La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó este domingo que no hay reportes de vuelos ni de actividad militar de Estados Unidos en territorio mexicano, en medio de versiones que surgieron tras una alerta emitida por autoridades estadounidenses sobre posibles “operaciones militares” en la región.
Al ser cuestionada sobre si se habían registrado sobrevuelos de aviones militares estadounidenses dentro del espacio aéreo nacional, la mandataria respondió de forma directa: “En territorio nacional, no”.
Sheinbaum realizó estas declaraciones antes de encabezar la presentación del Plan de Justicia en San Miguel de Allende, Guanajuato, donde fue abordada por medios de comunicación sobre la alerta emitida por la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos, dirigida a aerolíneas que operan rutas sobre el Pacífico y el Golfo de California, por posibles interferencias asociadas a “operaciones militares”.
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Tras la difusión de dicha alerta, el gobierno mexicano ha insistido en que no existe ninguna operación militar extranjera dentro del país y que la advertencia estadounidense no tiene impacto en la aviación nacional, ni implica la presencia de fuerzas armadas de otro país en el espacio aéreo mexicano.
La relación de México-EU
Contexto: uno de los puntos de mayor presión por parte de Estados Unidos en los últimos meses ha sido exigir a México resultados concretos en la lucha contra los cárteles, especialmente el tráfico de fentanilo, que ha sido vinculado con la crisis de sobredosis en territorio estadounidense. A pesar de avances y reducciones en incautaciones y muertes por sobredosis, Washington considera insuficiente la respuesta y pide acciones más contundentes.
Además, el presidente Donald Trump ha sugerido la posibilidad de enviar fuerzas militares estadounidenses para combatir a los cárteles dentro de México, una propuesta que el gobierno mexicano ha rechazado por violación de su soberanía.
El gobierno de Estados Unidos, incluido el secretario de Estado Marco Rubio, ha pedido cooperación tangible para desmantelar estructuras del crimen organizado con resultados verificables, aunque no se discute formalmente una intervención militar autorizada.
La relación comercial es otra área donde Washington ha ejercido presión sobre México. Aunque México sigue siendo el principal socio comercial de Estados Unidos, Trump ha impuesto aranceles en sectores como acero y aluminio y ha amenazado con cuestionar o incluso abandonar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC) si no se cumplen ciertas exigencias en seguridad y control migratorio.
Estas amenazas comerciales se emplean como herramienta para presionar sobre temas de seguridad, migración y cumplimiento de estándares bilaterales.
El gobierno de México ha insistido en que no aceptará intervención militar extranjera en su territorio, apoyándose en la Constitución y el principio histórico de soberanía nacional. También ha defendido que las acciones coordinadas se realicen sin subordinación, es decir, de manera bilateral y respetando la independencia de decisiones.
lrc
