El presidente de Estados Unidos, Donald Trump afirmó que Washington podría llevar a cabo en Cuba una operación similar a la realizada recientemente en Venezuela y aseguró que su administración mantiene planes para la isla.
En una entrevista con Axios, al ser cuestionado sobre la posibilidad de ejecutar una acción en Cuba tan rápida como la ocurrida en Venezuela, el mandatario respondió: “Posiblemente, es posible”. Asimismo, sostuvo que “es turno de Cuba” y reveló que el secretario de Estado, Marco Rubio, participa activamente en la estrategia de su gobierno hacia el país caribeño.
Las declaraciones se producen en medio de una creciente presión de la administración Trump sobre isla. En meses recientes, el republicano ha advertido al gobierno cubano que negocie “antes de que sea demasiado tarde”, mientras funcionarios estadounidenses han reiterado que buscan cambios políticos en la isla.
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Cuba aprueba reformas económicas
El Partido Comunista de Cuba (PCC) aprobó un paquete de reformas económicas que buscan ampliar la economía de mercado de la isla, que atraviesa dificultades económicas en medio del bloqueo impuesto por Estados Unidos.
Las iniciativas buscan responder a dos realidades que enfrenta el gobierno cubano: la situación interna, marcada por el deterioro económico, energético y social, y las presiones procedentes de Washington para que La Habana introduzca cambios políticos y económicos.
El actual paquete contempla 176 reformas, algunas de gran alcance. Muchas se propusieron y anunciaron en los últimos años, en ocasiones hace más de una década. Otras tratan de afrontar problemas recientes, como la escasez de combustible derivada del bloqueo petrolero de Estados Unidos.
Las medidas van desde la entrada en el sector turístico de “nuevos actores” en “nuevas modalidades” hasta el fomento de la inversión extranjera directa, especialmente para cubanos no residentes, además de iniciativas para ampliar el papel del sector privado.
También contemplan cambios destinados a dinamizar la agricultura, el comercio exterior y el sector inmobiliario, además de descentralizar la toma de decisiones y dotar de una mayor “autonomía” a empresas estatales y municipios.
Su aprobación fue informada por la televisión estatal al finalizar una sesión extraordinaria de La Habana, convocada para debatir una veintena de propuestas en ese sentido.
El paquete económico busca descentralizar la toma de decisiones, dar mayor autonomía a las empresas estatales y ampliar el espacio para la iniciativa privada y la inversión extranjera.
Entre las iniciativas más relevantes, y aprobadas a mano alzada, destacan la descentralización de funciones actualmente concentradas en el gobierno central, que define qué se produce, quién lo hace, los precios y la asignación de recursos; asimismo, incluyen la organización de las empresas privadas y estatales, el sistema bancario, el turismo, la agricultura, la inversión extranjera, los impuestos, los salarios y el mercado cambiario, entre otros.
Con las nuevas disposiciones, los 168 municipios del país podrán autorizar empresas dentro de sus territorios, administrar de manera independiente ingresos en moneda extranjera y establecer alianzas entre cooperativas y negocios.
Como parte de esta reestructuración, la Asamblea Nacional del Poder Popular evalúa reducir el número de ministerios de 27 a 21 con el objetivo de simplificar la gestión pública y disminuir costos administrativos.
Empresas estatales tendrán mayor autonomía
El paquete también redefine el papel de las cerca de 2,000 empresas públicas, las cuales podrán disponer libremente de sus utilidades, diseñar políticas salariares propias y administrar sus sistemas contables con menos restricciones centralizadas.
Asimismo, estarán facultadas para establecer alianzas directas con cooperativas y empresas privadas, además de gestionar operaciones de comercio exterior por cuenta propia.
Tensión entre Estados Unidos y Cuba
Cuba y Estados Unidos mantienen relaciones diplomáticas complejas desde hace más de seis décadas, marcadas por sanciones económicas, diferencias políticas y disputas regionales.
El embargo económico estadounidense contra Cuba permanece vigente desde 1962. Instituciones como el Departamento de Estado de Estados Unidos y el gobierno de Cuba han sostenido diálogos intermitentes sobre migración, seguridad y cooperación bilateral.
El 4 de junio, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso este jueves sanciones financieras al presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, a varios de sus familiares y al coronel Alejandro Castro Espín, hijo del exmandatario Raúl Castro.
El Tesoro incluyó en la lista de sanciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) a Lis Cuesta Peraza, esposa de Díaz-Canel, y a Manuel Anido Cuesta, hijastro del presidente, que reside en Madrid.
El pasado 12 de junio, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó que “todas las opciones están sobre la mesa” al ser cuestionado sobre una posible operación militar para capturar al presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel.
Las declaraciones fueron realizadas durante una visita al Comando Central de Estados Unidos en Florida, luego de recorrer la base naval estadounidense de Base Naval de Guantánamo.
La respuesta del jefe del Pentágono generó una fuerte reacción del gobierno cubano, que calificó los comentarios como una amenaza contra la soberanía de la isla y cuestionó la postura de Washington.
El 27 de mayo, el diario digital Politico reveló que el Pentágono habría concluido meses de preparativos estratégicos, incluyendo el posicionamiento de tropas, buques y armamento en el Caribe, para una posible operación militar contra Cuba, a la espera de una eventual autorización del presidente Trump.
Según el reporte, la presencia militar estadounidense en la región se ha reforzado con grupos de ataque navales, destructores, aeronaves de vigilancia y otros activos estratégicos, lo que permitiría una respuesta rápida ante cualquier decisión de la Casa Blanca.
kach
