Ante la presión de Estados Unidos para endurecer las acciones contra el narcotráfico, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la soberanía nacional “no se negocia” y dejó claro que la relación con ese país se rige por la coordinación y la colaboración, pero nunca por la subordinación.
“Que quede claro siempre y así va a actuar su presidenta con EU nos coordinamos colaboramos pero nunca nos subordinamos, la independencia no se negocia”, dijo.
Durante un acto en Lázaro Cárdenas, Michoacán, uno de los estados históricamente más afectados por la violencia vinculada al crimen organizado, Sheinbaum sostuvo que la estrategia de su gobierno se aleja de una política basada exclusivamente en el uso de la fuerza. “Más violencia no lleva a nada”, señaló, al insistir en la necesidad de disminuir la impunidad y atender las causas estructurales de la inseguridad.
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La mandataria afirmó que el flujo de fentanilo hacia Estados Unidos se ha reducido a la mitad, pero subrayó que el combate a este fenómeno es una responsabilidad compartida. En ese sentido, señaló que el gobierno estadounidense debe reforzar las acciones dirigidas a su propia población, particularmente a las y los jóvenes, para reducir el consumo de drogas.
Sheinbaum reiteró que así actuará su administración en la relación con Washington. Con coordinación y colaboración, pero con pleno respeto a la independencia del país.
Como parte de los resultados recientes en materia de seguridad, informó que el número de homicidios ha disminuido 40 por ciento en los últimos días, un indicador que —advirtió— deberá observarse y evaluarse de manera sostenida en los próximos meses. Añadió que en Michoacán se puso en marcha el Plan por la Paz y la Justicia, una estrategia integral que combina acciones de seguridad con programas sociales para atender las causas de la violencia.
Defiende principios de 4T
Durante el acto público en Lázaro Cárdenas, la presidenta Claudia Sheinbaum reiteró los principios que —dijo— deben regir la llamada Cuarta Transformación: “por el bien de todos, primero los pobres”; cero corrupción en los gobiernos de transformación; la justa medianía en el ejercicio del poder y un gobierno cercano a la ciudadanía. “Con el pueblo todo, sin el pueblo nada”, enfatizó.
La mandataria anunció el arranque de una nueva gira nacional con la que inicia formalmente el año 2026, en un contexto —dijo— de estabilidad económica pese a los aranceles impuestos por Estados Unidos.
Sheinbaum aseguró que México “camina bien”, al subrayar que no existe un incremento inflacionario y que el aumento al salario mínimo no ha afectado la estabilidad económica. Por el contrario, afirmó que el salario ha crecido más de 150 por ciento y que el peso mexicano se mantiene como una de las monedas más fuertes a nivel internacional, desmintiendo —dijo— las críticas que advertían un impacto negativo en la inflación.
La presidenta sostuvo que el actual modelo económico inició en 2018, cuando la ciudadanía decidió “tomar en sus manos el destino de la nación”, tras 36 años de un modelo neoliberal que, señaló, concentró el poder político y económico en unos cuantos. En contraste, afirmó que el actual gobierno trabaja “del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”, con una clara separación entre el poder político y el poder económico.
Como parte de los resultados de este modelo, Sheinbaum destacó las políticas de bienestar, así como el fortalecimiento del salario mínimo. Retomó la metáfora de “regar desde abajo” para que el crecimiento económico llegue a todos los sectores, en oposición a las políticas del pasado que, afirmó, beneficiaban únicamente a las élites.
Sheinbaum también defendió el carácter democrático del país y la elección popular de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, incluida la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Rechazó las acusaciones de autoritarismo y afirmó que México es “uno de los países más democráticos del mundo”, frente —dijo— a una visión de democracia limitada a las élites.
lrc
