Familiares de personas que permanecen atrapados en los edificios que se derrumbaron tras los sismos en Venezuela solicitan más apoyo de las autoridades para acelerar las labores de búsqueda y rescate.
Los testimonios recopilados por la BBC reflejan la desesperación que invade a los familiares ante la respuesta tardía del gobierno y la falta de apoyo para encontrar a sus seres queridos.
En los restos de un edificio de 12 plantas que se encontraba en la localidad costera de la Guaira, una de las zonas más afectadas por los dos terremotos, se encuentra Miguel Óscar Núñez. Su único hijo, Ángel de 34 años, vivía en el edificio.
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"Necesitamos urgentemente más apoyo de las autoridades para desenterrarlos. Es posible que el terremoto no lo haya matado, pero ¿pueden imaginarse si muere por la negligencia de las autoridades?" expresó.
Kevin Montilla también vivía ahí junto con su familia. Su mujer Luzmary y su hija de 16 años, Jhoerliyzmar estaban en casa en el momento del terremoto.
Kevin afirmó que la operación de rescate comenzó muy tarde y ha sido lenta, y que durante las primeras horas fueron los propios vecinos quienes acudieron a ayudar a las personas atrapadas.
“La policía solo vino a echar un vistazo, pero no ayudó. La respuesta del gobierno ha sido frustrante e ineficaz", relató.
Cuando la BBC visitó la zona, se encontró con equipos de rescate de Venezuela y Colombia, además de dos excavadoras y una grúa que removían grandes losas de concreto. Sin embargo, las familias aseguraron que "se desperdiciaron días preciosos" antes de que iniciaran estos trabajos.
Contexto: los terremotos que afectaron a Venezuela fueron catalogados por especialistas como un "doblete sísmico", un fenómeno poco frecuente en el que dos terremotos de gran magnitud ocurren en la misma región con pocos segundos de diferencia.
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), los movimientos alcanzaron magnitudes de 7.2 y 7.5 y se registraron con apenas 39 segundos de separación, a una profundidad de entre 10 y 21 kilómetros.
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Denuncian que aún hay zonas sin atención
El edificio donde Miguel y Kevin esperan era uno de varios que formaban parte de un complejo propiedad del gobierno. No obstante, aún hay lugares del estado La Guaira donde los equipos de búsqueda no han llegado.
La BBC también entrevistó a Deilisbeth Herreira, madre soltera que está buscando a sus hijas Greydelys, de 12 años, y Graybelys, de 13. Ella estaba trabajando cuando ocurrió el terremoto y cree que probablemente las niñas estuvieran en casa. Aunque continúa buscándolas en distintos lugares con la esperanza de encontrarlas con vida, denunció que aún no han llegado maquinaria ni rescatistas para remover los escombros.
“No tengo ayuda de nadie (…) Es como si te hubieran dejado sola para encontrar a tus seres queridos”, dijo entre lágrimas.
Vecinos afirman sentirse abandonados
En cada uno de los lugares visitados por la BBC, los habitantes expresaron sentirse abandonados por las autoridades.
En una parte del complejo Bella Horizonte, dos bloques de pisos de gran altura se han derrumbado. Allí, familiares y voluntarios, equipados con mascarillas y guantes, continúan excavando manualmente entre los escombros.
William Rodrigues narró que, aunque el hedor es horrible, sigue buscando a su tío. Además, es incapaz de quedarse de brazos cruzados cuando puede a ver personas vivas bajo los escombros.
"La ayuda llegó muy tarde en la mayoría de los lugares y, en algunos, aún no ha llegado".
Según los testimonios, aunque había presencia policial cerca del complejo, los agentes no participaron en las tareas de rescate.
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Vecinos lograron rescatar a una mujer con vida
Juan Avendo, de sesenta años, vive frente al complejo y su casa también fue destruida por el terremoto. Recordó que, junto con otros vecinos, escuchaban los gritos de personas atrapadas y comenzaron a retirar escombros con sus propias manos.
Junto con su sobrino, Enyer Musics, logró rescatar con vida a una mujer luego de escucharla gritar por la noche. A la mañana siguiente fueron e intentaron encontrarla.
"Primero pudimos pasarle una botella de agua. Y luego nos esforzamos por sacarla de allí".
Los bomberos venezolanos llegaron el viernes, dos días después del terremoto. Posteriormente se sumaron equipos especializados de El Salvador y Estados Unidos. Aunque lograron localizar a algunos sobrevivientes más, la operación de rescate fue suspendida el domingo.
Pese a ello, Juan considera que todavía podrían permanecer cientos de personas fallecidas bajo los escombros y teme que muchas de ellas nunca sean recuperadas.
JL
