La gestión de David Colmenares al frente de la Auditoría Superior de la Federación ha resultado en omisiones, una fiscalización sin consecuencias, disminución de presentación de denuncias y rezago en investigaciones, señalaron Gerardo Lozano Dubernard, exauditor especial de cumplimiento financiero y Vania Pérez Morales, expresidenta del Comité del Sistema Nacional Anticorrupción.
El Observatorio del Sistema Nacional Anticorrupción presentó una carta para que los próximos aspirantes a encabezar la Auditoría Superior de la Federación se comprometan a diversos puntos como eliminar la reelección del cargo y reestablecer órganos colegiados como el Consejo de Dirección que impidan al titular tener el monopolio de las decisiones.
Omisiones en caso del huachicol
La expresidenta del SNA, Vania Pérez, subrayó que la ASF también ha sido omisa en rastrear la intromisión del crimen organizado en casos como el huachicol fiscal.
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"No puede ser posible que, de la noche a la mañana, el crimen organizado se haya infiltrado en las instituciones y que nadie se haya enterado. Esto lo podemos ver con las auditorías de desempeño y con auditorías a la cuenta pública y decir: ¿Cómo puede ser que está empresa tenga contratos por miles de millones de pesos y no se esté dedicando a este trabajo?", apuntó.
Recordó que ha presentado denuncias en contra del auditor Colmenares en 2024 y 2025 por incumplimiento de funciones ante el SNA, pero no ha habido avances.
"Estoy diciendo que el auditor no se ha presentado a ninguna de las reuniones, que no nos ha dado materia o que no dio materia para el Sistema Nacional Anticorrupción y que el Sistema Nacional de Fiscalización está sin operar", expuso.
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Lozano Dubernard subrayó que se debe buscar un perfil independiente, sin vínculos con grupos políticos y fácticos, además de que garantice legalidad y eficacia.
"La Auditoría Superior no debe servir para atacar a tus enemigos políticos. Esa no es la Auditoría Superior, no es que tú le mandes auditorías a gobernadores que a lo mejor pues no son afines a tus vínculos. Tampoco debe de ser un escudo de protección de prácticas de corrupción", subrayó.
También alertó que hay un gran rezago, equivalente a 7 mil 751 asuntos de cuentas públicas que siguen en etapa de investigación, que se han dejado de presentar al Tribunal Federal de Justicia Administrativa.
"Nos han dicho que se privilegia la prevención sobre la sanción. Pero en el mandato constitucional no dice 'la Auditoría Superior deberá prevenir'. Debes de generar, debes de activar los instrumentos que den lugar a la sanción: la denuncia o presentar los expedientes al Tribunal Federal", insistió.
La Silla Rota publicó que el número de auditorías aumentó, pero disminuyeron las denuncias penales. Por ejemplo, en 2017 se presentaron 90 denuncias por 1,480 auditorías; mientras que en 2021 se presentaron solo dos denuncias por 1,957 auditorías.
Contexto
La Cámara de Diputados abrirá la convocatoria para renovar la titularidad de la ASF el 18 de febrero, con miras a que la elección concluya antes de la salida de Colmenares el 15 de marzo.
Esto coincide con la agenda parlamentaria para la tercera entrega de la Cuenta Pública 2024, que también está programada para el 17 de febrero, lo que podría ser la última comparecencia pública de Colmenares antes de que termine su periodo.
Economista de formación y con una larga trayectoria en la administración pública, Colmenares llegó al órgano fiscalizador con un perfil técnico; sin embargo, su gestión ha sido objeto de críticas crecientes desde distintos frentes.
Durante su gestión se ha dado una reconfiguración de áreas estratégicas dentro de la ASF. Aunque no todos los movimientos han sido transparentados públicamente, existen nombramientos clave en áreas sensibles como auditoría de desempeño, gasto federalizado y cumplimiento financiero.
El caso más visible fue la salida de Agustín Caso Raphael, auditor especial de desempeño, quien denunció públicamente haber sido removido de manera arbitraria bajo el argumento de “pérdida de confianza”. Tras su salida, esa área quedó en manos de Arely Gómez González, ex procuradora general y ex secretaria de la Función Pública.
La diputada panista, María Elena Pérez-Jaén ha señalado que bajo la gestión de David Colmenares la ASF ha reducido de manera notable la presentación de denuncias de hechos derivadas de auditorías, en contraste con periodos anteriores, con una caída sustancial en el uso de esta herramienta contra posibles desvíos y manejo irregular de recursos públicos.
Además, Pérez-Jaén ha presentado denuncias formales ante la Unidad de Evaluación y Control de la Cámara de Diputados contra Colmenares y otros funcionarios de la ASF, acusándolos de malas prácticas administrativas, uso político de la institución y falta de transparencia.
La ley permite que el Auditor Superior sea ratificado por un segundo periodo, una decisión que corresponde a la Cámara de Diputados. Mientras algunos legisladores impulsan su continuidad bajo el argumento de estabilidad institucional, otros han planteado reformas para eliminar la reelección y renovar por completo la ASF, al considerar que la permanencia debilita su independencia.
