El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió este martes en la Casa Blanca al primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, en la que representa su primera reunión desde que comenzó, hace cinco meses, la guerra con Irán.
El encuentro, realizado a puerta cerrada y sin acceso a la prensa, es el octavo entre ambos mandatarios desde el regreso de Trump a la presidencia en enero de 2025. Tras la reunión, ambos tienen previsto asistir en Washington al funeral del senador republicano Lindsey Graham, uno de los principales aliados de Israel en el Congreso estadounidense.
Uno de los temas centrales de la conversación sería la situación de las instalaciones nucleares iraníes, en particular el complejo subterráneo conocido como la Montaña del Pico. Reportes recientes apuntan a que Teherán habría trasladado a ese sitio centrifugadoras avanzadas y parte de sus reservas de uranio altamente enriquecido.
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Horas antes del encuentro, Trump criticó que Netanyahu hiciera públicas declaraciones sobre esos movimientos. En una entrevista con Fox News, el mandatario estadounidense afirmó que hubiera preferido recibir esa información de manera directa y no a través de anuncios públicos.
"No necesito que Bibi me diga eso. Lo hace porque quiere que siga involucrado en la guerra", declaró Trump, quien aseguró que Washington conoce con precisión lo que ocurre en las instalaciones iraníes.
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La última reunión presencial entre ambos se celebró el 11 de febrero en el Despacho Oval. De acuerdo con la información disponible, ese encuentro antecedió a la ofensiva militar estadounidense contra Irán.
Netanyahu llega a Washington mientras se prepara para buscar la reelección en Israel, en un contexto en el que busca proyectar una relación sólida con la administración de Trump pese a las diferencias que ambos han reconocido en semanas recientes.
El presidente estadounidense ha insistido en que busca una salida negociada al conflicto con Irán, aunque advirtió que los bombardeos podrían reanudarse si fracasan las conversaciones diplomáticas. También evitó respaldar públicamente a Netanyahu de cara a las elecciones israelíes previstas para el 27 de octubre y rechazó que otros gobiernos le indiquen qué tipo de armamento puede vender a terceros países, al responder sobre una posible transferencia de aviones F-35 a Turquía.
Contexto: claves de la relación bilateral
Como contexto de la reunión, la relación entre Estados Unidos e Israel se mantiene como uno de los principales ejes de la política exterior de la administración de Donald Trump, pese a las diferencias que ambos gobiernos han reconocido en torno a la conducción de la guerra con Irán y la situación en Gaza.
El conflicto en Oriente Medio se desarrolla en varios frentes. Además de la confrontación directa entre Israel e Irán, la ofensiva en la Franja de Gaza continúa, mientras persisten las tensiones y los episodios de violencia en Cisjordania. La administración Trump ha buscado combinar la presión militar con intentos de negociación para contener la escalada regional.
En el plano diplomático, Washington ha mantenido su respaldo al gobierno de Benjamín Netanyahu, incluso después de que la Corte Penal Internacional emitiera órdenes de arresto contra el primer ministro israelí y otros exfuncionarios por presuntos crímenes de guerra y de lesa humanidad.
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La Casa Blanca respondió con medidas contra integrantes del tribunal y ha reiterado que Netanyahu no enfrentará detención mientras permanezca en territorio estadounidense.
Pese al estrecho vínculo entre ambos gobiernos, la relación también ha mostrado diferencias sobre el rumbo de las negociaciones con Irán y la estrategia para el futuro de Gaza, aunque ambos líderes mantienen una coordinación estrecha en materia de seguridad y política regional.
VGB
