CONFLICTO EU-IRÁN

Los virajes de Trump que entorpecen poner fin a la guerra con Irán

Un análisis de la BBC explica por qué la estrategia de Donald Trump cambia de forma constante en el conflicto con Irán; las modificaciones sobre el estrecho de Ormuz, la presión militar y el bloqueo mantienen abierta la crisis en Medio Oriente

Los virajes de Trump que entorpecen poner fin a la guerra con Irán
Los virajes de Trump que entorpecen poner fin a la guerra con IránCréditos: Especial | LSR
Escrito en MUNDO el

Los cambios en la estrategia de Donald Trump marcaron una nueva etapa de la guerra entre Estados Unidos e Irán. Un análisis publicado por la BBC señala que las modificaciones en las propuestas de Washington reflejan las dificultades para construir una salida política al conflicto, mientras las operaciones militares, las sanciones y las negociaciones continúan de forma paralela.

El ejemplo más reciente surgió en torno al estrecho de Ormuz. Trump anunció primero un cobro equivalente al 20 por ciento para los barcos que cruzaran esa ruta bajo protección estadounidense. Menos de un día después retiró esa propuesta y planteó acuerdos comerciales y de inversión para los países aliados que utilizan ese paso marítimo.

La BBC indica que este cambio formó parte de una serie de ajustes que la Casa Blanca realizó desde el inicio de la guerra. Según el análisis de la cadena británica, Washington alternó medidas económicas, presión militar y contactos diplomáticos sin consolidar una estrategia que lograra cerrar el conflicto.

El estrecho de Ormuz ocupa un lugar central dentro de esa disputa. Esa vía conecta el golfo Pérsico con el océano Índico y concentra una parte importante del comercio internacional de petróleo, por lo que cualquier restricción sobre la navegación repercute en el suministro energético y en los precios del crudo.

Las variaciones en la política estadounidense también coincidieron con un incremento cercano al 10 por ciento en el precio internacional del petróleo. Ese comportamiento mantiene atención tanto en los mercados energéticos como en la economía de Estados Unidos, donde la inflación figura entre los temas de mayor seguimiento antes de las elecciones legislativas de noviembre.

Contexto: cómo comenzó la guerra

La actual guerra tomó forma después del colapso de las negociaciones entre Washington y Teherán durante 2025 sobre el programa nuclear iraní. El 28 de febrero de 2026 Estados Unidos e Israel iniciaron la operación denominada "Furia Épica", una campaña de bombardeos contra instalaciones estratégicas dentro de Irán.

La ofensiva provocó la muerte del líder supremo Alí Jamenei y dio paso a una respuesta iraní con misiles dirigidos contra bases estadounidenses ubicadas en Bahréin, Kuwait, Qatar y Emiratos Árabes Unidos. A partir de ese momento el conflicto evolucionó mediante ciclos de ataques, treguas temporales y nuevas ofensivas.

Tras la muerte de Jamenei, Moytabá Jamenei asumió el liderazgo iraní en un escenario marcado por sanciones económicas y una reducción de los ingresos petroleros. Al mismo tiempo, Hezbollah en Líbano y los rebeldes hutíes en Yemen ampliaron la presión sobre las rutas marítimas de la región.

Durante junio ambas partes firmaron un memorando de entendimiento en Versalles para detener las hostilidades y facilitar la navegación comercial. Sin embargo, el documento dejó diferencias sobre el control del estrecho de Ormuz y las operaciones militares regresaron pocos días después.

El conflicto también abrió un debate dentro de Estados Unidos sobre las facultades del presidente para mantener operaciones militares. La Ley de Poderes de Guerra establece límites temporales para el despliegue de tropas sin una autorización específica del Congreso, por lo que la Casa Blanca notificó en varias ocasiones el desarrollo de las acciones militares.

Cambios de estrategia sin acuerdo definitivo

El análisis de la BBC señala que uno de los rasgos constantes de la estrategia estadounidense consiste en modificar las propuestas conforme avanza el conflicto. La sustitución del cobro a los barcos por una oferta comercial representó el cambio más reciente dentro de una serie de decisiones tomadas durante los últimos meses.

Especialistas citados por la cadena británica explican que el conflicto entró en una fase de desgaste. En ese escenario, Estados Unidos mantiene sanciones económicas y ataques contra infraestructura militar iraní, mientras Teherán conserva capacidad para responder mediante minas, misiles antibuque y acciones de sus aliados regionales.

Las conversaciones diplomáticas tampoco desaparecieron. Delegaciones técnicas continúan los contactos para explorar posibles acuerdos relacionados con el programa nuclear iraní y la seguridad marítima, aunque esos encuentros todavía no producen un entendimiento político entre ambos gobiernos.

El Departamento de Defensa informó sobre ataques contra embarcaciones, aeronaves e instalaciones militares iraníes. Al mismo tiempo, Irán mantiene recursos para afectar el tránsito por el estrecho de Ormuz, una situación que mantiene en alerta a navieras y aseguradoras internacionales.

Israel sigue la evolución del conflicto y mantiene vigilancia sobre la actividad iraní en la región. El gobierno israelí advirtió que responderá si enfrenta nuevas agresiones, mientras Estados Unidos conserva presencia militar para respaldar sus operaciones y proteger la navegación comercial.

TAMBIÉN LEE: EU reimpone bloqueo naval a Irán y lanza una nueva ola de bombardeos

TANBIÉN LEE: El enemigo iraní que Israel quiso convertir en aliado: la historia que reveló el NYT

Ormuz mantiene la presión internacional

El estrecho de Ormuz concentra cerca de una quinta parte del comercio marítimo mundial de petróleo. Por esa razón, cualquier bloqueo o restricción modifica las cadenas de suministro energético y repercute en los mercados internacionales, donde el precio del crudo responde de forma inmediata a cada anuncio relacionado con la guerra.

La interrupción parcial de las exportaciones iraníes también redujo los ingresos petroleros de Teherán, mientras las sanciones estadounidenses mantienen presión sobre distintos sectores de la economía iraní. Esa combinación forma parte de la estrategia que Washington aplica junto con las operaciones militares y los contactos diplomáticos.

De acuerdo con la BBC, la evolución del conflicto depende tanto de las decisiones militares como de la capacidad de ambas partes para alcanzar un acuerdo sobre el programa nuclear y la seguridad en el Golfo Pérsico. Mientras esos temas permanezcan sin resolver, la guerra continuará con episodios de negociación, bloqueos y nuevos enfrentamientos.

VGB