TEMPLO MAYOR

Hallan en el Templo Mayor la ofrenda más grande de Motecuhzoma Ilhuicamina

Las ofrendas localizadas serán resguardadas en el Museo del Templo Mayor y se buscará generar una exposición con estas piezas

Créditos: @INAHmx
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Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) dieron a conocer nuevos hallazgos del Proyecto Templo Mayor (PTM) que apuntan a la que podría ser la ofrenda más grande realizada por Motecuhzoma Ilhuicamina, huei tlatoani de México-Tenochtitlan.

Hace tres años se anunció el descubrimiento de un tepetlacalli (cofre de piedra) con 15 figurillas de estilo Mezcala. Ahora, tras el avance en su investigación y el hallazgo de otros dos depósitos rituales con características similares, los expertos presentaron nuevos datos sobre las ofrendas 186, 187 y 189 del Huei Teocalli.

El director y arqueólogo del PTM, Leonardo López Luján, describió la magnitud simbólica del ritual: “Imaginemos lo espectacular que fue aquella ceremonia: decenas de sacerdotes y miles de fieles rodeando el Templo Mayor y colocando, en un mismo momento, reliquias escultóricas, caracoles, conchas, semillas, rostros de peces sierra, copal, chapopote y otros dones”.

Los jefes de campo del Proyecto Templo Mayor (PTM), Alejandra Aguirre Molina y Antonio Marín Calvo, confirmaron una hipótesis planteada a finales de la década de 1970 sobre la disposición y significado de antiguos depósitos rituales en el Templo Mayor.

La teoría se originó cuando Eduardo Matos Moctezuma descubrió las ofrendas 18 y 19 al explorar el costado oeste del monumento, y fue reforzada en 1991, cuando Leonardo López Luján halló la Ofrenda 97 en el sector norte.

Ofrenda múltiple en el Templo Mayor implicó mover esculturas de hasta una tonelada

Con el hallazgo de seis tepetlacalli, especialistas del PTM detallaron que la ofrenda múltiple localizada en el Templo Mayor implicó una logística colosal, que incluyó el traslado de esculturas de entre 600 y 1,000 kilogramos mediante cuerdas, palancas y rodillos de madera, así como la disposición de 83 figurillas antropomorfas talladas en piedra verde.

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La jefa de Conservación del PTM, Adriana Sanromán Peyron, explicó que el resguardo de los tepetlacalli —que miden en promedio 50 centímetros de ancho y alto— comenzó desde su hallazgo, protegiéndolos de la luz solar directa y controlando la humedad durante los seis a ocho meses que tomó su exploración y extracción.

La limpieza de las esculturas fue minuciosa: se emplearon hisopos para retirar sedimentos y fijativos naturales para estabilizar pigmentos rojos y blancos, con los que los mexicas resignificaron las piezas al añadirles atributos del dios Tláloc, deidad a la que estaba parcialmente consagrado el recinto sagrado.

Los integrantes del PTM concluyeron que tras los procesos de conservación de las ofrendas 186, 187 y 189, estas serán resguardadas en el Museo del Templo Mayor y estarán disponibles para nuevos estudios. 

 

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