FORO DE DAVOS

Discurso de Carney abre puerta para reevaluar las relaciones comerciales de México: analista

El mensaje del primer ministro de Canadá puede significar una hoja de ruta para las potencias medias, entre las cuales está nuestro país, e incluso siembra una oportunidad para la renegociación del TMEC, considera el internacionalista Fernando Villar Montekio

Créditos: Efe
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El mensaje del primer ministro de Canadá, Mark Carney, durante su participación en el Foro Mundial de Davos abre las puertas a las potencias económicas medias, entre las que se encuentra México, para buscar nuevas fórmulas de negociación de acuerdos comerciales con sus socios y voltear a otros, tal como su país ha comenzado a hacer con China, consideró Fernando Villar Montekio, asociado del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi).

“Es un posicionamiento en donde da esta opción que puede ser útil a los países con nuestras características, que no somos las economías más importantes del mundo, como serían China, Estados Unidos y Rusia. No somos las potencias que dirigimos el mundo, pero somos las potencias medias que podemos ponernos de acuerdo de esta otra forma. Desde luego es una nueva alternativa que es importantísimo estudiar a la brevedad para ver en qué beneficia a México”, dijo en entrevista con La Silla Rota.

En el marco de la próxima negociación del Tratado México, Estados y Canadá (TMEC), esto puede ser una oportunidad para nuestro país.

“Los momentos históricos no se repiten en estas condiciones actuales. Entonces, se requiere de negociadores, se requiere de un análisis económico y político para poder obtener lo mejor en este momento y sí es posible”, confío Villar Montekio.

Las rupturas también tienen transición

Carney cimbró el Foro Mundial de Davos, Suiza, con su discurso el 20 de enero. El punto de encuentro que reúne a los mandamases de las economías más fuertes del mundo, escuchó al ministro canadiense describir que hay una ruptura del orden internacional y no una transición, como se ha venido manejando. 

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Villar Montekio señala que, aunque sea una ruptura del orden internacional, en estas también hay transiciones de un punto A hacia uno B, y se registrará en áreas muy concretas como las finanzas, la salud, la energía y la geopolítica, donde los aranceles están siendo usados como una palanca para que los Estados y las potencias tengan que mover sus economías internamente.

Esa ruptura del orden internacional que Carney señaló con claridad significa salir de una ficción agradable, un mundo en que se creía que todo estaba ordenado, a una realidad brutal, la crisis de las instituciones multilaterales como la ONU o la Organización Mundial de Comercio, que tendrán que ser revisadas y ajustadas.

El primer ministro de Canadá expuso que su país es una potencia media que está dispuesta a revisar las reglas comerciales con sus socios y que no se apliquen asimétricamente, así como promover la inversión interna y atraer la extranjera.

“Hay que revisar y reevaluar las relaciones comerciales con nuestros socios comerciales y actuar en consecuencia. Esta es el mensaje hacia lo que estamos viviendo en este momento en México de cara a la revisión del tratado de libre comercio de América del Norte”, vio el analista en el mensaje de Carney.

Enseñanzas para renegociar el T-MEC

El discurso de Carney y la férrea oposición de la Unión Europea a las intenciones de Trump de apropiarse de Groenlandia, parecieron apaciguar al presidente estadounidense, pero es sabido que sus posturas pueden cambiar. Se le preguntó al experto si ve que eso pudiera afectar la renegociación del TMEC.

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“Las negociaciones comerciales llevan un procedimiento, llevan reuniones, no están sujetas a, digamos, vaivenes políticos. Las negociaciones comerciales están hechas por expertos, por los técnicos, habría que distinguir el ámbito político que en un momento dado puede surgir, pero que las negociaciones comerciales llevan una lógica”.

Como ejemplo de eso, está la integración económica de las ciudades fronterizas que Estados Unidos y México tienen y que difícilmente van a poder desintegrarse por un pronunciamiento. 

Sobre si concuerda con que México podría seguir parte de la ruta tomada por Canadá, que reabrió negociaciones en materia comercial con China, consideró que México debería hacer lo propio, promover sus producciones como se está haciendo ahorita con el acuerdo modificado con la Unión Europea que está próximo a firmarse durante este año y el acuerdo Transpacífico.

Otro tema mencionado por el primer ministro de Canadá es precisamente el acuerdo Transpacífico, que debe de ser implementado en beneficio del comercio internacional, una vez que cada país decida cómo está su autonomía nacional.

“Entonces, a lo mejor la fórmula de Canadá con China en parte puede ser aplicada por México, en parte puede ser mejorada con la Unión Europea por nuestros países latinoamericanos, vecinos con los cuales debemos de incrementar el comercio. No tenemos un tratado de libre comercio con Brasil. Sería interesante empujarlo de cara a la integración latinoamericana, como una conclusión de esta diversificación de opciones”, concluyó.

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Contexto: el 20 de enero el primer ministro de Canadá, Mark Carney hizo un duro discurso en su participación en el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza. Planteó que hay una realidad en el mundo: la geopolítica de las grandes potencias no tiene freno, lo que ha llevado a la ruptura del orden mundial. Propuso que las potencias medias como su país se unan para construir un nuevo orden.

La reunión se dio en el contexto de las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump de adueñarse de Groenlandia, lo que causó severas críticas de líderes europeos, como el presidente de Francia, Emmanuel Macron.

El 21 de enero, Trump matizó sus amenazas y dijo que no usará la fuerza para obtener la isla ártica y además anunció que se estaba elaborando un acuerdo con la OTAN sobre Groenlandia y así acabar con la disputa.

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