Hay historias que trascienden el futbol y terminan conmoviendo a miles de personas. Ese fue el caso de Jacob Allmendinger, un joven inglés de 21 años que decidió gastar todos los ahorros de su vida para cumplir el sueño de su abuelo, Geoff Golliker, de 80 años: asistir juntos al Mundial de 2026.
De acuerdo con un reportaje de la BBC, el viaje nació como una forma de agradecerle a su abuelo por haberlo acompañado desde niño a los partidos del Hull City, equipo del que ambos son aficionados. La aventura tomó un giro inesperado cuando la historia comenzó a difundirse en redes sociales y llegó a miles de personas, quienes se identificaron con el vínculo entre abuelo y nieto.
Sin embargo, lo que parecía ser únicamente un viaje inolvidable terminó con una sorpresa que ninguno de los dos esperaba: una empresa decidió devolverle al joven todo el dinero que había invertido para hacer realidad ese sueño.
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La recompensa llegó mientras veía un partido del Mundial
Según relató la periodista Jasmine Lowe, de la BBC, Jacob se encontraba en el estadio de Atlanta presenciando el encuentro entre Inglaterra y República Democrática del Congo cuando recibió una transferencia por 10 mil libras esterlinas.
"Para ser honesto, no me lo creí del todo hasta que revisé mi cuenta bancaria. Ahí estaba el dinero. Me quedé completamente en shock", declaró Jacob a la BBC.
El dinero fue entregado por un casino de criptomonedas en línea, cuyos directivos conocieron la historia después de que se hiciera viral y decidieron reembolsarle el monto que había utilizado para financiar el viaje. Jacob aseguró que nunca imaginó que su decisión tendría tanta repercusión. Incluso contó que durante su recorrido por Estados Unidos varias personas ya los reconocían.
Su abuelo también relató a la BBC que, mientras caminaban por Nueva York, un aficionado se acercó para preguntarles si eran ellos los protagonistas de la historia que circulaba en redes sociales.
Un viaje que recordó a miles de personas a sus propios abuelos
La BBC señala que Jacob comenzó a recibir cientos de mensajes provenientes de distintas partes del mundo. Muchas personas le escribieron para contarle que la historia les hizo recordar a sus abuelos o familiares con quienes ya no pudieron compartir una experiencia similar. Para Jacob, el viaje representa una forma de devolver el cariño recibido durante años.
"Ahora soy yo quien le devuelve el favor", explicó al recordar que fue Geoff quien lo llevó desde pequeño a los partidos del Hull City.
Durante el Mundial, ambos han recorrido varias ciudades estadounidenses y también viajaron a la Ciudad de México para presenciar el partido entre Inglaterra y México en el Estadio Azteca. Geoff destacó el ambiente vivido en ese encuentro y elogió el comportamiento de la afición mexicana, a la que calificó como "absolutamente fantástica".
¿Qué hará Jacob con las 10 mil libras?
Después de recuperar el dinero invertido, Jacob explicó a la BBC que no piensa gastarlo de inmediato. Entre las opciones que contempla se encuentran ahorrar el dinero para asistir a la Eurocopa 2028, utilizarlo como parte del enganche para comprar una vivienda o simplemente conservarlo como un respaldo económico.
Mientras toma una decisión, abuelo y nieto continúan disfrutando del Mundial convencidos de que el viaje ya se convirtió en una experiencia que recordarán toda la vida.
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Contexto: el Mundial 2026 es el más grande en la historia del torneo
La edición 2026 de la Copa Mundial de la FIFA marcó un cambio histórico para el torneo. Por primera vez participan 48 selecciones nacionales, en lugar de las 32 que competían desde Francia 1998, lo que incrementó el número total de partidos de 64 a 104.
Además, es el primer Mundial organizado de manera conjunta por tres países: México, Estados Unidos y Canadá. México también se convirtió en el primer país en albergar partidos de una Copa del Mundo en tres ediciones distintas (1970, 1986 y 2026). Estas características han permitido que millones de aficionados de distintos países viajen entre varias sedes para seguir a sus selecciones, generando algunas de las historias humanas más emotivas del torneo, como la de Jacob y Geoff.
