras personas lo han contactado para contarle experiencias similares.
La Silla Rota intentó comunicarse con algunas de ellas. Sin embargo, indicaron que, por el momento, prefieren mantener el anonimato ya que preparan una demanda colectiva.
Asimismo, La Silla Rota solicitó a Airbnb su postura sobre este caso. No obstante, la plataforma señaló que al “no estar relacionados” con el caso “preferimos no participar en la nota”. La empresa añadió que en las próximas semanas compartirá información oficial y actualizada sobre sus guías de seguridad.
Por su parte, el Centro Comercial Parques Polanco informó en un comunicado que no tiene relación administrativa ni operativa con los condominios y que se trata de “dos inmuebles completamente distintos, con administraciones independientes”.
djh
