Los abogados de la institución bancaria Capital One solicitaron formalmente a un juez federal en Estados Unidos que desestime la demanda interpuesta por el fideicomiso del presidente estadounidense, Donald Trump, derivada del cierre de más de 300 cuentas vinculadas a la Organización Trump en 2021.
De acuerdo con el diario digital The Hill, la entidad financiera sostiene que la decisión no fue política, sino el resultado de protocolos estrictos contra el lavado de dinero.
El origen de la disputa
En 2021, Capital One procedió al cierre masivo de cuentas de la organización, la cual es encabezada actualmente por Donald Trump Jr. y Eric Trump. Mientras que los demandantes alegan que la medida fue un acto de "discriminación política" y una exclusión bancaria dirigida contra conservadores prominentes, el banco afirma que la acción fue legal y basada en contratos vigentes.
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Según reportó The Guardian, esta revelación es significativa porque marca la primera vez que una institución bancaria vincula de manera formal y pública preocupaciones de lavado de dinero con los negocios de la familia Trump.
Por su parte, CBS Miami destacó que el banco ha defendido su postura bajo el concepto de cumplimiento regulatorio, argumentando que las cuentas fueron identificadas para su cierre tras revisiones exhaustivas de su departamento antilavado de dinero. Capital One sostiene que los patrones de transacciones detectados coincidían con actividades señaladas en las guías bancarias federales sobre crímenes financieros.
De acuerdo con la moción de 23 páginas presentada ante un tribunal del Distrito Sur de Florida, los cierres fueron la conclusión de "meses de análisis y una revisión minuciosa" realizada por expertos en la lucha contra el blanqueo de capitales, siguiendo directrices regulatorias y políticas bancarias internas.
Razones para negar la reapertura
Capital One se niega a revertir su decisión o permitir la reapertura de las cuentas argumentando que su equipo legal y de cumplimiento aprovechó "décadas de experiencia en la aplicación de la ley" para identificar riesgos reales.
De acuerdo con Forbes, el banco dos meses antes de cerrar las cuentas de Trump, fue multado con 390,000 dólares por la Red de Control de Delitos Financieros del Departamento del Tesoro debido a deficiencias previas en sus programas contra el lavado de dinero, lo que habría motivado una vigilancia más rigurosa.
La institución financiera sostuvo que el proceso interno fue confidencial y que se otorgaron varios meses y prórrogas a la Organización Trump para que encontraran nuevos servicios bancarios, lo cual eventualmente hicieron.
Además, los abogados del banco calificaron las acusaciones de la Organización Trump como "especulativas" y aseguran que la nueva demanda presenta los mismos "defectos fundamentales" que versiones anteriores ya desestimadas por el tribunal.
Contexto judicial: el caso se encuentra actualmente bajo la supervisión del juez federal Roy Altman, quien en marzo de este año ya había desestimado una demanda inicial del fideicomiso presidencial.
Aunque Altman permitió que se presentara una demanda enmendada, Capital One argumenta que los demandantes no han podido criticar de manera significativa el riguroso proceso de revisión que llevó al cierre definitivo de las cuentas.
Este enfrentamiento legal se suma a otras batallas similares del expresidente contra grandes instituciones financieras, incluyendo una demanda de 5 mil millones de dólares contra JPMorgan Chase por razones similares.
djh
