Las intensas olas de calor que azotan actualmente a Europa y otras regiones del hemisferio norte se han convertido en una de las mayores alarmas para nuestra salud debido al cambio climático. Según advirtió Tedros Adhanom Ghebreyesus, director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), este termómetro descontrolado está detrás de unas 500 mil muertes cada año en todo el planeta.
Es importante mencionar que gran parte de estas tragedias podrían evitarse si nos preparamos mejor y cuidamos de forma especial a quienes más sufren el impacto del clima. El organismo internacional también hace un llamado a tener cuidado extra en eventos masivos y actividades al aire libre, donde el riesgo de un colapso por calor aumenta considerablemente.
¿Quiénes corren mayor peligro?
No todos recibimos el impacto del calor de la misma forma; nuestros adultos mayores, los niños, las mujeres embarazadas y las personas con enfermedades crónicas son los más vulnerables. A ellos se suman los trabajadores que deben cumplir sus jornadas bajo el sol, quienes enfrentan riesgos críticos para su integridad.
Te podría interesar
TAMBIÉN LEE: Europa vive ola de calor sin precedentes y Francia ya registra víctimas
Permanecer demasiado tiempo bajo temperaturas extremas no es un juego: puede provocar deshidratación grave, golpes de calor y complicaciones del corazón, además de empeorar enfermedades que ya se padecen. Por esta razón, la OMS insiste en que la prevención y el estar bien informados son nuestras mejores herramientas para salvar vidas.
El fútbol y el calor bajo la lupa
Incluso el deporte está sintiendo los efectos del clima, pues la OMS mantiene bajo vigilancia el Mundial de Fútbol en Norteamérica debido a que las altas temperaturas representan un peligro real para los aficionados y los trabajadores en los estadios. En un esfuerzo conjunto con la FIFA y los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá, se ha lanzado la campaña "Beat the Heat" ("Vence al calor"), que busca asegurar que todos tengan acceso a agua potable y sepan cómo cuidarse durante el torneo.
Las recomendaciones de las autoridades de salud son claras y directas: mantenerse bien hidratado, no exponerse al sol de manera prolongada y buscar siempre lugares frescos donde refugiarse.
Finalmente, la OMS recuerda que el cambio climático está haciendo que estas olas de calor sean cada vez más seguidas, largas y potentes. Por ello, es urgente que los gobiernos refuercen sus políticas de prevención y actúen rápido para proteger a la población, antes de que este fenómeno siga cobrando cientos de miles de vidas cada año.
TAMBIÉN LEE: OMS: alerta internacional por contagios acelerados de ébola; enfermedad llega a Francia
Contexto
La actual ola de calor en Europa ha provocado afectaciones que van más allá de la salud pública. Un ejemplo de esto es Francia, donde las altas temperaturas ocasionaron el primer gran apagón asociado al calor de este año, dejando hasta 106 mil usuarios sin electricidad, de los cuales alrededor de 68 mil hogares seguían sin suministro en la región de Bretaña el 24 de junio. Las autoridades atribuyeron la falla al sobrecalentamiento de un transformador de la red eléctrica.
El calor también ha afectado la producción de energía en el país ya que varias centrales nucleares francesas tuvieron que reducir su generación debido al aumento de la temperatura de los ríos utilizados para enfriar los reactores, lo que disminuyó la capacidad eléctrica del sistema y elevó los precios de la energía en Europa. Esta situación ha llevado a Francia a mantener alertas rojas por calor en más de la mitad de sus departamentos y ha obligado al cierre de escuelas, modificaciones en servicios de transporte y restricciones en actividades al aire libre. Los expertos advierten que estos episodios serán cada vez más frecuentes debido al cambio climático.
LSHV
