El Senado de la República ha sido reconocido por sus gastos exorbitantes o hasta innecesarios. Desde la construcción de su nueva sede, que costó 4 mil millones de pesos (el doble de su presupuesto inicial), hasta los 25 mil pesos gastados en un árbol de navidad que dio la vuelta a las redes sociales por su apariencia poco estética.
La Silla Rota obtuvo, a través de una solicitud de transparencia, los gastos en muebles hechos por la 64 Legislatura de esta cámara del Congreso de la Unión. Se trata de un gasto total de 1 millón 65 pesos con 82 centavos por la compra de sillas, mesas plegables y sillones de plástico, erogados desde 2018 y hasta inicios de 2021.

La antigua sede del Senado fue acondicionada para una película de James Bond en 2015. (Foto: Cuartoscuro)
Tan solo las mesas plegables tipo maletín tuvieron un costo de 113 mil 598 pesos por 50 mesas plegables que fueron solicitadas por la Unidad de Eventos y adquiridas con la Casa Comercializadora Operol S.A. de C.V.
Otro gasto es de 183 mil 869 pesos, por concepto de 32 sillones ejecutivo modelo Adelfa BR que solicitó la Subdirección de Supervisión de la CT. Esta subdirección también solicitó que se compraran 5 piezas de mesa para sala de juntas que ascendieron a 183 mil 860 mil.
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Esta subdirección de una de las que más muebles solicitó pues además de los concepto referidos, solicitó la compra de 25 sillas semi ejecutivas modelo Irlanda para la sala de reuniones de los asesores en Grupos Parlamentarios que ascendió a 38 mil 918 mil pesos y un mueble tipo clóset para la coordinación de un grupo parlamentario que costó 36 mil 221 pesos.
La bancada que más mobiliario solicitó fue la de Morena pues el senador Ricardo Velázquez Meza solicitó la compra de siete sillas secretariales que en total ascendieron a 17 mil 458 pesos y el senador Eduardo Ramírez que fue presidente de la Mesa Directiva del Senado durante dicha legislatura solicitó la compra de un archivero de lámina de acero por 7 mil 308 pesos.
Después de los morenistas, el único senador que también solicitó muebles fue Antonio Martín del Campo, legislador panista de Aguascalientes que solicitó una mesa de madera con entrepaño y ruedas de medidas: 60 centímetros de largo por 40 centímetros de ancho y 73 centímetros de alto que tuvo un costo de 6 mil 341.72 pesos.
El Senado de la República recientemente fue objeto de críticas pues la secretaría general de servicios administrativos informó que la colocación de un árbol de Navidad en el Patio del Federalismo había costado 25 mil pesos.
El árbol, que buscaba mostrar el sincretismo mexicano contaba con motivos mexicas como un Quetzalcóatl y un calendario solar de dicha cultura.
A pesar de que el propio presidente de la Junta de Coordinación Política, Ricardo Monreal, declaró que el árbol “está feo”, luego de saber el precio, llamó a que el árbol se mantuviera.
“La idea es que hay cosas más importantes que ocuparnos, es un intento de que en el Patio del Federalismo haya buena vibra, haya armonía, haya deseo de felicidad en esta Navidad. Estaba inconcluso ayer, ahora ya lo concluyeron y de cualquier forma un árbol austero y modesto es reflejo de armonía y felicidad”, declaró.
UN SENADO QUE SALE CARO
Desde su construcción, la "nueva sede" del Senado de la República costó el doble de lo que se había presupuestado que costaría. Para 2011, cuando fue inaugurada, el costo ascendía a 4 mil millones de pesos; sin embargo, la obra se entregó inconclusa, pues había varias fallas en el sistema de tuberías (se goteaban los techos), incluso, no terminó de construirse el helipuerto, en el piso 15 de la Torre de Comisiones, por la falta de un permiso.

La nueva sede del Senado fue entregada en abril de 2011, pero aún estaban haciendo trabajos. (Foto: Cuartoscuro)
Para 2015, cuatro años después de que fue entregado el edificio, La Silla Rota encontró 21 desperfectos completamente identificados. Por ejemplo, el sistema de circuito cerrado de televisión funcionaba parcialmente y lo mismo se encontró en varias zonas, como las escaleras de emergencia, el piso de vidrio, los equipos de cocina, las cámaras de enfriamiento y los elevadores.
Más recientemente, durante la pandemia de covid-19, el Senado había iniciado una licitación para adecuar los elevadores, pues el flujo de personal que subía y bajaba, de la Torre de Comisiones al Pleno, hacía que pasaran hasta 20 minutos para alguien pudiera subir a éstos. Con las medidas de sana distancia, sería imposible mantenerlos funcionando.
Para enero de 2020, El Universal publicó los contratos de gastos que se llevaron a cabo durante el inicio de la 64 Legislatura, con un costo total de 255 millones de pesos. En ese momento, el secretario general del Senado, Mauricio Farah, aseguró que se trataba de gastos que la 63 Legislatura dejó pagados y apalabrados, pues eran cambios urgentes.
acz