ESTADOS UNIDOS

Trump coacciona al Congreso con ley de vivienda para imponer reforma electoral

Trump congeló una ley de vivienda aprobada por republicanos y demócratas y condicionó su firma a que el Congreso apruebe primero una reforma electoral que exige pruebas de ciudadanía para registrarse como votante

Trump coacciona al Congreso con ley de vivienda para imponer reforma electoral
Trump coacciona al Congreso con ley de vivienda para imponer reforma electoralCréditos: Especial
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Donald Trump decidió congelar una de las reformas de vivienda más importantes aprobadas en Estados Unidos en las últimas décadas para intentar sacar adelante una iniciativa electoral que no cuenta con los votos suficientes en el Senado.

El presidente canceló de último momento la ceremonia en la que promulgaría la llamada Ley del Camino hacia la Vivienda del Siglo XXI y anunció que no la firmará hasta que el Congreso apruebe primero la SAVE America Act, una propuesta que endurece los requisitos para registrarse y votar en elecciones federales.

La maniobra convirtió una ley sobre vivienda en una herramienta de presión política para impulsar una reforma electoral que enfrenta resistencia incluso dentro del Partido Republicano.

"La conferencia de prensa y firma del proyecto de vivienda de hoy queda cancelada hasta que aprobemos la tan necesaria SAVE America Act, que considero una emergencia nacional", escribió Trump en su red Truth Social.

La decisión sorprendió a legisladores de ambos partidos porque la ley de vivienda acababa de superar meses de negociaciones y había recibido apoyo bipartidista en la Cámara de Representantes y el Senado.

La ley que quedó en pausa

La legislación busca atacar uno de los principales problemas económicos para millones de estadounidenses: el elevado costo de la vivienda.

Entre otras medidas, limita la compra masiva de casas unifamiliares por parte de grandes fondos de inversión, impulsa la construcción de viviendas prefabricadas más baratas, facilita la conversión de edificios de oficinas en departamentos y ofrece incentivos para que gobiernos locales aceleren nuevos desarrollos habitacionales.

También contempla mecanismos para ampliar el acceso al financiamiento, apoyar reparaciones de viviendas deterioradas y aumentar la oferta habitacional en ciudades donde los precios se han disparado durante los últimos años.

La iniciativa fue presentada como uno de los pocos acuerdos relevantes alcanzados por republicanos y demócratas en un Congreso marcado por la polarización política.

Sin embargo, Trump decidió vincular su promulgación a un tema completamente distinto: la aprobación de una reforma electoral impulsada por la Casa Blanca.

La prioridad política de Trump

La SAVE America Act se convirtió en una de las principales apuestas legislativas del mandatario durante este año.

La propuesta obligaría a quienes se registren para votar en elecciones federales a presentar documentos que acrediten su ciudadanía estadounidense, como pasaporte, certificado de nacimiento o documentos de naturalización.

Además, exigiría identificaciones oficiales con fotografía para votar y ordenaría a los estados revisar con mayor frecuencia sus padrones electorales para eliminar registros de personas que no sean ciudadanas.

Los defensores de la iniciativa sostienen que las medidas fortalecerían la integridad electoral.

Sus críticos argumentan que los nuevos requisitos podrían dificultar el acceso al voto para millones de ciudadanos que no cuentan con la documentación exigida o enfrentan obstáculos para obtenerla.

Foto de Jane Sorensen en Unsplash

Un proyecto sin los votos necesarios

El principal problema para Trump es que la reforma electoral no tiene actualmente los apoyos suficientes para avanzar en el Senado.

Los republicanos controlan la cámara, pero no alcanzan los 60 votos necesarios para superar los bloqueos parlamentarios.

Desde marzo, varias votaciones relacionadas con la SAVE America Act fracasaron por falta de respaldo.

Incluso algunos senadores republicanos expresaron dudas sobre insistir en una iniciativa que enfrenta una oposición consolidada y cuyo futuro legislativo permanece incierto.

La falta de votos explica por qué la Casa Blanca elevó la presión sobre el Congreso utilizando una ley distinta que ya había logrado consenso entre ambos partidos.

¿Qué puede pasar ahora?

Trump dispone de un plazo constitucional para decidir si firma o veta formalmente la ley de vivienda.

Si el Congreso permanece en sesión y el mandatario no actúa dentro del periodo establecido, la legislación podría entrar en vigor automáticamente sin necesidad de su firma.

También existe la posibilidad de que el Congreso intente superar un eventual veto presidencial, aunque para ello necesitaría mayorías calificadas en ambas cámaras.

Mientras tanto, la reforma habitacional permanece en suspenso.

Lo que comenzó como una respuesta bipartidista a la crisis de vivienda terminó convertido en el nuevo frente de batalla de una disputa política que enfrenta a la Casa Blanca con el Congreso y que vuelve a colocar las reglas electorales en el centro del debate estadounidense.

VGB