Durante 14 días, la historia de Lucas Gámez, un niño de 9 años, mantuvo en vilo a miles de personas dentro y fuera de Venezuela. Mientras rescatistas removían toneladas de escombros, su familia no dejó de esperar que pudiera ser encontrado con vida.
De acuerdo con información publicada por el medio venezolano El Pitazo, la búsqueda terminó el 8 de julio, cuando equipos de rescate localizaron el cuerpo del menor entre los restos del edificio Miramar, en Caraballeda, estado de La Guaira, uno de los inmuebles que colapsaron tras los terremotos del 24 de junio. En el mismo sitio también fueron encontrados los cuerpos de dos de sus tíos y de otras dos personas que permanecían desaparecidas desde el día de la tragedia.
Tras confirmarse el hallazgo, su padre, Marco Gámez, habló con los medios de comunicación para agradecer a todas las personas que participaron en las labores de búsqueda y enviar un mensaje a las familias que aún esperan noticias de sus seres queridos: que no pierdan la esperanza ni la fe.
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"No pierdan la fe", el mensaje del padre de Lucas
En declaraciones recogidas por El Pitazo, con evidente emoción, Marco Gámez explicó que la familia mantuvo la esperanza durante los 14 días que duró la búsqueda.
"Confirmamos el hallazgo del cuerpo del niño, no como queríamos. Esto fue una batalla de fe y esperanza, intentando llevar un mensaje que nació orgánicamente y trascendió fronteras", expresó.
El padre de Lucas pidió que las personas que continúan buscando a familiares desaparecidos no abandonen la esperanza.
"Sé que el mensaje final es que los familiares que siguen buscando tengan fe y esperanza. Nosotros la tuvimos y la tenemos."
También aseguró que su hijo habría estado feliz de saber que las labores de rescate continúan para ayudar a otras familias.
"Sé que Luquita estaría contento de que puedan seguir rescatando familiares. Por favor, sigan intentando y creyendo, no pierdan la fe", añadió.
Una búsqueda que movilizó a rescatistas y voluntarios
Lucas había viajado a La Guaira junto con unos tíos para pasar un día de playa aprovechando el feriado nacional del 24 de junio.
El Pitazo informó que momentos antes de los terremotos ingresó al edificio Miramar acompañado por uno de ellos. De acuerdo con el relato de su familia, una falla en el ascensor que utilizaban habitualmente hizo que tomaran otro elevador, circunstancia que complicó durante varios días la localización del punto exacto donde quedaron atrapados tras el derrumbe.
Durante dos semanas participaron en las labores de búsqueda bomberos, integrantes de la Fuerza Armada, brigadas internacionales y decenas de voluntarios que trabajaron de manera continua para remover toneladas de escombros.
El caso del menor despertó una amplia muestra de solidaridad dentro y fuera de Venezuela, donde miles de personas siguieron diariamente las labores de rescate.
"Esta tragedia deja un mensaje para todos"
Marco Gámez afirmó que la tragedia que vive su familia también representa un llamado a la solidaridad y a la reflexión.
"Aquí no se trata de personalizar una búsqueda, sino de ayudar a la mayoría de las personas", expresó durante su mensaje a la prensa.
El padre describió a Lucas como un niño cercano a la fe y recordó que hablaba constantemente sobre Dios y Jesús. Además, agradeció el trabajo realizado por ciudadanos, rescatistas, bomberos, integrantes de la Fuerza Armada y delegaciones internacionales que colaboraron en la emergencia. También tuvo un reconocimiento para quienes, dijo, removían escombros "con las uñas" con la esperanza de encontrar sobrevivientes.
De acuerdo con El Pitazo, tras concluir los procedimientos correspondientes en la morgue de La Guaira, el cuerpo del menor será trasladado a Caracas, donde la familia realizará en privado los servicios funerarios.
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Contexto: continúan las labores de búsqueda en Venezuela
Los terremotos registrados el 24 de junio de 2026, de magnitudes 7.2 y 7.5, provocaron el colapso de viviendas, edificios e infraestructura en varias zonas del estado de La Guaira y otras regiones del país. De acuerdo con el más reciente balance oficial difundido por las autoridades venezolanas y retomado por diversos medios internacionales, la emergencia ha dejado más de 3 mil 300 personas fallecidas, casi 17 mil heridas y miles de personas desplazadas.
Organismos internacionales, entre ellos la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), mantienen apoyo en la atención de los afectados y en la evaluación de las necesidades humanitarias, mientras las brigadas de rescate continúan la búsqueda de personas reportadas como desaparecidas.
